El Wigan de Hugo Rodallega salió goleado de su debut en la Premier

Nada pudo hacer el colombiano para evitar la goleada que sufrió su club.

El español Roberto Martínez y el amplio grupo latinoamericana del Wigan se vieron hoy sorprendidos por la goleada (0-4) del Blackpool, que jugó con la ilusión y el ímpetu de quien debuta en primera división tras cuarenta años de sequía, mientras el Everton de Mikel Arteta cosechaba también una derrota.

Pese a la insistencia del colombiano Hugo Rodallega, que funcionó prácticamente como un delantero, el Wigan no consiguió estrenar su marcador y tuvo que escuchar incluso los abucheos de su propia afición por los cuatro goles del Blackpool.

Con un equipo lánguido jugó el Wigan la primera parte, durante la que los recién llegados tuvieron tiempo de coordinarse para tres anotar los tres primeros tantos, que cayeron como un mazazo para el entrenador español.

Roberto Martínez, que aterrizó la pasada temporada en el banquillo de los "Latics", tuvo que luchar todo el año para evitar el descenso, un fantasma que parece volverá a perseguir a su equipo esta vez.

Mientras el colombiano Hugo Rodallega y el argentino Mauro Boselli, ambos titulares, trabajaban por arrastrar el juego hacia la portería contraria, el otro equipo se resistía y se encaraba cada vez más a su arquero Chris Kirlkland, que con error permitió un nuevo tanto al Blackpool tras un lanzamiento de Harewood.

Aunque en la segunda parte, el equipo de Martínez -en el que jugó también desde el inicio el defensa paraguayo Antolín Alcaraz- mostró una actitud mucho más viva y despierta, un cuarto gol de sus rivales provocó el abandono masivo de las gradas por parte de su público.

Un mal capítulo fue también esta primera jornada de liga para el Everton, en el que salió como titular el español Mikel Arteta, que acaba de renovar su contrato con el club inglés por cinco temporadas más.

Su partido ante el Blackburn terminó con una derrota por 1-0.

Pese a los esfuerzos del jugador del Everton Tim Cahill por abrir espacios en el borde del área, su mejor oportunidad no pudo materializarse, ya que la desvió el portero Paul Robinson, que esta misma semana anunció su retirada de la escena internacional.

Aunque la primera mitad fue de dominio para el Blackburn, el Everton tuvo su momento poco antes de que el colegiado pitara el descanso, con una notable presión que hizo temblar a los locales y a la que contribuyó Arteta con un peligroso disparo.

El pitido el árbitro llegó como una bendición para la afición local en Ewood Park, justo en el que momento que más vulnerables se sentía el Blackburn, y ya en la segunda mitad el equilibrio se instaló y no volvió a modificarse el marcador.

Buen debut tuvo el Aston Villa, uno de los equipos que amenazaron la pasada temporada la tradicional supremacía de los cuatro grandes (Liverpool, Manchester United, Arsenal y Chelsea) y que busca este año clasificarse para la máxima competición europea.

Su cara ofensiva ante el West Ham permitió a ese conjunto de la ciudad de Liverpool coronarse un 3-0 en Villa Park. Era fácil de adivinar desde el arranque del encuentro que, antes o después, se reflejaría su dominio en el marcador.

El juego se instaló muy pronto en torno a la meta del West Ham, que se libró en mayo a duras penas del descenso, mientras los jugadores del Villa, todavía sin un técnico definitivo, creaban sus oportunidades de gol.

Destacó la presencia en el campo de James Milner, el jugador del Villa al que pretende desde hace tiempo el Manchester City y cuyo fichaje se prevé cerrar en los próximos días, antes de que concluya el mercado de traspasos el 31 de agosto.

Por su parte, el Fulham, que se disputaba los primeros puntos contra el Bolton a domicilio, no pudo romper el empate (0-0) y tendrá que esperar a la próxima cita para demostrar lo que aprendió la anterior temporada, cuando logró clasificarse para la primera final europea de su historia.

En esa ocasión, cuando perdió contra el Atlético de Madrid la final de la Liga Europa, estaba dirigido por las órdenes de Roy Hodgson, técnico ahora del Liverpool.

Así pues, el equipo resolverá en las próximas semanas si puede mantener el nivel o volverá a situarse entre los más débiles de la tabla.

Y entre esos precisamente hubo hoy un ganador, el Wolverhampton, que se impuso al Stoke por 2-1 en su campo.

No obstante, el Sunderland y el Birmingham City, que abrieron la liga en el Stadium of Light concluyeron con un empate a dos.

La primera jornada de liga continúa mañana, domingo, con el encuentro Liverpool-Arsenal, y que concluirá el lunes con el duelo Manchester United-Newcastle.