Argentina-Chile: la revancha

Un año después de la final de Santiago, ganada por los australes en la definición por penaltis, se repite el duelo, pero en la Copa América Centenario, en Estados Unidos. Lionel Messi va por una corona que le ha sido esquiva.

Lionel Messi sueña con el título de la Copa América. /EFE.

Lionel Messi es el mejor jugador del mundo y está en el Olimpo del fútbol, al lado de Pelé, Diego Maradona, Alfredo Di Stéfano, Franz Beckenbauer, Johan Cruyff, Ronaldo y Zinedine Zidane, entre otros.

Sus admiradores aseguran que ha dominado el juego como ninguno otro y sus resultados con el Barcelona lo respaldan. Sus detractores, en cambio, argumentan que no ha ganado nada con la selección de mayores y le restan importancia a su título del Mundial Sub 20 en 2005 y al oro olímpico en Pekín 2008.

Por eso, para La Pulga cada partido con la 10 albiceleste se ha convertido en un reto. Pero ninguno tan importante como el de hoy (7:00 p.m., por el Gol Caracol) frente a Chile, por el título de la Copa América Centenario.

Sobre todo después de haber perdido dos finales consecutivas: la del Mundial de Brasil 2014 y la de la Copa América 2015, precisamente frente a Chile. Y tras 23 años en los que la selección absoluta de Argentina no levanta un trofeo, un período demasiado grande para una nación tan futbolera y ganadora.

Será el escenario perfecto para la revancha del año pasado, aunque ahora en campo neutral, porque en el Metlife Stadium de Nueva Jersey los australes no contarán con la ventaja de la localía. De hecho, todo indica que habrá más aficionados argentinos en las tribunas.

“Ojalá que se nos termine dando el título, porque nos lo merecemos, espero levantar esta Copa que tanto deseamos”, dijo Messi, quien con el gol que le marcó a Estados Unidos en la semifinal, llegó a 55 y se convirtió en el máximo anotador histórico de su país.

Argentina es la favorita

El nivel futbolístico de Chile, ahora dirigido por Juan Antonio Pizzi, ha mejorado en los últimos partidos, pero está lejos de ser el de el año pasado, bajo las órdenes de Jorge Sampaoli.

Argentina, en cambio, se ve más sólido y confiable que en 2015, de la mano de un Messi que, aún sin estar al ciento por ciento, ha jugado un buen torneo y ha liderado a su equipo.

Para la final, La Roja contará con el regreso de su figura y referente Arturo Vidal, quien es el motor del equipo. Por él pasan todos los balones y es quien genera el juego ofensivo. En marca es solidario y efectivo.

“Llegamos muy bien a este partido. Venimos con aire en la camiseta y vamos a dejar el alma por revalidar nuestro título”, señaló el Rey Arturo, jugador del Bayern Munich alemán.

Claro que en la Copa del Centenario Argentina ha mostrado más como conjunto. De hecho, en la victoria ante Chile, en la apertura de la fase de grupos, no contó con Messi, quien debutó apenas a los 68 minutos del siguiente partido, contra Panamá.

El equipo que dirige Gerardo Tata Martino ha mostrado una defensa sólida, a la que llegaron Gabriel Mercado y Ramiro Funes Mori para respaldar a Nicolás Otamendi y Marcos Rojo.

El eje en la mitad sigue siendo Javier Mascherano, el respaldo para todos sus compañeros y el más claro a la hora de salir jugando. Luego está Éver Banega, consolidado como socio ideal de Messi en la creación. Mientras que Gonzalo Pipita Higuaín volvió por sus fueros de gran goleador.

La albiceleste tiene además a Javier Pastore, Ángel Di María, Erik Lamela, Sergio Kun Agüero y Nico Gaitán, quienes han alternado. Los únicos que serán baja para la final son el volante Augusto Fernández y el delantero Ezequiel Lavezzi.

Pero Chile es el campeón defensor y no será una presa fácil. Sus convincentes victorias sobre México y Colombia le han devuelto la moral.

Su arquero y capitán Claudio Bravo ha retomado su nivel. Gary Medel, Mauricio Isla, Gonzalo Jara y Jean Bousejour conforman una defensa muy confiable.

“El Mascherano chileno” es Marcelo Díaz, quien por lesión se perdió el partido ante Colombia, pero fue muy bien reemplazado por Francisco Silva.

Más adelante Pizzi cuenta con Vidal, Charles Aránguiz y José Pedro Fuenzalida, jugadores de ida y vuelta, con gran despliegue físico, velocidad y técnica.

Y adelante está la otra joya austral, Alexis Sánchez, el más habilidoso y desequilibrante de todos, una verdadera pesadilla para cualquier defensa. Más aún si tiene al lado al goleador Eduardo Vargas, máximo artillero de la Copa, y a Édson Pucho o Mark González, quienes han sido alternativas.

La única ausencia confirmada para la final contra Argentina es la del volante Pedro Pablo Hernández, quien se lesionó en el partido ante Colombia.

Por la estrella 15

Argentina buscará hoy su decimoquinto título en 41 participaciones en la Copa América. Su más reciente celebración fue en Ecuador 1993, cuando era dirigida por Alfio El Coco Basile.

En el escalafón histórico, la selección albiceleste ocupa el primer lugar del torneo, por encima de Uruguay y Brasil. Chile es quinta y Colombia octava.

En esta edición del Centenario ha ganado sus cinco compromisos, con 18 goles a favor y solamente dos en contra.

El historial chileno es mucho menos impactante, a pesar de ser un equipo de tradición, pues ha jugado 38 de las 45 Copas realizadas. Ganó la del año pasado, en la definición por cobros desde el punto penalti ante Argentina, después de haber empatado 0-0 en el tiempo reglamentario.

Los australes han sido cuatro veces subcampeones y han ganado 64 de sus 176 partidos por Copa, con 29 empates y 83 derrotas.

En Estados Unidos vienen de menos a más. Perdieron en el estreno contra Argentina, luego le ganaron con mucha dificultad a Bolivia, pero después mejoraron y pasaron por encima de Panamá, México y Colombia.