La banda que engañó al mundo del fútbol

Los US$4.000 millones que dice la FIFA que ganará con Brasil 2014 son como "un jueves" para estos arregladores de partidos.

Archivo Elespectador.com

 

Un hombre llegó al cuartel de policía en esta ciudad, en 2011, con un pitazo insólito. Le dijo a la policía que un singapurense estaba arreglando partidos con el equipo de futbol profesional local. Los agentes no lo podían creer.

Se conoce a esta ciudad en el Círculo Artico como el lugar de nacimiento de Santa Clos. Hace alarde de un parque temático con renos, duendes y el alegre San Nico. También es un destino popular entre parejas asiáticas que buscan hacer el amor bajo la Aurora polar. Se conoce a Rovaniemi por muchas cosas, pero no por el crimen organizado.

“Entonces, después de unos días, empezamos a darnos cuenta de que había algo real”, contó Arttu Granat, un detective en ese momento, que caza alces los fines de semana. “Así es que empezamos a formar el equipo de vigilancia”.

Pronto, los detectives descubrieron que Wilson Raj Perumal, quien arreglaba partidos desde Singapur, le estaba dando duro en Rovaniemi, trabajando con varios jugadores, sin que lo supiera el entrenador. Sus compinches en una organización singapurense que arreglaba partidos y consideraban a Perumal como un riesgo, habían enviado a un representante a Finlandia para advertirle a la policía, contó Granat.

Se aprehendió a Perumal y se le dio la opción de hablar o se lo enviaría de regreso a Singapur, donde el castigo podría ser severo.

Perumal habló. Su relato – junto con documentos confidenciales, investigaciones judiciales y entrevistas con personas que tenían conocimiento de las operaciones de la organización – reveló la forma tan generalizada en la que las operaciones ilícitas de las apuestas han infectado al futbol mundial y provocado que la legitimidad de lo que los hinchas ven en la cancha sea más frágil que nunca antes.

Ninguna organización de las que manipulan partidos ha explotado las vulnerabilidades del futbol más que aquélla para la que trabajaba Perumal. Ha manipulado cientos de partidos de futbol profesional en todo el mundo, identificado a jugadores y árbitros maduros para el soborno, en particular en países donde el sueldo es bajo.

La organización tenía éxito en sus planes con aparente facilidad en algunas ocasiones, incluido el arreglo de algunos partidos amistosos al acercarse la Copa Mundial 2010, lo que generó inquietudes sobre la capacidad de los funcionarios para detener el arreglo de partidos.

Los aprendices de arreglador

Perumal aprendió su oficio en una escuela informal para arregladores de partidos en Singapur, junto con Tan Seet Eng, también singapurense, conocido ampliamente como Dan Tan. A principios de los 1990, se reunían en estadios donde corredores ilegales recibían apuestas sobre la liga malasio singapurense de futbol.

Los arregladores eran tan exitosos que un ministro del gabinete malasio estimó que lograron arreglar más de 70 por ciento de los partidos de la liga. La corrupción era tan grave que se vino abajo esa liga.

Hasta abajo de la jerarquía de los arregladores estaban los corredores: mediadores entre los jugadores y los arregladores. Arriba de éstos, estaban los influyentes hombres de negocios con el dinero para respaldar los arreglos más costosos y la fuerza de protección para asegurarse de que la red funcionara sin problemas.

En los primeros días de la organización, había un rey, conocido como Tío Frankie, una leyenda entre los arregladores de partidos. Era un empresario chino indonesio, quien a veces usaba el nombre de Frankie Chung, pero cuyo nombre real no se pudo confirmar. Sabía que la expansión mundial del futbol presentaba muchas oportunidades para arreglar partidos. El Tío Frankie asistía a los grandes torneos internacionales, como la Copa Mundial, y trataba de sobornar a los jugadores y árbitros. El Tío Frankie enseñó a Tan y Perumal el sucio secreto del futbol internacional: muchos equipos y su personal son pobres, así es que es frecuente que tengan jugadores, entrenadores y árbitros abiertos al soborno.

“En cada competición, encuentras apostadores”, dijo Kwesi Nyantakyi, el presidente de la Asociación Ghanesa de Futbol. “Sí, en cada competición, allí están. Se hace todo el tiempo en los grandes encuentros. En todos los grandes torneos, la Copa Mundial, la Copa de las Naciones”.

Los apostadores no son africanos”, agregó. “Son europeos y asiáticos. Así es que tienen mucho dinero para apostar en estas cosas”.

Como uno con jugadores talentosos y poco dinero, Ghana es uno de los países a los que los arregladores se dirigen con frecuencia en los torneos internacionales, comentó Nyantakyi. Así es que no le sorprendió que, en 2007, se descubriera que se había producido un intento por manipular un partido internacional en el que estaba involucrado el celebrado entrenador con problemas para defender la portería, Abukari Damba, quien trabajaba con los arregladores singapurenses.

Después de que algunos jugadores lo delataron, Damba confesó y dijo en la audiencia de la Asociación Ghanesa de Futbol que había trabajado con los arregladores singapurenses durante 10 años.

Entran los hermanos Sapina

Perumal se integró a la organización internacional que arreglaba partidos en 2008. En su celda de interrogación, en 2011, Granat y otros agentes finlandeses hicieron que desarrollara el organigrama de la organización. Había socios europeos y chinos que la respaldaban, y proveían el dinero que supuestamente se lavaba en los casinos de Macao.

La banda de arregladores de partidos era una red criminal, según investigadores policiales europeos. Los europeos proporcionaban árbitros, jugadores y entrenadores dóciles; Tan y los singapurenses, el acceso al vasto mercado sin regular de las apuestas deportivas en Asia.

Si los arregladores solo tenían al árbitro en su nómina, dirían que se trataba de un arreglo de una estrella. En cuyo caso, la organización asiática apostaría un cantidad menor. Si los arregladores locales habían sobornado a todorganización apostaba muchísimo más.

Este sistema lo diseñaron, en una reunión en la habitación de un hotel en Viena, en septiembre de 2008, la organización asiática, operada por Tan, y los hermanos Sapina, dos arregladores croatas que vivían en Berlín y tenían una vasta red de jugadores, árbitros y entrenadores corruptos. A los Sapina se los condenó dos veces por manipular partidos en Alemania y están encarcelados ahí.

Juntos, arreglaron cientos de partidos de futbol en todo el mundo, en casi todas las ligas – desde los partidos para calificar de las prestigiosas Liga de Campeones y Copa Mundial, hasta encuentros oscuros, de bajo nivel. Una vez que los hermanos Sapina habían convencido a sus contactos de amañar los partidos, Tan podía hacer las apuestas en el mercado asiático deportivo, el más grande del mundo. Debido a que gran parte es clandestino, las estimaciones sobre su tamaño varían enormemente. Patrick Jay, un director ejecutivo del Hong Kong Jockey Club, una de las empresas de apuestas controladas por un gobierno más grande del mundo, estimó que el mercado asiático manejó mil billones de dólares en apuestas.

“Es enorme”, dijo Jay. “La FIFA alardea de la cantidad de dinero que gana cada cuatro años con la Copa Mundial. ¿Sabe cómo le dicen a 4,000 millones de dólares en los mercados ilegales de apuestas en Aisa? Jueves”.

680 partidos sospechosos

Terry Steans, un exinvestigador de la FIFA que hoy tiene una compañía de seguridad para deportes en el Reino Unido, dijo que la organización de Tan y Perumal llevó los arreglos a otro nivel respecto de las primeras etapas de solo acercarse a los jugadores en las habitaciones de los hoteles.

“Organizaban torneos a los que invitaban a equipos completos; nadie veía los partidos, no se pasaban por televisión”, dijo Steans. “Todo se montaba para los mercados de las apuestas”.

La organización llevó a cabo uno de los torneos más extraños, en febrero de 2011. Invitó a las selecciones nacionales de Estonia, Bélgica, Bolivia y Letonia a una ciudad junto al mar, en Turquía. Los partidos se jugaron en estadios casi vacíos. No se televisaron. No obstante, atrajeron apuestas por millones dólares del mercado asiático.

Los siete goles se anotaron en rondas de penaltis; todos dictaminados por árbitros a los que la organización eligió y llevó en avión.

“Por el puro nervio, tiene que calificar muy alto”, dijo Steans. “Contrataron el estadio. No vendieron boletos. No permitieron la entrada de los hinchas. Nada de televisión. Cuatro equipos internacionales. Compraron a los árbitros y ganaron dinero en el mercado de apuestas. Es bastante descaro”. Al final, la FIFA expulsó a los cuatro árbitros.

En febrero de 2013, Europol, el órgano de inteligencia policial de la Unión Europea, dijo que considera que son sospechosos los resultados de 680 partidos de 2008 a 2011, en todo el mundo, incluidos los partidos para clasificar a la Copa Mundial, así como los de la Liga de Campeones Europeos. La banda de Tan hizo la mayor parte de ese trabajo, dijeron investigadores.

En tan solo un país – Italia _, Tan tuvo tanto éxito trabajando con asociados de los Balcanes, quienes tenían conexiones con el crimen organizado italiano, que se investigó a más de 20 equipos italianos profesionales por arreglar encuentros. Un investigador sénior de la Fuerza de Tarea Nacional contra el Crimen Organizado de Italia calificó a Tan como “el hombre más buscado de Italia”.

“Por su parte, Dan Tan y su banda constituyen una red criminal que es tanto peligrosa como rápida para recurrir a la violencia en caso de que cualquiera infrinja sus reglas”, escribió un fiscal italiano en su declaración. “Esto quedó establecido en el testimonio de uno de los integrantes, quien dijo que se requiere muy poco en el caso de una traición por parte de alguno de la banda para arriesgar su asesinato”.

Los investigadores europeos determinaron que la organización de Tan también se las ingenió para arreglar partidos que se jugaron en Estados Unidos. En 2010, persuadió a una mayoría de la selección nacional salvadoreña para que perdieran a posta contra el DC United de la Liga Mayor de Futbol, así como en un partido internacional contra Estados Unidos en Miami. Después de eso, se expulsó de por vida a muchos de los jugadores salvadoreños.

Subsiste la organización

En 2011, se declaró culpable de corrupción a Perumal en Finlandia y le dieron una sentencia de dos años. Lo liberaron antes. A finales de abril, lo volvieron a aprehender en Finlandia porque había retornado a la actividad del arreglo de partidos y había pendiente una orden de aprehensión internacional en su contra, señaló la policía. Enfrenta la extradición a Singapur.

El año pasado, las fuerzas del orden singapurenses detuvieron a Tan. No obstante, está bajo detención indefinida y es posible que no lo sometan a juicio. Es probable que nunca se revele la escala total a la que arregló partidos.

No se espera que se detenga el arreglo de partidos con esas aprehensiones. Granat, el detective que ayudó a afectar las proezas de Perumal en el norte de Finlandia, dijo que reconoce, en última instancia, el extraordinario alcance de la organización.

“Recuerdo que empecé a tomarlo seriamente cuando Wilson Raj Perumal llevaba una semana en prisión y me dijo: 'Este juego en particular de la semana entrante estará arreglado’”, dijo Granat. “Estaba bajo custodia y todavía me podía decir estas cosas”.

En una entrevista reciente en Kuala Lumpur, un asociado de la organización habló de la siguiente fase. “Dan Tan y los otros están encerrados, pero el cartel de las apuestas acaba de proseguir”, dijo, hablando a condición del anonimato por temor a las represalias.

“Tienen gente nueva que hace el trabajo. No hay forma de detenerlos”.