El partido inaugural, una tradición nacida en 1984

El encuentro entre Suiza, anfitrión del torneo junto a Austria, y la República Checa, que se jugará este sábado en el St. Jakob Park de Basilea, abrirá la presente edición de la Eurocopa, con lo que se mantiene una tradición nacida en 1984 en la que el primer partido lo juegue la selección local.

Además será la tercera ocasión que juega la República Checa, como Checoslovaquia antes de la independencia de Eslovaquia, un partido inaugural. El primero fue en 1976, cuando ganó a Holanda (3-1) en el Maksimir stadium de Zagreb; el segundo fue cuatro años más tarde ante Alemania, que ganó por 0-1 (Rummenigge), en un partido disputado en el Olímpico de Roma.

Para los suizos será la segunda ocasión que juegan un partido inaugural, ya que jugaron ante Inglaterra en la Eurocopa de 1996, un partido jugado en Wembley y que finalizó con empate a uno, gracias a los tantos de Shearer y de Türkyilmaz.

En las primeras ediciones, con sólo cuatro participantes, la organización del torneo no le daba pompa al partido inaugural y coincidían los dos partidos en horario.

Eso cambió a partir de la edición de 1984, que se celebró en Francia. Desde entonces, la UEFA y el comité organizador local de los diferentes torneos decidieron que el equipo local inaugurara el torneo.

En la última edición, organizada por Portugal, se dio la circunstancia de que el partido inaugural (ante Grecia), reunió a los mismos contendientes que en la final.

En los dos partidos, como si de una competición con estructura circular fuera, ganaron los helenos.

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