Argentina, de la ilusión al fracaso en el Mundial sub-20

El equipo dirigido por Humberto Grondona fue eliminado en la fase de grupos del evento tras igualar sin goles contra Austria.

Argentina quedó eliminada de la fase de grupos del Mundial sub-20. Foto: AFP

Argentina llegó al Mundial Sub-20 de Nueva Zelanda con enorme ilusión de ganar su séptimo título planetario pero en apenas siete días se encontró con un fracaso rotundo al quedar eliminada en primera ronda luego de igualar este viernes con Austria (0-0), marchándose sin victorias y con el desperdicio de una generación que pintaba para cosas grandes.

Empate 2-2 con Panamá, derrota 3-2 ante Ghana y el 0-0 de este viernes en Wellington marcaron la despedida prematura del campeón sudamericano del técnico Humberto Grondona, hijo del fallecido expresidente de la Asociación Argentina de Fútbol, quien ahora quedó en el foco de la atención por su continuidad o no al frente de las divisiones juveniles de la AFA.

"Esto fue un fracaso. No estoy acostumbrado a usar esa palabra, pero si lo hacen con los otros entrenadores por qué no lo van a hacer conmigo", dijo el seleccionador a la televisión argentina. "Pero en este torneo fue un el fracaso, el resto del ciclo fue un éxito" pensando en que estos chicos "quizás con el tiempo estén en la selección argentina mayor", añadió un Humbertito que se reconoció "cansado, fastidioso, triste y lleno de bronca".

Al cierre de las tres fechas del grupo, Ghana quedó primera con siete puntos, seguido por Austria con cinco, Argentina con dos y Panamá con un punto. El tercer puesto abría una mínima esperanza de avanzar como uno de los cuatro mejores terceros, a la espera de una carambola de resultados que se cortó desde el primer intento, cuando Nueva Zelanda goleó 5-1 a Birmania y decretó el adiós definitivo de la Albiceleste.

Milagros esquivos

Grondona ya lo intuía y en conferencia de prensa ya hablaba de milagros esquivos. "Estuvimos 80 minutos en el campo de Austria, parecía que se necesitaba un milagro para que la pelota entrara. Nos faltó el gol", sostuvo.

Sus palabras llevaban verdad. Los pibes argentinos generaron ocasiones ante una Austria que terminó con los once jugadores en sus últimos 25 metros durante más de media hora. El portero Tino Casali fue el héroe de la tarde, ayudado por un mal torneo del artillero Gio Simeone, muy fallón y lejos del nivel que mostró en el Sudamericano de Uruguay-2015, donde ganó la Bota de Oro con 9 dianas.

Tampoco respondió a pleno un plantel lleno de jugadores con mucho roce en primera división, empezando por el punta del Atlético Madrid Ángel Correa y pasando por Leo Rolón, Alejandro Romero Gamarra y Cristina Espinoza, entre otros que juegan bajo presión cada fin de semana como profesionales en sus clubes.

"Este grupo merecía más, se entregó todo. Es una lástima porque veníamos con mucha ilusión”, subrayó Grondona, quien se mostró con ganas de seguir con su proyecto, aunque con la enseñanza de hacer algunos cambios que lo afectaron en el armado de su plantilla para el torneo.

Errores en el proceso hacia Nueva Zelanda

"Hubo bajas, convocatorias que se frenaron, pero no me arrepiento por ceder. En el futuro en esta categoría hay que estipular bien todo porque no vinimos bien y eso se reflejó", analizó el técnico a la hora de encontrarle una explicación a semejante fracaso que no se daba desde Portugal-1991, cuando los argentinos quedaron fuera en primera ronda por primera vez en su historia.

Grondona hablaba de su postura para dejarles los jugadores a Boca y River durante los tres superclásicos que calentaron el fútbol argentino a mediados de mayo. Andrés Cubas, Cristian Pavón, Emanuel Mammana y Seba Driussi, que al final se cayó de la lista por una meningitis, casi no se entrenaron con el resto del plantel, que varió bastante con respecto al del Sudamericano.

Legionarios de última hora como Emiliano Buendía (Getafe) o Tiago Casasola (Fulham) poco le aportaron, así como la espera incluso después del arranque del torneo de Emanuel Mamanna, quien llegó cansado de Brasil tras los cuartos de final de la Copa Libertadores con River ante Cruzeiro.

La decimocuarta participación de Argentina en este Mundial neozelandés pasará al olvido, en una categoría en el que los hinchas argentinos se ilusionan especialmente después de la era de oro de José Pekerman (campeón en Catar-1995, Malasia-1997 y Argentina-2001) seguida por sus ayudantes Francisco Ferraro (ganador en Holanda-2005) y Hugo Tocalli vencedor en Canadá-2007), en la que salieron cracks como Cambiasso, Riquelme, Messi y Kun Agüero entre otros. Esta vez, Nueva Zelanda-2015 les dejó muy poco.