Cristiano Ronaldo desata la locura a su llegada a Madrid

El portugués será presentado oficialmente como nuevo jugador del equipo español.

El jugador luso Cristiano Ronaldo, que será presentado como nuevo jugador del Real Madrid, ha desatado la locura entre los aficionados madridistas, que se acercaron al hospital donde pasó el reconocimiento médico y que rodean los aledaños del Santiago Bernabéu.

"I love you Cristiano" , era la frase que rezaba una pancarta hecha por Sandra, una chica de 18 años, con la que aguardaba esta mañana a primera hora la llegada del ex jugador del Manchester United al hospital "Sanitas", donde durante media hora ha pasado el reconocimiento médico.

Sandra, que vestía con la camiseta del Real Madrid, estaba junto con su hermano, también vestido de blanco, su tío y con unas cien personas más. La afición, la mayoría adolescentes, padres e hijos, muchos de ellos con la equipación del club, han tenido que soportar el fuerte calor del mediodía mientras sujetaban carteles del delantero y portaban cámaras de fotos y cuadernos en los que el futbolista pudiese plasmar su rúbrica.

El reloj marcaba las 11.15 horas GMT cuando Cristiano Ronaldo bajó de un coche de color blanco con gafas de sol, sonriendo a los medios y vestido con una cazadora roja, camiseta, vaqueros y zapatillas.

Desde las ventanas del hospital, médicos y pacientes también observaban la llegada del portugués y congelaban ese momento con sus cámaras.

Los aficionados que estaban en la puerta de la clínica apenas han podido ver al delantero en su aparición porque una ola de decenas de representantes de medios de comunicación, entre ellos varios portugueses, han rodeado al futbolista mientras este posaba para ellos, siempre sonriente.

El público ha comenzado a entonar su nombre y solicitarle un saludo, sin éxito.

El director de los servicios médicos del Real Madrid, Carlos Díez, ha recibido a Cristiano Ronaldo y a continuación han pasado al hospital para realizar el reconocimiento médico, que ha durado media hora, tiempo en el que la afición ha sido fiel y ha esperado a que Cristiano Ronaldo volviese a aparecer.

Entre ellos se encontraba Sandra y sus familiares, que han esperado por si podían verlo a su salida.

El portugués, antes de salir del hospital tras superar con éxito el reconocimiento médico, ha firmado autógrafos y se ha fotografiado con la gente que se encontraba dentro de "Sanitas", pero no ha hecho lo mismo con los que esperaban fuera.

La afición, al ver que el delantero no se iba a acercar, han saltado el cordón de seguridad y se han abalanzado sobre el coche en el que ha montado el portugués para verlo a través de los cristales tintados. Algunos incluso han golpeado al vehículo y han intentado abrir la puerta por la que ha entrado el futbolista.

En el estadio Santiago Bernabéu, la expectación también es enorme. Aficionados venidos de todas las partes de España y de distintas nacionalidades, sobre todo portugueses, se agolpan en las puertas del feudo madridista para poder ver esta tarde la presentación del jugador portugués a las 19.00 GMT.

Un acto en el que se prevén que se superen todos los récords hasta ahora existentes en cuanto a asistencia de público a una presentación, y que ostenta el estadio San Paolo de Nápoles con los 75.000 espectadores de 1984 para ver al argentino Diego Maradona.

A esta hora son ya varios los miles de personas que aguardan con paciencia a que se abran las puertas del estadio a las siete de la tarde, en su gran mayoría adolescentes, que aprovechan las vacaciones estivales para poder ver de cerca al futbolista.

En la tienda oficial del Real Madrid también se está viviendo la locura y la pasión que desata el jugador portugués. Pese a que el club no permite la venta de camisetas suyas hasta que se haya producido la presentación, se prevé que Cristiano Ronaldo supere en ventas al número 8 de Kaká, que esta misma mañana se ha agotado, según dijo a EFE un dependiente.

Pasadas las dos de la tarde, el jugador llegó al restaurante 'Puerta 57', situado en los bajos del estadio Santiago Bernabéu, en la calle Padre Damián, donde le esperaban para comer algunos representantes del club como Emilio Butragueño, Alfredo di Stefano, Amancio o Jorge Valdano, así como su familia y el ex futbolista portugués Eusebio.