Álvarez Balanta, de perla negra a moneda de cambio

Hace unos meses era la salvación financiera de River Plate, ahora el club argentino busca la manera de vender al defensor colombiano para liberar un cupo de extranjeros.

der Álvarez Balanta (izq.), defensor central de River Plate. / EFE

Debutó el 7 de abril de 2013 ante Racing Club en Avellaneda. Y tuvo una actuación consagratoria en aquel clásico. Entonces, se empezó a hablar de la perla negra de banda roja, del Kaiser colombiano. Claro, muchos lo comparaban con Daniel Passarella, quien entonces era el presidente de River Plate, pero fue uno de los mejores marcadores centrales de Argentina. Éder Álvarez Balanta mostraba todo su potencial. Y de a poco se fue adueñando de la titularidad. Impresionó este bogotano que el último día de febrero cumplirá 22 años. A tal punto, que José Pékerman lo convocó para la selección mayor, cuando apenas había jugado un puñado de partidos con los juveniles de Piscis Restrepo. Y fue una pieza clave del campeonato que ganó el equipo millonario en el primer tramo de 2014. Sin embargo, una serie de lesiones lo postergó. Y Ramiro Funes Mori, preferido por el técnico Marcelo Gallardo, le ganó el lugar. Por eso en estos últimos tiempos, más allá de que el presidente Rodolfo D’Onofrio haya rechazado una oferta de São Paulo, se transformó en moneda de cambio.

“Hice una buena pretemporada. Estoy a disposición del entrenador para la competencia que tenemos por delante”, afirmó Álvarez Balanta, el martes en Mar del Plata, después de la goleada ante Independiente por el torneo de verano. River jugó con un equipo alternativo, el colombiano fue titular y mostró mucho de ese talento que había generado expectativas del otro lado del Atlántico. No obstante, el club que más fuerza hizo para llevarse al moreno zaguero central fue São Paulo. El gerente del club brasileño, Gustavo Oliveira, se reunió con su representante para tratar los términos del contrato. Y solicitó un préstamo que los dirigentes argentinos no aceptaron. Los paulistas contraofertaron comprar un porcentaje del pase en US$1’500.000. Y después de algunas vacilaciones, D’Onofrio desechó la propuesta porque no estaba ni cerca de la pretensión de la tesorería de Núñez y, como si fuera poco, Balanta no está interesado en emigrar a Brasil.

De cualquier modo, lejos está de ser un “intransferible” este zaguero central. Cómo será que, durante todo enero, los dirigentes millonarios se encargaron de deslizar por lo bajo que era el jugador a vender para liberar el cupo de extranjeros. Hoy, además del defensor, River cuenta con los uruguayos Carlos Sánchez (naturalizado argentino), Camilo Mayada y Rodrigo Mora más Teófilo Gutiérrez, crédito de Barranquilla. No obstante, Gallardo pretende incorporar a Tabaré Viudez, otro charrúa que está tramitando su salida del Kasimpasa de Turquía. Para que llegue este delantero, por quien el Muñeco insiste permanentemente, debe cerrarse la salida del colombiano. Y aunque por estas horas D’Onofrio manifestó que no quiere desarmar el plantel, si llega una propuesta por el 50 por ciento del pase, se sentarán a conversar. Y el piso por el futbolista es elevado: 5 millones de euros por el 80 por ciento de los derechos económicos. El 20 por ciento restante está repartido entre la familia del jugador (12 por ciento) y su apoderado (8 por ciento), un ex directivo de la institución. En este contexto, ayer llegó una oferta de la Roma y se habría reflotado el interés de la Sampdoria.

Los valores que la dirigencia de River maneja por Álvarez Balanta están en las antípodas de aquellas cifras descomunales que pedía Passarella. En julio de 2013, tres meses después del debut del bogotano, el excapitán de la selección argentina en el Mundial ’78 viajó a Europa cuando el apellido del defensor hacía ruido en Mónaco y Milán. En ese momento, el Kaiser pedía 14 millones de euros para desprenderse de la joya de ébano. Es más, Radamel Falcao —por entonces jugador del equipo del Principado— recomendó a su compatriota. Sin embargo, nada prosperó. Y a Balanta siempre lo incomodó que se hablara tanto de un pase millonario. En enero fue tapa de Mundo Deportivo. Cuando Gerardo Martino todavía era el entrenador del Barcelona, el jugador ilustró el diario deportivo catalán.

¿Por qué la joya colombiana ya no figura en el radar de Europa como en sus días bautismales con la banda roja sobre el pecho blanco? Las lesiones conspiraron contra su continuidad. Después del Mundial, una citación que Balanta esperaba, nunca recuperó su nivel. Un desgarro en la zona de la cadera, sumado a una pubialgia y los vaivenes emocionales que sufrió por la inactividad, apenas le permitió jugar 206 minutos en tres meses. La renuncia de Ramón Ángel Díaz también conspiró contra sus posibilidades. Para Gallardo, Funes Mori es titular en el costado izquierdo de la zaga central, porque es más posicional que Balanta. El Muñeco valora al colombiano, pero no tiene la misma predisposición táctica que su compañero mendocino.

En la selección, así y todo, no corre peligro. Según le confió un allegado al cuerpo técnico a El Espectador, Balanta es un jugador que “sigue siendo importante para nosotros”. Para Pékerman no varió la consideración, porque el jugador le da variantes tácticas en la línea de cuatro como marcador central y lateral izquierdo, y hasta puede utilizarlo como stopper en una línea de tres en el fondo. Mientras tanto, en Buenos Aires, Éder busca volver a ser. El martes mostró algunas luces, incluso picando una pelota en el área, como si se tratara de un habilidoso. A fin de cuentas, lo es. Si empezó su carrera jugando de volante. A su talento se aferra esta perla negra, que quiere recuperar el brillo.

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