Ángel Di María: No me la creo ni un poquito

El jugador argentino del Real Madrid confiesa cómo hace para que la fama no se le suba a la cabeza. Este martes, su selección se enfrenta a Chile (7:05 p.m.) por las eliminatorias.

Ángel Di María, junto con Sergio Agüero, en la victoria de la selección de  Argentina el viernes, frente a Uruguay. /  AFP
Ángel Di María, junto con Sergio Agüero, en la victoria de la selección de Argentina el viernes, frente a Uruguay. / AFP

Ese flaco desgarbado que camina despreocupado por el predio de Ezeiza es una de las figuras del fútbol mundial. Y pensar que se vinculó con la pelota cuando era un niño inquieto en las tardes de Rosario, la Chicago argentina, erguida a 300 kilómetros de esta capital. Entonces, por recomendación del pediatra, su madre, Diana, lo llevó al club de su barrio, El Torito. Y tan bien jugaba este pibe, que Central le compró su pase. Pagó 25 balones. Ni más ni menos. Lo que no imaginaba esa señora, mucho menos el pequeño Ángel Di María, es que una década y media después, su ficha costaría millones de euros.

Por eso se toma la vida con simpleza Fideo, un apodo que lo acompaña desde su infancia. Y desde ese juego sencillo pero eléctrico, es una de las piezas fundamentales en la selección Argentina. La misma que hoy, desde las 7:05 (Gol Caracol) en Santiago y ante el atribulado Chile, buscará afirmar su paso rumbo a la Copa del Mundo de Brasil 2014. Con el mediocampista del Real Madrid acompañando a Lionel Messi, para muchos, el mejor futbolista de todos los tiempos.

Asegura Di María en suelo criollo, antes de subirse al vuelo chárter que lo depositó en la capital del país transandino, que la victoria será decisiva para las aspiraciones albicelestes. “Dimos el primer paso, que era vencer a Uruguay. Si le ganamos a Chile, estamos con un pie adentro. Por eso es tan importante este partido, quizá más decisivo que el que jugamos en Mendoza”, reflexiona el extremo santafesino, que nació el Día de San Valentín hace 24 años. Probablemente por eso, porque vio la luz el 14 de febrero, enamora con su juego. Al menos, para Alejandro Sabella, el técnico argentino, es un titular indiscutible, casi tanto como Messi.

¿Cuál es la fórmula para ganarle a Chile?

Tenemos que jugar de la misma manera que lo hicimos frente a Uruguay, salir a la cancha con esa mentalidad ganadora que nos identifica, con un juego ofensivo, como el que mostramos en los últimos partidos.

¿El hecho de que Chile llegue herido por las recientes derrotas con Colombia y Ecuador supone una ventaja para Argentina?

Que hayan perdido los últimos dos partidos no significa que no vayan a querer recuperarse ante nosotros. A veces, un equipo golpeado puede reaccionar, sacar fuerzas y salir de sus problemas. Teniendo en claro eso, no debemos dejar que Chile nos sorprenda ni nos lleve por delante.

Desde que juegan Messi, Agüero, Higuaín y usted juntos, Argentina se ha vuelto un equipo temible. ¿Se siente cómodo en este esquema? ¿Le gusta que Sabella haga esta apuesta?

A mí me gusta, claro. Lo hemos hecho en los últimos partidos y ha dado buenos resultados. Hay que respetar lo que decida el técnico, pero si me dan a elegir, me gusta tener tres fieras como ellos arriba y yo arrancar un poco más atrás. Intento colaborar con Leo en el circuito creativo y me beneficia mucho más jugar por afuera, contra la raya, pensando en el pase-gol.

¿Jugar al lado de Messi hace que todo se vea más sencillo?

Leo es un fenómeno. ¿Qué otra cosa puedo decir? Es un placer jugar con él. Al compañero le hace todo más fácil. Siempre es una opción de pase y hace maravillas con la pelota.

¿Cómo hace un jugador de la élite como usted, destacado en Real Madrid y su selección, para que no se le suban los humos?

No me la creo ni un poquito. Soy el mismo pibe que jugaba en su barrio. Con algo más de experiencia, claro, por todos los años que llevo en Europa, pero con la humildad de aquellos momentos. Trato de ser la misma persona dentro y fuera de la cancha. Trabajo a pleno para poder rendir cada vez que entro al campo de juego.

Su nivel ha crecido en los últimos tiempos. ¿Cuál es la razón de semejante actualidad?

La confianza, fundamentalmente. Cuando uno tiene continuidad en su equipo y en la selección, todo es más sencillo. Jugar seguido aceita las piernas. Y cuando las cosas salen de la mejor manera, aumentan las ganas de trabajar y jugar.

¿Cuánto tuvo que ver Mourinho en su evolución?

Mourinho es el mejor entrenador que tuve en lo que llevo de mi carrera. Es muy profesional, te apoya en todo momento y te enseña. Y eso es vital para un jugador de fútbol.

¿Está usted en su mejor momento?

Estoy en un buen nivel. Más maduro, con un Mundial encima y soñando con hacer una mejor presentación en el próximo.

¿El Mundial de Sudáfrica es mejor enterrarlo?

No fue un buen campeonato, al menos desde lo personal, y no lo voy a ocultar. Nunca me sentí cómodo y, para colmo, se decía que podía irme del Real Madrid. Eso me puso tenso. Pero ya está, es algo del pasado. Estoy seguro de que el próximo Mundial va a ser muy distinto.

¿Será una revancha?

No sé si utilizar la palabra revancha. Lo deseo con toda mi alma, pero va a ser diferente. La mayoría de los chicos va a llegar con una edad ideal. Esa será la única manera de olvidarme de lo que viví en Sudáfrica, responder en Brasil.

¿Y cuánto tiempo se ve en el Real Madrid? En agosto ampliaron su contrato hasta 2018.

Eso me puso muy feliz. Voy a seguir muchos años más, es algo que te da tranquilidad. Después, veré qué hago. Lo que tengo claro es que si vuelvo a la Argentina, será para jugar en Central.