Ancelotti, sin sustituto a la vista

Proliferan los directivos del Real Madrid que argumentan que ninguno de los técnicos examinados garantiza los servicios del italiano.

AFPCarlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid
La derrota del Madrid el miércoles en las semifinales de la Liga de Campeones, ante el Juventus por un parcial de 3-2, dejó al equipo prácticamente fuera de todas las competiciones cuando faltan dos jornadas de Liga. La situación de vacío es difícil de gestionar para el club con el mayor presupuesto de la historia en fichajes, impulsor de la estrategia de propaganda más potente que se conoce en el mundo del fútbol. Las descomunales expectativas creadas generan frustración en una hinchada que se descubre sin títulos. La directiva busca responsables y la cabeza más visible es la del entrenador, Carlo Ancelotti. Abundan los miembros de la junta que encuentran inconveniente el trabajo del italiano. El problema que encuentra el presidente, Florentino Pérez, reside en la búsqueda de sustituto. El mandatario no quiere precipitarse. Algunos de sus consejeros más próximos le advierten de que mantener a Ancelotti podría ser la opción más segura, tras repasar la lista de posibles recambios.
 
Los funcionarios del Madrid que se encargan de peinar el mercado en busca de nuevos entrenadores trabajan desde septiembre. Desde que la derrota (4-2) en Anoeta, en la segunda jornada de Liga, comenzó a preocupar a la directiva. El primer técnico que seleccionaron y contactaron a través de intermediarios fue el alemán Jürgen Klopp, líder carismático del Dortmund y entrenador de moda en Europa en aquella época. Siguieron conversaciones informales con José Mourinho, Rafa Benítez, y Julen Lopetegui, todos viejos empleados de la casa. Florentino Pérez siempre acarició la idea de convertir a Zinedine Zidane, entrenador del Castilla, en la réplica de Guardiola en Valdebebas. Pero la temporada de Zidane en Segunda B ha resultado decepcionante sin poder entrar ni en la liguilla de ascenso.
 
Los tanteos a Klopp se han prolongado hasta las pasadas semanas. Fuentes próximas al alemán aseguran que un enviado de Florentino Pérez le ha llamado repetidamente para manifestarle el deseo de contar con sus servicios.
 
Algo parecido ha ocurrido con Mourinho. Son multitud los dirigentes madridistas, asesores externos y amigos de Florentino Pérez que añoran el regreso del portugués. La relación del presidente con el técnico del Chelsea es excelente. Pero Mourinho ha sido claro en su exposición: no quiere venir a Madrid a echar a Ramos, Casillas, Pepe y Cristiano sin que el club lo respalde. Su familia está bien en Londres y él ambiciona convertirse en el primer técnico de la historia que gana tres Champions en tres países.
 
Klopp no es dúctil
 
Mourinho era un técnico dúctil a las indicaciones de la directiva. Lejos de ser el rebelde que aparentaba, el portugués respetaba las estrategias de la institución. La directiva le apreciaba por esto, lo mismo que valora en Ancelotti su capacidad para amoldarse a los planes que se trazan en los despachos. En las dos temporadas que ha trabajado en Chamartín, el técnico italiano jamás ha visto realizadas sus sugerencias de fichajes. Lo más que le concedieron fue la renovación de Benzema, que solicitó especialmente.
 
Klopp responde a otro perfil. Los asesores de Florentino Pérez le han recalcado que hay dos factores que previenen contra su contratación. Primero, su fama de exitoso ha decaído y la presentación ante los socios ya no resultaría tan espectacular. Segundo, se trata de un hombre de fuerte carácter que gusta de conducir las cosas con autonomía, sin aceptar injerencias apenas en materia técnica. Como dice un responsable del Madrid: “Klopp sentaría al Bale de turno”.
 
Las componendas con Klopp serían imposibles. Ancelotti, en cambio, es accesible al diálogo y abre las puertas de Valdebebas de par en par a los directivos. Su experiencia es única en el mundo y los futbolistas quieren seguir entrenándose a sus órdenes. “Ancelotti es un entrenador de primer nivel”, dijo Kroos el miércoles, “y el club debería tenerlo en cuenta”.