Mao Molina llega al Mundial de Clubes como goleador de los 'Pegasos'

De la mano del colombiano, el Seongnam Ilhwa clasificó por primera vez a dicho torneo.

El volante ofensivo Mauricio Molina, un auténtico 'trotamundos' del fútbol, está disfrutando de una segunda juventud a sus 30 años en el Seongnam Ilhwa surcoreano, donde se ha convertido en una de sus figuras y con el que debuta el sábado en el Mundial de Clubes de Abu Dabi.

Molina es uno de los cuatro colombianos que participan en esta competición, junto a los jugadores del Pachuca mexicano Miguel Calero y Faustino Arizala, y el defensa del Inter de Milán Iván Córdoba, con el que podría coincidir sobre el césped si el Seongnam gana en 'cuartos' al Al Wahda, campeón emiratí.

El centrocampista 'cafetero' tiene además gran parte de responsabilidad en la clasificación del equipo surcoreano, por primera vez, para el Mundial de Clubes, ya que fue el segundo máximo anotador, con siete dianas, en la última Liga de Campeones asiática.

El viaje al Mundial permite a Molina pasar de disputar un campeonato de repercusión internacional limitada como la liga surcoreana (K-League) a poder reivindicar su talento en uno de los grandes torneos internacionales.

"Tener la oportunidad de enfrentarte al Inter de Milán y al Internacional brasileño es algo con lo que sueñan todos, son equipos que tienen a algunos de los mejores jugadores del mundo", señaló el jugador en declaraciones a la página web de la Federación Internacional (FIFA).

Su llegada a Corea del Sur, donde dice querer continuar en los próximos años, parece culminar una carrera que a sus 30 años le ha llevado por varios puntos del planeta, tras formar parte de clubes de otros siete países.

Uno de ellos, el Al Ain en 2004, le permitió conocer los Emiratos Árabes Unidos, un país al que ahora regresa con ganas de lograr el éxito que entonces no pudo, ya que sólo pasó unos meses en la ciudad fronteriza con Omán.

Además, ha estado en clubes de Colombia (Envigado, Santa Fe, Independiente de Medellín), México (Monarcas Morelia), Argentina (San Lorenzo de Almagro), Paraguay (Olimpia), Serbia (Crvena Zvezda) y Brasil (Santos).

En el Independiente de su país había vivido sus mejores días como futbolista, como una de las figuras del equipo que llegó a semifinales en la Copa Libertadores de 2003, lo que le permitió recibir ofertas para dar el salto a otros países.

"Creo que me he reencontrado con mi mejor momento de forma, con el que tenía en 2003 cuando estaba en el Medellín. Cuento con la confianza de la afición, del cuerpo técnico y de mis compañeros, y eso te hace sentir bien", estimó.

Entonces el Santos brasileño cortó el paso del Independiente a la final. En esta ocasión, en caso de derrotar al Al Wahda de Abu Dabi, el adversario en la penúltima ronda tampoco sería fácil: el Inter de Milán, campeón europeo y gran favorito al título.