Banfield liquidó al Vélez con un 1 - 1

El equipo del Ricardo Gareca se fue por la puerta de atrás pues en la segunda mitad tuvo tres jugadores expulsados.

El Banfield argentino se clasificó a los octavos de final de la Copa Sudamericana al igualar a uno el encuentro de vuelta de la segunda fase con el Vélez Sarsfield, que prefirió despedirse de la competición por la puerta trasera, con tres jugadores expulsados en la segunda parte.

Marcelo Carrusca (m.16) anotó el tanto de la formación del sur del Gran Buenos Aires, que había ganado por la mínima el partido de ida, e igualó Jonathan Cristaldo (m.89).

Fernando Ortiz, Santiago Silva y Leandro Somoza fueron sancionados con tarjetas rojas por el árbitro Saúl Laverni, que tuvo una desacertada actuación, y también Carrusca, del conjunto local.

Las clasificación, cimentada por el Banfield en la victoria lograda en el primer capítulo de esta eliminatoria, nunca estuvo en peligro y su superioridad sobre su rival, considerado uno de los equipos más sólidos de Argentina, fue clara pese a un intento de reacción de este en los minutos finales.

Dispuesto a volcar sus mayores esfuerzos en el torneo Apertura local, en el que comparte el liderato con otros dos equipos, el Vélez salió al campo con un poco consistente intento de remontar, con varios suplentes en su alineación, la derrota por la mínima sufrida en su estadio en el primer encuentro de la eliminatoria.

El Banfield, en cambio, echó mano a lo mejor de su plantilla y, cuando el partido se encontraba todavía en fase de estudios, se puso en ventaja a los 16 minutos con un tanto de Carrusca tras una jugada individual en la que dejó inmóviles a varios rivales.

El 2-0 global para los albiverdes, con un gol de doble valor por haber sido marcado fuera de casa, complicó al Vélez porque le quedaba por delante la difícil misión de quebrar a una defensa cuya solidez está reflejada en los cuatro tantos encajados en seis jornadas del torneo local.

Cristian García, autor del tanto de la victoria en el primer partido, estuvo a punto de liquidar al equipo que dirige Ricardo Gareca con un remate de cabeza a los 42 minutos que exigió a fondo al meta Marcelo Barovero, quién desvió el balón por encima del larguero.

Los cálculos previos de Gareca quedaban superados y, para colmo, el encuentro se tornó duro, con roces y golpes que dejaron de milagro a ambos equipos con la totalidad de sus jugadores en el campo en la primera parte, situación que era a todas luces favorable para el aventajado Banfield.

El entrenador del Vélez alineó al uruguayo Silva, uno de los mejores puntas de Argentina, desde el minuto inicial del segundo tiempo, pero a los 54, tras una falta y un posterior desplante al árbitro Laverni, el defensa Fernando Ortiz fue expulsado.

Con ventaja en el marcador ante un rival disminuido por esa tarjeta roja, el Banfield dosificó sus esfuerzos, pero en desacuerdo con la actuación del árbitro, los futbolistas del Vélez perdieron la línea y, ante otra falta y una actitud desafiante de Silva frente al colegiado, y su consiguiente expulsión a los 64, el equipo capitalino se quedó con nueve jugadores.

El conjunto de Gareca estaba hundido, perdido en el campo por su inferioridad numérica y liquidado anímicamente por las circunstancias. El medio centro Leandro Somoza también se fue antes a los vestuarios por acumulación de amonestaciones y el encuentro quedó absolutamente desvirtuado.

El banfileño Carrusca, tras una fuerte entrada a Tobbio y en medio de un ambiente irrespirable, también fue expulsado.

El Banfield, que en los octavos se enfrentará al ganador de la eliminatoria entre el Oriente Petrolero boliviano y el Deportes Tolima colombiano, obtuvo el pase con fútbol y goles clave, mientras que el Vélez se equivocó en todo, desde la planificación hasta la ejecución, y salió de la Sudamericana de la peor manera.