América, el gigante del fútbol mexicano que quiere conquistar Japón

El equipo de México se coronó campeón de la Concachampions y enfrentará en cuartos de final al Jeonbuk Hyundai Motors de Corea del Sur.

América de México, campeón de la Concachampions. Foto: AFP

América es el villano del fútbol mexicano. De los 100 años que recientemente cumplió, en los últimos 57 le ha tocado llevar ese papel. El representante de la Concacaf en el Mundial de Clubes es el equipo más laureado de México y también el que más pasiones encontradas despierta.

Finalizaban los años 50 y el América era uno más de los equipos de la liga local. Había pasado penurias económicas y deportivamente estaba muy atrás del Guadalajara, el popular equipo que encarna el nacionalismo mexicano.

Nacido en 1916, el América tuvo una "refundación" en 1959 cuando Emilio Azcárraga Milmo, propietario de Telesistema Mexicano (hoy Televisa) lo adquirió. "Yo no sé de fútbol, pero sé de negocios", dijo el empresario.

Azcárraga vio en el futbol un buen terreno para extender su industria del entretenimiento; quería un equipo arrogante, y al América le vio el perfil.

"El Guadalajara es el bueno de la película, nosotros vamos a hacer el malo" dijo y emprendió una estrategia de captación de talento.

Pronto, el Guadalajara, Campeonísimo de los años 60, sintió que le quitaban reflectores.

"Para ser campeones se trajeron argentinos y brasileños, nosotros lo hicimos con puros mexicanos", comentó Guillermo Sepúlveda, defensa de aquellas 'Chivas'.

El América desplazó al Guadalajara en las marquesinas de la liga mexicana en los años 70. Ya con el estadio Azteca como escenario, se volvió imán de taquilla con un astro sudamericano que entendió a la perfección lo que su patrón quería.

"La filosofía de don Emilio era que el equipo tenía que ser espectacular, él prefería perder 5-4 que ganar 1-0", cuenta el chileno Carlo Reinoso que por sus actuaciones durante la década se ganó los nombres artísticos de "Táctico" y "Maestro".

"Televisa es una empresa del espectáculo, entonces el América, su representativo en el fútbol, tenía que darlo como sus canales de televisión", detalla Reinoso.

El antiamericanismo, un contrapeso

En los años 80, Televisa puso todo su poder al servicio del América que tenía un equipo que combinaba talento de cantera con estrellas extranjeras. Le diseñó un nuevo look con otra indumentaria y hasta un tema musical.

En 1981, los jugadores que eran conocidos como "Cremas", "Canarios" o "Millonetas", se convirtieron en "Águilas"; se les vistió con un nuevo uniforme y se les compuso un himno que se escuchaba en el estadio y también en los canales de televisión.

Para la poderosa televisora, los otros protagonistas de la liga no aparecían o apenas figuraban. Los triunfos de su equipo se exageraban y de sus fallas no se decía gran cosa.

"Televisa hizo del América un equipo predominante, como si fuera un refresco. No lo hizo popular, lo popularizó", reclamó en los años 90 José Ramón Fernández, periodista deportivo de Imevisión (hoy TV Azteca), competencia de Televisa.

En esa época, tras bambalinas se hablaba de historias oscuras. Se dijo, sin que se haya comprobado, que para ganar un tricampeonato América y Televisa perpetraron canalladas como corromper al árbitro que le pitó una final contra los Pumas.

De otra final se rumoreó que compró rivales. El Tampico-Madero venció 4-1 al América en la ida y en la vuelta perdió 4-0 con dos penales controvertidos ante un rival que no jugó con la vehemencia que le valía el sobrenombre de 'Jaiba Brava'.

A finales de los años 80, el América obtuvo un bicampeonato. Cuando iba por el tercer título, José Ramón Fernández hizo un llamado a todos los equipos para que se unieran en contra de las "Águilas" y no volviera a ser campeón.

"No me cae mal el América, me cae mal la forma en que se maneja, la forma en que medio de comunicación tan importante como la televisión se penetra con el América", declaró el comunicador, considerado padre del antiamericanismo.

Una identidad global

Desde su década de oro el América carga la fama de ganar partidos, incluso títulos, con dinero de por medio.

"Creer que el América tiene que ganar siempre, como antes se pensaba, es un tabú", dice Héctor Hernández, historiador oficial del club.

"Televisa es dueño del América y mucha gente piensa que es el dueño del fútbol mexicano, pero no es así, si fuera así, el equipo ya tendría 40 títulos de liga y no hubiera pasado 13 años sin ser campeón", reflexiona el historiador.

Aun así, el América mantiene su personalidad controvertida. Le gusta sentirse querido y saber que lo aborrecen. Cuando fue campeón del Clausura-2005 le rodeó una campaña publicitaria que tenía una frase que sigue vigente: "Ódiame más".

En la actualidad, el América es el equipo mexicano más ganador en la liga y también el que más títulos internacionales tiene: dos Copas Interamericanas y siete de Concacaf.

Ser campeón de Concacaf en 2016 le dio derecho de ir por segundo año consecutivo al Mundial de Clubes. Para tal compromiso, el América se presentará con una identidad distinta a la de sus épocas de esplendor.

"El América actual es como el futbol actual: global con cualquier cantidad de extranjeros", expone Héctor Hernández. "La identidad no es la misma que existía en los 70, pero sobre todo en los 80 cuando se tuvo un equipo hecho en casa", detalla.

Para el historiador, el América está obligado a "realizar un extraordinario primer partido (contra el Jeonbuk Hyundai Motors de Corea del Sur) y calificar para jugar contra el Real Madrid".

El América no puede permitirse perder el primer partido como sucedió en 2015 ante el Guangzhou Evergrande chino. "Si sucede lo del año pasado sería un fracaso rotundo", comenta Hernández y expone que "pedirle al América que le gane al Real Madrid es mucho, lo deseamos pero es poco probable que suceda".

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