"Así será muy difícil ganar la Liga": Gerard Piqué

El central lamenta la falta de actitud del equipo y despierta la respuesta del vestuario, que explica el empate ante la Real Sociedad, en la semana previa al clásico frente al Real Madrid.

AFP

Algunos datos y, sobre todo, la sensación, inequívoca, de que la Real Sociedad asfixiaba y desconcertaba al Barcelona, como acostumbra en su estadio, abocaron de nuevo a los azulgrana a un mal resultado que no hace más que amargarle el día y la semana previa a su encuentro con el Madrid, en la próxima jornada de Liga. "Seguro que se verá otro Barça muy diferente en el clásico. Los enfrentamientos directos pueden ser importantes en esta liga", avisó el técnico Luis Enrique, consciente de que su equipo se queda a seis puntos del líder.

Cedió un empate que le aleja un poco más de su gran rival. Y son ya siete los años seguidos en los que el Barça se ha mostrado incapaz de ganar en Anoeta por alguna u otra razón. Si esta vez la Real le complicó, mucho, la vida al equipo dirigido por el asturiano fue, según admitió Gerard Piqué "por juego y por actitud". Dicen los datos que el equipo dirigido por Eusebio Sacristán tuvo el balón el 51% del tiempo, es decir, algo más que el Barça; y la localización del juego fue en un 56% en campo azulgrana. Cifras extrañas tratándose del equipo visitante del que se trataba. "Si viene alguien de fuera y no conoce las camisetas se cree que el Barça es el otro equipo", concedía Luis Enrique.

No escatimó elogios hacia la Real. Esa era su defensa: "Ha habido un rival muy superior al otro, no nos ha dejado entrar en el partido, no hemos dado cinco pases seguidos. Prácticamente, ha sido un milagro llegar al descanso con 0-0; hablar de un punto es un milagro". Y aseveró no estar preparado para enfrentarse a equipos que pretenden jugarle como lo hizo la Real —"sabemos que ellos con el balón son el mejor equipo del mundo, pero también que cuando no lo tienen sufren un poco. Sabemos que la gente de arriba suele trabajar un poco menos que el resto y quisimos aprovecharnos de eso", en palabras de Carlos Vela—: "Los equipos que nos ponen en complicación no lo hacen así, la Real ha sido infinitamente superior, con la agresividad necesaria con y sin balón. Les felicito", sentenció Luis Enrique, que también tuvo palabras críticas para los suyos: "El partido se define en cada duelo y no hemos ganado ni el 5% de esos duelos. Si no empiezas a sacar ventaja no hay nada que puedas hacer".

En esa línea iba el discurso que defendió, sin pestañear, Piqué nada más terminar el partido: "Nos han salido muy pocas cosas por no decir nada. En la primera parte el equipo no estaba, en la segunda hemos mejorado. Pero así será muy difícil ganar la Liga". Su sentencia resonó con eco en el vestuario del Barça. "Las entrevistas justo al acabar el partido son peligrosas, no se ajustan a la realidad, cuesta ser lúcido. Estamos en la jornada 13 y esto nos ha pasado hoy, pero no otros días. Dar por perdida la Liga y al campeón de los últimos dos años no creo que sea justo", matizó el técnico.

"¿Actitud? Cada uno lo verá de una manera. No creo que nadie quiera perder. Simplemente creo que ellos han sido mejores que nosotros. Aún queda mucha Liga", declaró Jordi Alba, en total desacuerdo con su compañero. ¿Lo más preocupante para el lateral? "La manera en la que hemos perdido", dijo. Y hablaba en todo momento de derrota, pese a llevarse un punto de Anoeta.

Curioso, el empate no satisfizo a ninguna de las dos partes. Una por necesitada, otra por lo que peleó el triunfo. "El empate sabe a derrota", apuntaba Zurutuza. "Hemos hecho un buen trabajo frente a un grandísimo rival, hemos puesto todo de nuestra parte aunque sabíamos que el rival nos podía hacer un gol en cualquier momento. Tratamos de presionar al rival, quitarle el balón, creo que nos salió bien, que los tuvimos en su campo mucho tiempo… lástima no haber conseguido la victoria", se lamentaba Eusebio.