Bacca está imparable, le dio el triunfo al Sevilla frente al Rayo Vallecano

El delantero colombiano, autor del único tanto del partido, calificó de "importante" el triunfo en para "seguir fuertes" en la Liga y asentarse en la cuarta plaza de la clasificación.

EFE

El Sevilla, con un gol del colombiano Carlos Bacca a los ocho minutos precedido de un error de la defensa del Rayo, se impuso en Vallecas con un planteamiento conservador que permitió a los locales gozar de varias ocasiones de mucho peligro y soñar con la remontada hasta el final, atacando incluso con su portero.

"Por el trabajo que había hecho el equipo sabíamos el partido que íbamos a tener en Vallecas. El Rayo es un equipo que pone las cosas difíciles en su campo, es muy pequeño, presionan muy bien y pueden sacar mucha ventaja en algunas jugadas", declaró Bacca en la zona mixta del estadio de Vallecas. El internacional colombiano marcó el único gol del encuentro a los ocho minutos al aprovechar un error de la zaga rayista entre el portero argentino Cristian Álvarez y el central Antonio Amaya.

"Las de los pelotazos a la espalda de los centrales son jugadas en las que podíamos hacer daño al Rayo y hoy lo aprovechamos. Aquí se sabe que el campo es muy pequeño, que el Rayo te suele meter en su portería y aunque presionáramos arriba había que replegarse bien luego pese a ir ganando", confesó.

"El Rayo siempre quiere jugar el balón, hicimos buen partido, atacamos y supimos sufrir. Era importante ganar fuera en Vallecas para seguir fuertes. Ahora hay que disfrutar el momento y descansar", concluyó. El conjunto sevillano, uno de los de que más solvencia está demostrando esta temporada, llegó a Vallecas dispuesto a completar una semana en la que se deshizo de Granada, en Liga, y de Sabadell, en Copa del Rey, con sendas goleadas.

Ese peligro del Sevilla, con jugadores de enorme calidad, se multiplica cuando sales al césped algo dubitativo, que es algo que le paso al Rayo, que no dio muestras de tener la intensidad habitual y a lo ocho minutos ya iba por debajo en el marcador.

El primer gol llegó, tal y como lo encajó el Rayo el jueves frente al Valencia, en un error de bulto. Nico Pareja lanzó un balón en largo hasta el área contraria y un error de comunicación entre Antonio Amaya y Cristian Álvarez provocó que el colombiano Carlos Bacca, muy rápido, se llevara por alto el esférico entre los dos para marcar a puerta vacía.

En una jugada parecida pudo marcar el segundo el Sevilla doce minutos después, aunque esta vez Vítolo no pudo superar por alto a Cristian Álvarez, que sí atajó el balón en el mano a mano. El único peligro que creó el Rayo en la primera mitad fue por la banda derecha comandada por el internacional mexicano Javier Aquino y el lateral derecho Quini, que cumplió con solvencia sustituyendo a Tito y suyos fueron los dos primeros disparos a puerta de su equipo.

El que más imaginación trató de poner al partido fue el sevillista José Antonio Reyes, que vive un momento dulce de fútbol y dejó sobre el césped algunas de sus típicas filigranas, aunque hoy no tuvieron recompensa en forma de gol.

Tras la reanudación, Leo Baptistao, con un disparo cruzado, y Kakuta, con un remate que sacó Beto, levantaron los ánimos de la parroquia rayista, que empezó a creer en la remontada ante un Sevilla cada vez más conservador y dispuesto al contraataque pero que pudo ampliar su diferencia con un tiro de Vitolo que salió rozando el palo derecho de la portería de Cristian Álvarez.

En uno de sus ataques de valentía, Paco Jémez, técnico del Rayo, realizó un doble cambio muy ofensivo pasando a jugar con tres defensas y un triunvirato arriba formado por Manucho, Leo Baptistao y Gael Kakuta, aunque el que más galones asumió para el ataque fue el lateral izquierdo argentino Emiliano Insua, que puso varios centros de mucho peligro para la zaga sevillista.

El conjunto visitante, salvo en algún disparo lejano de Diogo o Vitolo, no dio muestras de fortaleza ofensiva para marcar, algo que sí demostró el Rayo, que pudo igualar la contienda a los 85 minutos con un remate de cabeza de Manucho que se marchó alto y terminó el choque encerrando al Sevilla en su área, atacando incluso con su portero.