Bolivia garantiza a Brasil proceso justo para hinchas del Corinthians

El sospechoso reconoció que activó desde las tribunas la bengala que se incrustó en la cabeza de otro asistente al partido, matándolo en el acto.

El Gobierno y la Fiscalía de Bolivia garantizaron a Brasil un proceso justo para los 12 hinchas del Corinthians, presos por la muerte de un joven boliviano en un partido de la Copa Libertadores, dijo este miércoles en La Paz el ministro brasileño de Justicia, José Eduardo Cardoso.

Cardoso llegó a Bolivia para indagar sobre la suerte de los hinchas del 'Timao', a quien la fiscalía boliviana investiga por la muerte del joven hincha Kevin Beltrán, de 14 años, por una bengala disparada desde la barra brasileña, durante un partido entre el local San José y Corinthians.

Cardoso se reunió por separado con el ministro de Interior, Carlos Romero, y con el fiscal General de Bolivia, Ramiro Guerrero, para indagar sobre la suerte de sus compatriotas, presos en la cárcel de Oruro, 240 km al sur de La Paz, desde el 20 de febrero. Ambos garantizaron un proceso justo.

"Esta garantía me fue dada por el fiscal General y por el ministro Romero de que será un juzgamiento justo y por tanto no hay por qué dudar de las palabras del gobierno y de las autoridades bolivianas", afirmó el ministro Cardoso en una rueda de prensa con medios locales y extranjeros en la sede de gobierno de Bolivia.

También aseguró: "creo sinceramente en un juzgamiento justo, creo en el Estado boliviano, como creo también en el Estado brasileño".

La fiscalía boliviana aún considera a los 12 hinchas como "sospechosos" por el crimen: a 2 como autores y a 10 como encubridores y si son hallados culpables se les aplicaría una pena de 5 a 20 años de cárcel.

El Ministerio Público se fijó plazo hasta mediados de este año para concluir con sus investigaciones, aunque en Brasil un joven de 17 años, identificado como H.A.M., confesó la autoría del crimen y es investigado por tal motivo.

El joven hincha del Corinthians reconoció que activó desde las tribunas la bengala que se incrustó en la cabeza de Kevin, quien se encontraba en otro punto del estadio Jesús Bermúdez, matándolo en el acto.

Cardoso acotó que en su país "hay una investigación" en curso, sobre la base de las declaraciones de H.A.M. y que todos esos datos serán compartidos con Bolivia, al igual que Bolivia enviará con Brasil el resultado de sus indagaciones.

Consultado que si por tales motivos consideraba inocentes a sus 12 compatriotas, el ministro respondió que "hay una investigación en curso" y que no era su intención "emitir opiniones antes del término de las investigaciones".

Tras la reunión con el ministro de Justicia brasileño en la ciudad de Sucre (sureste), sede del poder Judicial, el fiscal general Guerrero confirmó el compromiso de una investigación pronta y objetiva, según un comunicado enviado a la AFP.

"El Ministerio Público llevará adelante una investigación pronta y objetiva en este proceso, queremos que no haya más dilaciones y se esclarezcan los hechos para dar con los verdaderos responsables", señaló la autoridad judicial.

Mientras Cardoso realizaba viajes entre Sucre y La Paz, la fiscalía de Oruro realizó la inspección ocular sobre lo que sucedió el 20 de febrero en el estadio local Jesús Bermúdez, sin que se revelen los resultados de la acción investigativa.

Por tal motivo, los 12 hinchas fueron sacados de la cárcel local y llevados, enmanillados, al escenario deportivo, bajo fuerte resguardo policial.

En una entrevista con la AFP, a mediados del pasado mes, los hinchas presos del 'Timao' alegaron inocencia y confesaron que su situación es difícil, por el frío clima del Altiplano boliviano y por las condiciones alimentarias.

El asunto deportivo ha llegado al más alto nivel del gobierno de Dilma Rousseff, pues el canciller brasileño Antonio Patriota dijo en marzo, de visita a Bolivia, que su país gestiona la detención domiciliaria de todos ellos debido a que carecen de buenas condiciones de reclusión.

El encargado de Negocios de la embajada de Brasil, Eduardo Saboya, declaró la semana pasada en La Paz que "hemos llegado a la conclusión que los 12 brasileros detenidos en Oruro nada tuvieron que ver con ese trágico incidente".