Iván Ramiro Córdoba peleará la titular del Inter con Nelson Rivas

La liga italiana de fútbol comenzó el sábado con masiva presencia tricolor.

El punto dejado por Faustino Asprilla en el fútbol italiano fue alto, altísimo y tal vez difícil siquiera de igualar, pero las puertas que tantas cabriolas del moreno tulueño abrieron de par en par permitieron que a una de las ligas más importantes del mundo llegaran más nacionales con rendimiento dispar.

Y sin necesidad de dividir la lista entre fracasos y aciertos, el único colombiano que se le puede plantar al Tino en el Calcio es Iván Ramiro Córdoba, porque no sólo ha levantado varios scudettos, esquivos para el ex delantero del Parma, sino que se ha mantenido en uno de los clubes más tradicionales e importantes de Europa.

El zaguero antioqueño, que llegó en el 99 al Inter, procedente del San Lorenzo de Almagro, completará su décima temporada vestido de azul y negro, y más allá de que haya extendido su contrato hasta 2012, no quiere aplazar más el sueño esquivo: levantar la Orejona el próximo verano en el Santiago Bernabéu.

Así las cuatro ligas, dos Copas de Italia y tres Supercopas de ese país le den el rótulo de ganador, Córdoba entiende que para serlo en realidad necesita conquistar Europa y con ese sueño parte desde hoy en su búsqueda, cuando comienza otra temporada de la Serie A, en la que arranca como alternativa del técnico José Mourinho.

Con un calendario plagado de juegos, tendrá su oportunidad, como también espera tenerla su compatriota Nelson Enrique Rivas, quien luego de estar en la carpeta de transferibles, permaneció finalmente en Milán e incluso ya le asignaron número, lucirá el 24 negriazul. “Si me quedo es por algo y espero poder demostrarlo”, dice el de Pradera, Valle.

“Se tuvo una buena pretemporada, en la que las condiciones de entrenamiento fueron óptimas y el trabajo desarrollado fue bastante bueno, sobre todo porque los partidos de preparación resultaron de un nivel exigente”, destaca Iván Ramiro, quien hace dos semanas llegó a los 33 años de edad.

Rivas coincide con él, así no haya formado parte en un alto porcentaje de la fase previa por estar recuperándose de una lesión en el ligamento colateral de la rodilla izquierda. Pero ya la incapacidad es del pasado y de hecho ambos fueron emergentes en el amistoso contra el Bahrein (1-0), el domingo pasado, y alcanzaron a estar juntos unos minutos en el campo del Franz Fekete Stadion, de Kapfenberg, Austria.

Les costará y mucho hacerse campo en el once de Mourinho y más ahora que llegó el brasileño Lúcio, aunque para Córdoba “entre más jugadores buenos tenga el Inter, mayores serán las posibilidades de ganar todos los campeonatos que afrontemos”.

Igual la competencia no es sólo con el zaguero de la selección auriverde, porque si algo tienen los nerazzurris son centrales, como el rumano Cristian Chivu, los argentinos Walter Samuel y Nicolás Burdisso (podría pasar al Roma) o el campeón del mundo con Italia, Marco Materazzi.

Y si atrás tienen armas de sobra, adelante sumaron una que esperanza a los colombianos. “Esperamos que Eto’o nos aporte todo lo que le dio al Barcelona”, anhela Iván, mientras Rivas ve en el camerunés a un atacante “rápido, inteligente, fuerte, con mucho gol y ojalá se adapte rápidamente al grupo”.

Con ilusiones tricolores

Adaptación no es una palabra que requiera Córdoba cuando se refiere a otra de sus metas próximas: la selección de Colombia, a la que volvió para no despedirse nunca de ella. “Estoy muy contento con el grupo, más allá de que estemos en un momento difícil de la eliminatoria”, advierte el 2 tricolor.

Así reconozca que “todavía existen posibilidades de clasificar, sabemos en qué condiciones estamos, pero igual pelearemos hasta el final por las opciones que tengamos y con la esperanza firme de estar en Suráfrica”.

Al menos da por descontado que apoyo le sobrará a Colombia en el Atanasio Girardot frente a Ecuador el próximo 5 de septiembre, donde espera ser inicialista porque “cada uno lucha por su puesto y obviamente espero estar entre los 11 para aportar lo que más pueda a la causa nacional”.

Rivas en cambio lo vive más como aficionado, al aceptar que “apenas me estoy recuperando y por eso las esperanzas de vestir la amarilla son pocas por ahora”, aunque no se resigna y menos luego de haber hablado con Eduardo Lara en el propio centro deportivo Angelo Moratti del Inter en abril pasado.

Al seleccionador nacional le confesó su deseo de ser convocado, pero independientemente de que lo llame o no, Nelson piensa que “por fortuna todavía dependemos de nosotros y estos dos partidos serán definitivos en nuestras aspiraciones, así que hay que ganarlos como sea”.

Anhelos entonces no les faltan a Córdoba y Rivas por cumplir en esta temporada, pero ambos entienden que buscarlos cada cual por su cuenta será más difícil, mientras que acompañados de pronto resultarán posibles.

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