Así fue el camino de Nacional para llegar a la final de la Libertadores

Reinaldo Rueda llegó al conjunto paisa en junio de 2015 con el firme objetivo de entregarle un título internacional a la institución.

Este miércoles a las 7:45 p.m. en el estadio Atahualpa de Quito, Atlético Nacional saldrá a disputar su tercera final del torneo de más importante de clubes del continente. Para llegar hasta allí, tuvo que revalidar partido tras partido porqué es considerado el mejor equipo del certamen desde el primer encuentro que disputó aquel 23 de febrero, cuando en Buenos Aires derrotaba con goles de Marlos Moreno y Orlando Berrío 2-0 a Huracán.

El vallecaucano Reinaldo Rueda llegó al elenco paisa en junio de 2015 con el difícil objetivo de superar lo hecho por Juan Carlos Osorio, el técnico más ganador de Nacional. Esto sólo lo podía lograr alcanzando lo único que le faltó al pereirano: un torneo internacional.

Más allá de la Liga Águila del 2015 y de la Superliga del 2016, la meta estaba puesta en la actual Copa Libertadores. Nacional se reforzó de la mejor manera, arrasaba en el torneo local y encaraba el torneo internacional con la firme intención de pelearlo.

Atlético Nacional integraba el Grupo 4 con Huracán de Argentina, Peñarol de Uruguay y Sporting Cristal de Perú. El verdolaga estuvo imparable en esta fase. De la mano de un juego dinámico y de un Marlos Moreno que deslumbró a todos, el conjunto paisa convirtió 12 goles y no recibió ninguno (record en el torneo). Además, de los seis partidos que disputó, ganó cinco y cedió los puntos el último partido que jugó en casa frente al equipo argentino.

Sin duda el mejor partido de la fase de grupos fue el 15 de marzo en el Centenario de Montevideo ante Peñarol. Daniel Bocanegra, Jonathan Copete, Luis Carlos Ruiz y Orlando Berrío, convirtieron los cuatro goles con los que Nacional logró una victoria histórica.

Siendo el primero de todos los equipos que clasificaron a los octavos de final, el verdolaga debía enfrentar al último: Huracán. Ya se conocían por la fase previa. El primer partido en Buenos aires terminó 0-0 por lo que se esperaba un encuentro de vuelta sin mayores preocupaciones. Pero esto no fue así, pues la actuación del árbitro José Argote estuvo envuelta de polémica, y más allá de la victoria de Nacional por 4-2, el juego concluyó en escándalo y hasta en denuncia por parte de los argentinos.

En los cuartos de final debían viajar nuevamente a territorio gaucho a enfrentar a Rosario Central. El rival más difícil hasta ahora. El único que le ha podido ganar a Nacional y que más apuros le hizo pasar. Franco Armani fue la figura de la ida, por él, el encuentro terminó 1-0.

El 19 de mayo en Medellín se disputó la vuelta. Al minuto 8 el silencio se apoderó de todos los espectadores luego de que Marcos Rubén convirtiera de penal el tanto de Rosario. 2-0 en el global y Nacional debía hacer tres goles si quería clasificarse. Reinaldo Rueda mandó al campo a Orlando Berrío y si Armani fue la figura en Argentina, en el Atanasio lo fue el delantero cartagenero. La remontada empezaría en el primer tiempo con el 1-1. Ya en la segunda parte fue Alejandro Guerra que puso el 2-1. Los minutos pasaban y nada que llegaba la anotación de la clasificación, hasta que en el último suspiro el hombre del partido empujó un centro de costado y puso a vibrar a toda una ciudad.

Los de rueda seguían avanzando e ilusionando a su hinchada. Las semifinales debían jugarse en julio por la Copa América Centenario. Nacional aprovechó esto y se reforzó. Entre los hombres que trajo, Miguel Ángel Borja, quien había salido goleador del torneo local con el Cortuluá era el que más sobresalía.

Sao Pablo de Brasil era el último escollo para llegar a la final. El partido de vuelta se jugó en el mítico Morumbí, y fue Borja que con sus dos goles simplificó el trabajo de su equipo, le dio la mitad del tiquete a la siguiente fase y de paso justificó su contratación.

Con el 2-0, el duelo de vuelta en el Atanasio Girardot no pasó apuros más allá del gol tempranero de los brasileros. Otra vez el exjugador del Cortuluá y el hombre que más hecho goles en torneos cortos en Colombia, fue el que con sus anotaciones lideró a Nacional para que pudiera disputar su tercera final en la Copa Libertadores. 

Independiente del Valle será el último obstáculo para conseguir el título. El equipo de Ecuador es la sorpresa del torneo después de eliminar a River Plate, Pumas de Ecuador y de ganarle en La Bombonera a Boca Juniors. Los de Rueda deberán seguir ratificando porque son los mejores de la Copa si quieren ser el primer equipo colombiano en tener dos Copas Libertadores.