Bacca, de vendedor de pescado a pie descalzo a joya goleadora en Europa

La paciencia es la virtud que ha caracterizado al goleador de Puerto Colombia. Cada cosa que ha logrado en la vida y en el fútbol le ha llegado en el momento indicado. Hoy en día, es el delantero de la Selección y uno de los mejores del mundo en su puesto.

Carlos Bacca es la carta de gol de una renovada Selección Colombia. / EFE

Después ser valorado como una alternativa más, Carlos Bacca se ganó la atención de José Pekerman para ser el '9' de Colombia, un trono que le pertenecía al 'Tigre' Radamel Falcao García pero que el ariete del AC Milán lo reclamó a puro grito de gol.

La meteórica carrera deportiva de Bacca comenzó en su natal Puerto Colombia, un pequeño poblado bañado por el mar Caribe, muy próximo a la ciudad de Barranquilla.

Tenía 20 años cuando el fútbol, para su propia fortuna, se atravesó en su camino.

Fue una pelota y el soñar despierto los que lo sacaron de las polvorientas calles de su pueblo, las que recorría con una carretilla casi que a pie descalzo vendiendo pescado y cuando el sol le castigaba el alma recordándole que el dinero escaseaba en casa.

No eran tiempos fáciles para Bacca. Si fallaba la venta de los pescados y los mariscos, entonces le quedaba la alternativa de poder trabajar con algún conocido como ayudante de bus cobrando el boleto.

Pero el fútbol se lo arrebató a ese destino y lo expuso al mundo: primero el Júnior de Barranquilla, con el que debutó un 1 de marzo de 2009 marcando dos goles. Después fue el Brujas de Bélgica, al que llegó en pleno invierno del 2012 y después de su primera temporada fue elegido como el mejor futbolista de la liga belga, además de ser el máximo goleador del rentado con 25 anotaciones.

Explosión andaluz

El Sevilla puso sus ojos en él y se fue a España en el verano de 2013. Allí su historia fue exitosa: se proclamó doble campeón de la Europa League (2013-2014, 2014-2015) en las dos temporadas en las que estuvo ligado al equipo andaluz.

Marcó 49 goles para el Sevilla en 108 partidos jugados entre la Liga, Copa del Rey y la Europa League, 21 de ellos en la primera campaña y 28 en la segunda.

El bus siguió rodando en la vida de Bacca y su siguiente destino fue Italia. El AC Milán se lo llevó por 30 millones de euros en el verano de 2015, firmando con los 'rossoneri' por cinco temporadas.

Veinte goles en 43 partidos entre Liga y Copa de Italia testimoniaron su primer buen año, no así el del AC Milán.

Ahora pareciera que la próxima estación volvería a estar en España, adonde el Valencia lo desea, o Francia, porque el París Saint Germain quisiera juntarlo nuevamente con Unay Emery, su técnico en el Sevilla y quien llegaría al banco parisino.

La bendición de José 

Con la selección colombiana su historia comenzó en 2010 bajo la tutela de Hernán Darío 'Bolillo' Gómez. Fue en un amistoso contra Bolivia en La Paz que se estrenó como titular con un gol en un empate 1-1.

Luego volvió a ser llamado en octubre de 2012 pero por Pekerman -sustituto del 'Bolillo'- y desde entonces su nombre nunca más salió de la lista de elegidos del técnico argentino.

Sin embargo, no era el primero en sus preferencias: era el cuarto detrás de Falcao, Teófilo Gutiérrez y Jackson Martínez, ahora en el fútbol chino.

Así fue en el Mundial de Brasil 2014, al que no acudió el 'Tigre', pero sí sus otros dos compañeros. Además, James Rodríguez explotó como el máximo goleador de esa Copa del Mundo, cerrándole a Bacca el camino para quedarse con un puesto como titular.

Dos años después del inolvidable Mundial para los cafeteros, Bacca conquistó a Pekerman: es su '9' en el camino hacia Rusia 2018 y la principal carta de ataque de Colombia en la Copa América Centenario, donde ya anotó un gol.

El vendedor de pescado sigue soñando.