Alejandro Guerra, un 'lobito' suelto en Estados Unidos

Venezuela logró una victoria histórica el pasado jueves al derrotar 1-0 a Uruguay y asegurarse un puesto de manera anticipada en la siguiente fase de la Copa América Centenario.

El venezolano esperar lograr una actuación histórica con su selección en la Copa Centenario.

Figura en el Atlético Nacional de Colombia que se clasificó a semifinales de la Copa Libertadores de América, el volante Alejandro 'Lobito' Guerra también está demostrando toda su jerarquía en la Copa América Centenario, donde es la manija de la sorprendente selección de Venezuela, que avanzó a cuartos de final. (Ver también: Venezuela clasificó a cuartos con triunfo sobre Uruguay, que está prácticamente eliminado).

El 'lobito' Guerra, un jugador con un desparpajo típico de la escuela sudamericana, físicamente parecido al fenomenal volante español Andrés Iniesta, dio clase de fútbol este jueves en la victoria de Venezuela sobre Uruguay por 1-0 en Filadelfia (este).

"Supimos aguantar el embate de los uruguayos y manejar el partido ante una selección muy dura, pero la fe que se tiene este grupo es impresionante. Hay que rescatar eso: la entrega de todos", dijo tras la histórica victoria venezolana el 'lobito'.

Y es que el triunfo conseguido por la selección que conduce Rafael Dudamel este jueves por el Grupo C del torneo continental que se celebra en Estados Unidos, es el primero en su historia sobre Uruguay por Copa América.

Además, le significó a Venezuela pasar a cuartos de final de la Copa América Centenario y enviar prematuramente a casa a la Celeste.

Lobito feroz 

Dentro de una selección con muchos jugadores que brillaron, como Salomón Rondón, el autor del gol, el defensa Oswaldo Vizcarrondo, que sacó cuanto pelotazo al área lanzaron los uruguayoes desesperados en busca de un cabezazo salvador, y el portero Dani Hernández, muy seguro en el juego aéreo, el 'lobito' Guerra fue el punto más alto del equipo.

El volante de 30 años de edad, nacido el 9 de julio de 1985 en Caracas, no sólo asistió y manejó los hilos de la ofensiva, tarea para la cual está llamado, sino que también marcó, metio pierna fuerte y corrió.

Ese sacrificio en beneficio del equipo, dejando en un segundo plano su lucimiento individual, se debe a que "desde el primer día que llegué siento una selección muy unida, compacta y cuando uno está feliz, alegre uno trabaja tranquilo", según señaló en Filadelfia tras el partido contra Uruguay.

En la vinotinto hoy "se respira un ambiente de mucha fe, de mucha alegría. Eso se ve reflejado en la cancha. Todos estamos unidos, los que entran titulares y los que entran de recambio hacen su labor", agregó Guerra, que lleva 55 partidos con su selección con tres goles anotados.

Y a todo esto se le suma la jugada del partido, que pudo ser el gol de la Copa América Centenario pero se lo impidió el portero celeste, Fernando Muslera, que de todas maneras no pudo evitar en el rebote que Rondón anotara el tanto de la victoria venezolana.

"Pensé que había entrado la pelota" dijo el 'lobito' al referirse al remate desde mitad del campo que sacó a los 36 minutos al ver a Muslera adelantado.

Pero el portero del Galatasaray de Turquía logró evitar que ingresara el remate teledirigido de Guerra, lo que hubiera sido su noche perfecta