Carlos Carbonero: Ahora no tengo en la cabeza a la selección

El colombiano, titular con River Plate, dice que su presente es el equipo argentino y que ya llegará su oportunidad de vestir la tricolor.

El colombiano Carlos Carbonero, titular del River Plate, dice que se siente un afortunado por jugar en Argentina. / Diego Haliasz/Prensa River

Anochece en el Monumental y la inmensidad de ese templo del fútbol argentino sorprende a propios y extraños. Hasta al propio Carlos Carbonero se le iluminan los ojos. Es que, a pesar de haber llegado hace nueve meses, goza cada instante con la banda roja sobre el pecho blanco este bogotano de 23 años. Porque recién empieza a sentir el reconocimiento de los hinchas de River, público de paladar exigente, a pesar de que hace media docena de años no disfrutan una vuelta olímpica y sufrieron el oprobio del descenso. El miércoles, en este mismo estadio en el que charla mano a mano con El Espectador, el mediocampista marcó el gol del triunfo ante Newell’s Old Boys, fue la gran figura de la cancha y dejó a su equipo a un paso de la cima del Torneo Final.

En este momento, Carbonero es el jugador más influyente de la ‘Armada Colombiana’ de River Plate, también integrada por Éder Álvarez Balanta y Teófilo Gutiérrez. Por sus goles, cinco en este campeonato. Por su rendimiento, fecha a fecha superador. Hoy volverá a ser titular ante Belgrano de Córdoba. Y otra victoria podría darle a su equipo la posibilidad de alcanzar la punta. De cualquier modo, el volante no se sube al carro del triunfalismo. Por el contrario, afirma: “Vamos despacio, ganamos tres partidos, pero necesitamos más para poder ilusionarnos con el título”.

¿Está pasando el mejor momento desde que llegó a River?

Estoy contento por la confianza que me dio el técnico y el apoyo de mis compañeros. Pero, más allá de mi nivel, estoy feliz porque este semestre el grupo arrancó de una buena manera.

¿Le costó adaptarse a la camiseta de River, mucho más pesada que la de Arsenal?

Uno siempre sueña con estar en un equipo de esta magnitud. River es uno de los clubes más grandes de Suramérica. Creo que pasé el período de adaptación. Si me hubiera costado, seguramente ya no estaría en esta institución tan importante. Gracias a Dios me está yendo bien y puedo disfrutar de este reto en mi carrera.

¿Y es posible gozar con la presión que existe en un club grande?

Claro que se puede. Hay que tener un equilibrio para afrontar la presión y poder jugar y disfrutar cada minuto dentro de un campo. Además, me siento un privilegiado. Soy consciente de que no cualquiera puede vestir la camiseta del club más grande de un país.

En Arsenal, Gustavo Alfaro lo llamó ‘El Che Guevara de Sarandí’ porque había revolucionado su equipo. ¿A River también le cambió la cara?

He ido creciendo a medida que pasan los partidos. Desde que llegué al fútbol argentino, mi carrera ha ido avanzando paso a paso. Aprendí muchas cosas, maduré futbolísticamente, fue importante todo lo que viví en Estudiantes y en Arsenal, pero ya forman parte del pasado. River es mi presente.

La mejor versión de Carbonero en Argentina se observó en Arsenal. ¿Lo que se vio en los últimos partidos es lo más cercano al nivel que mostró en Sarandí?

Lo que viví en Arsenal fue lindo, pero como le decía, ya quedó en el recuerdo. Quemé una etapa. Ahora estoy en River, pensando en lo que viene. Yo no me la creo. El fútbol se rige por los momentos. En este momento las cosas se están dando de la mejor manera. Hay que mantener la regularidad.

Dicen que es difícil llegar, pero mucho más mantenerse. ¿A eso apunta?

En la vida y el fútbol se trata es de tener oportunidades. A mí me han dado una importante, que es vestir esta camiseta, y la he sabido aprovechar. Por eso tengo que seguir con las mismas ganas que me hicieron llegar lejos.

Ramón dijo que, de mantener este nivel, lo van a convocar para jugar la selección. ¿No se ilusiona con un llamado de último momento?

No, creo que los que están en la selección llegaron a ese lugar porque se lo tienen bien merecido. Tengo que tratar de hacer las cosas bien en mi club.

¿Ni siquiera se ve con una posibilidad en la lista de 30 jugadores que José Pékerman tiene que presentar el 13 de mayo?

Es que no tengo en la cabeza la selección ahora, sólo estoy pensando en terminar este campeonato con River de la mejor manera posible.

¿Y no cree que merece una oportunidad?

Le repito, sólo pienso en mejorar en cada partido y cada entrenamiento y, cuando me toca jugar, mostrarle a Ramón que la confianza que me dio es retribuida con mi desempeño.

Entonces, ¿se ve en la selección tarde o temprano?

El sueño está, claro. Todo jugador colombiano se ilusiona con vestir la camiseta nacional. Estoy seguro de que, en algún momento, me pondré la tricolor.

¿Los colombianos que viven en Argentina, con los que seguro se ha cruzado, no lo piden para la selección?

La gente siempre me da ánimo, este es un club importante, a uno lo miran, lo siguen. Entonces, es muy importante dejar bien sentado el nombre de Colombia. Y es un orgullo muy grande hacerlo con la camiseta de River.

¿Habla con Éder Álvarez Balanta y Teófilo Gutiérrez al respecto? El único colombiano de River que falta en la selección es usted.

Por algo ellos han sido convocados, son jugadores de primer nivel y hicieron muchos méritos futbolísticos. Todo el mundo conoce las condiciones de Éder, ha logrado una madurez grande en muy poco tiempo, siempre se impone dentro y fuera de la cancha.

¿Qué técnicos lo marcaron en este último tiempo?

Miguel Russo fue el que me trajo a Argentina, estoy agradecido. El profe Alfaro ha sido importante, le debo mucho. Me remarcó que en este fútbol había que tener mucha actitud, que tenía que cambiar mi forma de jugar y gracias a él soy un futbolista distinto al que fui en Colombia.

¿Se puede decir que, al margen de haber nacido en Colombia, ya se siente un futbolista ‘naturalizado argentino’ por la manera de jugar?

Uno tiene que adaptarse a lo que hay, el fútbol argentino es dinámico, se corre, se mete, pero he logrado superarme y estar a gusto en este campeonato.

Habló de varios técnicos del pasado. ¿Y Ramón Díaz qué le enseñó?

Ramón me ayudó mucho a conocer River, porque es un símbolo de este club. Me enseñó que hay que tener mentalidad ganadora para jugar cada partido.

Y de Colombia, ¿a quién recuerda?

Juan Carlos Osorio ha marcado gran parte de mi carrera futbolística. También Juan Carlos del Río, entrenador del Huila.

Se vence su préstamo en junio. ¿Usted quiere seguir en River o imagina un salto a Europa?

Eso no lo determino yo. Sólo pienso en terminar el torneo, Dios quiera de la mejor manera. Lamentablemente no depende de mí. Eso es algo que deberán resolver los dirigentes y mi representante.


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