James de América

El colombiano James Rodríguez sigue siendo figura en Banfield, esta vez en Copa.

Con una vuelta olímpica en Argentina y haciendo historia de paso al ser parte del primer plantel campeón de Banfield, ya los objetivos de James Rodríguez para este año traspasaron fronteras y el colombiano se propuso conquistar América.

La Copa Santander entonces se ofreció como vehículo y, en apenas tres estaciones, el volante ha ‘Taladrado’ en todas. Primero fue Morelia en Buenos Aires, luego Cuenca en Ecuador y el miércoles  Nacional de Montevideo los que padecieron de la efectividad del juvenil mediocampista.

Ya son cuatro gritos continentales los de James, pero los dos últimos adquirieron peculiar resonancia por el rival que los sufrió y el lugar donde los consiguió. Un tricampeón de América y del mundo fue la víctima como el tricolor uruguayo y en el mítico estadio Centenario.

Dupleta que no alcanzó para triunfo, pero sí dio un empate a domicilio que mantiene a Banfield líder del Grupo 6 de la Copa después de tres salidas (dos de visitante) con 7 puntos. “Estoy muy contento, pude meter dos goles en una cancha jodida y por suerte se sacó un buen resultado”, dijo emocionado el colombiano, figura indiscutida del partido, tal y como lo destacó el jueves el diario Olé que incluso le dio la portada (ver foto).

“Rodríguez tiene la llave que abre los partidos, es quien toma la posta. Su buena técnica y rapidez se notan cada vez que agarra la pelota. No sólo el peinado lo hace parecido a Cristiano Ronaldo, su referente, la cabeza levantada, las pisadas y las diagonales lo pintan de crack, como el portugués”, resaltó la publicación bonaerense.

Carlos Carpaneto, reconocido hincha del ‘Taladro’, en su columna del jueves en el mismo diario, se sumó a los elogios: “El colombiano es un crack de esos que no abundan. Hoy no es una locura afirmar que vale ocho cifras. Dólares, euros, libras esterlinas, lo que sea... Anda tranquilo por esos valores y en alza”.

“Uno tiene que ir paso a paso, sabiendo que las cosas se van a ir dando de a poco. Cuando llegué tuve que entrenar mucho para estar con la Primera División, luego poder ganarme un lugar entre los 18 y ahora ser titular”, le confesó James a El Espectador desde Buenos Aires.

Y a la hora de revelar el secreto de su éxito, no duda en afirmar que “fue muy importante no haberme dejado llevar por la tristeza de los primeros días que llegué al club. No tenía tanto diálogo con mis compañeros, sólo en la cancha. Fueron momentos complicados y hasta pensé en devolverme, pero por suerte todo mejoró a medida que pasó el tiempo, fui haciendo amigos, me metí más en el plantel y ahora todo es distinto”.

A este paso sus días podrían estar contados en Banfield para atravesar el Atlántico y al colombiano le “encantaría jugar en Europa. Si me dieran a elegir, me gustaría Real Madrid o Barcelona. Quizás, entonces, pueda jugar con su ídolo Cristiano Ronaldo. “Sería un sueño cumplido. Ojalá”, dice mientras suelta una sonrisa, la misma que empieza a hacerse costumbre en todo el continente.