Bartomeu responsabiliza ante el juez a Rosell de los contratos de Neymar

El presidente del Barcelona dice que no hay delito fiscal sino una "discrepancia tributaria".

Josep Maria Bartomeu, presidente del Barcelona. Foto: EFE

El presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, se ha desvinculado hoy en la Audiencia Nacional de los delitos fiscales que le atribuye el juez Pablo Ruz por pagos relacionados con los contratos del fichaje de Neymar. Bartomeu, que ha declarado durante algo más de tres horas, ha señalado a su antecesor Sandro Rosell como máximo responsable de la negociación de los siete contratos en los que se dividió el fichaje del delantero brasileño y ha asegurado que él no tomó la decisión de imputar los pagos a un ejercicio fiscal o a otro. Según ha explicado al juez, desde que llegó a la presidencia del club, en enero de 2014, ordenó a los responsables de la fiscalidad de la entidad que trabajaran con “riesgo cero”, aseguran fuentes jurídicas presentes en la declaración.

La imputación del actual presidente del Barcelona se basa en un informe de Hacienda que calcula un fraude de 2,8 millones de euros de IRPF. El 30 de enero de 2014, el club debía pagar a Neymar cinco millones de euros por un contrato firmado en junio de 2013, 450.000 euros derivados de un contrato de imagen y 22.500 euros para el padre del delantero. El club tributó por ellos al 24,74% porque en 2013 Neymar no era residente en España. Pero Hacienda discrepa de este criterio y sostiene que debía haber tributado al 52% porque el pago se hizo en 2014, cuando el delantero ya era residente en el país.

El presidente del Barcelona, según han explicado fuentes jurídicas, ha sostenido que no hay delito sino una “discrepancia puramente tributaria”. Bartomeu ha asegurado que él no adoptó la decisión de imputar el pago a 2013 en vez de a 2014, pero que, una vez que se la han explicado los encargados de la fiscalidad del club, la comparte.

El dirigente culé ha rebatido también que las empresas vinculadas a la familia de Neymar con las que el Barcelona firmó siete contratos para el fichaje del delantero sean una “entelequia instrumental”, como asegura la Agencia Tributaria. Uno de los contratos firmados corresponden a los derechos de imagen del jugador y Hacienda sospecha que estos son ingresos directos para el delantero y no para una empresa. Bartomeu, sin embargo, afirma que son sociedades reales, en las que trabajan más de 30 personas y que responden siempre a lo contratado, según ha podido comprobar el club. Como ejemplo, el presidente ha explicado al juez que hace un mes el club ingresó un millón de euros por la venta en Brasil de un desodorante de pies patrocinado por Neymar con el escudo del Barcelona.

Aunque el presidente solo está imputado por un delito fiscal correspondiente a 2014, el juez le ha preguntado por todos los contratos vinculados al fichaje del jugador brasileño, en algunos de los cuales participó Bartomeu como vicepresidente deportivo de la entidad. El presidente se ha eximido de la negociación y realización de estos y responsabilizado de los mismos al expresidente Sandro Rosell, al que el fiscal acusa de dos delitos contra Hacienda y uno societario y que dimitió tras ser imputado por Ruz.

Bartomeu ha explicado que él, cuando llegó a la presidencia, vio que esos tenían recorrido todavía y pidió a los responsables económicos que revisaran su contenido y se aseguraran de que hubiera “riesgo cero” de fraude.

Antes del presidente estaba citado el representante legal del Barça, para el que el club aún no ha designado a nadie después de que Ruz rechazase al director financiero, Néstor Lamela, ya que es testigo en la causa, por loq ue no ha comparecido nadie.

La continuación de un fraude

El fichaje de Neymar fue anunciado por el FC Barcelona en mayo de 2013, cuando Bartomeu era vicepresidente. En un principio, las responsabilidades habían caído —además de en la entidad blaugrana— en el entonces presidente, Sandro Rosell, que dimitió de su cargo en enero de 2014 salpicado por el escándalo. Sin embargo, el pasado 2 de febrero se hizo público que el juez Pablo Ruz había accedido a la petición de la fiscalía de imputar también a Josep María Bartomeu.

El máximo dirigente culé había esquivado hasta entonces su implicación en el caso, a pesar de que su rúbrica aparecía ya en los primeros contratos firmados entre la entidad, el futbolista y el club brasileño Santos. Según la Fiscalía, Rosell habría dispuesto una red de contratos con los que ocultar el gasto real del fichaje del brasileño —con un coste real de 98,4 millones frente a los 57,1 declarados—, por lo que está acusado de dos delitos fiscales y uno de administración desleal. Bartomeu, ahora, está acusado de haber dejado de declarar las retenciones del IRPF correspondientes al año 2014 por “parte de las cantidades” de los contratos del delantero. Es por estos hechos por los que ha declarado Bartomeu esta mañana.

La fiscalía, basándose en un informe remitido el 19 de enero por la Agencia Tributaria, cifra en 2.845.700 euros el dinero que tenía que haber pagado el club en 2014, cree que “existen indicios” de que no lo ha hecho y responsabiliza al presidente Bartomeu y a la entidad, a los que imputa un delito contra la Hacienda Pública.

Ataques orquestados por Madrid

Al día siguiente de conocerse su imputación, Bartomeu apareció en el programa 8 al dia de 8TV para defender su inocencia —"mantenemos que Neymar costó 57 millones, y eso declararemos"— y atribuir todo el proceso judicial a que "a ciertas personas o poderes del Estado no les gusta que [en el Barça] traigamos ciertos jugadores o que tengamos éxitos". Así, la participación del club en el proceso soberanista, habría tenido su "factura deportiva y política".

Temas relacionados