Mario Yepes: "Es una estación más de mi carrera"

Para el zaguero colombiano es un orgullo vestir la camiseta rojinegra, lo impresiona la sencillez de Silvio Berlusconi y no descarta apostar algo con Iván Ramiro Córdoba cuando choquen en el derbi milanés.

La experiencia tiene un valor incalculable y como tal, cada cual le da la importancia que considera, pero en el caso del AC Milan parece serlo todo, una condición sine qua non para todo aquel que quiera defender los colores rojo y negro.

Con una historia que ya rebasó el límite de lo centenario, el popular club italiano le rinde tributo a la tradición a punta de títulos y más allá de ser el de mayor número de vueltas olímpicas internacionales en el planeta, tiene por costumbre convertir a varios de sus íconos en verdaderas leyendas.

Paolo Maldini y Franco Baresi, los dos jugadores que más vistieron la rossonera por ejemplo, jugaron hasta cuando quisieron, se fueron bajo su propio deseo y a edad avanzada según el fútbol, no para los parámetros milaneses, que los despidió a los 40 y 37 años de edad, respectivamente.

Otro que le dijo adiós al fútbol en el San Siro fue Cafú, el que más veces defendió la verde-amarela de Brasil, campeón del mundo en 2002 y que con 38 calendarios encima, quiso irse de la actividad en un club acorde con su registro.

Con cuatro años menos que el legendario lateral derecho, Mario Alberto Yepes ha llegado también al mismo destino y en cierta forma con deseo parecido: “Poder terminar mi carrera europea vistiendo una de las camisetas más respetadas y admiradas del mundo”.

Al defensor colombiano, que llega a su undécima temporada en el Viejo Continente (ver balcón), le fue reconocida semejante trayectoria cuando menos lo esperaba y una vez el escudo del Milan reposaba en su pecho sintió “primero mucho orgullo porque uno sabe lo que significa jugar para este club”, pero a la vez “demasiada responsabilidad porque acá siempre será máxima debido a su grandeza”.

No se cambia por nadie, pero tampoco permite que lo deslumbre el momento, tal vez porque siempre estuvo acostumbrado a la exigencia con el Cali, River Plate o Paris Saint Germain. Y así acepte que este sea el reto más importante de todos, lo ve “como una estación más de mi carrera, que no es corta, y la verdad me pone muy contento de que se me presente algo así a estas alturas”.

Pero el que sí impresionó a Yepes fue Silvio Berlusconi, primer ministro italiano y dueño del club, quien le “pareció una persona con mucho carisma, sencilla y cuando hemos tenido la oportunidad de compartir, siempre se ha mostrado muy abierto y tranquilo, es muy dado al diálogo para saber cómo se encuentra uno, si está cómodo y de verdad que es un ser humano muy cálido”.

Le enseñó igualmente que “los objetivos son claros, en lo colectivo es pelear los tres frentes (Calcio, Champions y Copa de Liga)”, mientras “en lo personal la intención es hacerme a un espacio en el equipo y tratar de jugar la mayor cantidad de partidos posibles y de esa forma brindarle mi trabajo y experiencia al equipo”.

Competencia no le faltará porque para esta temporada el club lombardo también contrató al zaguero griego Sokratis Papastathopoulos, quien al igual que la mayoría de los otros centrales, viene de disputar el Mundial de Sudáfrica, como el brasileño Thiago Silva o el estadounidense Oguchi Onyewu, sin contar además que en la plantilla está Alessandro Nesta,