Cinco claves de la clasificación de Nacional a la final de la Libertadores

El conjunto paisa sueña con ser el primer equipo colombiano en conseguir su segunda copa continental. Rueda aprovechó la herencia de Osorio y le aplicó su estilo. Armani declinó la oferta de River Plate y es la figura del certamen.

Reinaldo Rueda sueña con su tercer título con Nacional.

El Técnico

Reinaldo Rueda demostró porque tiene dos Mundiales encima. Se acopló a la filosofía del conjunto antioqueño y le aportó su idea de tenencia de balón más la implementación de salir por los costados jugando. Aprovechó los jugadores y la herencia futbolística de Juan Carlos Osorio, trajo sus propios nombres y cosechó los resultados. Pelea todos los torneos en los que compite y ya ganó una Liga Águila, una Superliga y sueña con añadir a este palmarés una Libertadores.

El Arquero

Franco Armani llegó a la institución en junio de 2010 proveniente de su natal Argentina. Sin embargo fue hasta el torneo finalización del 2013 que se afianzó en el arco verde. En la actualidad es considerado uno de los mejores del continente en su puesto. Con 9 títulos en Nacional (junto con Sebastián Pérez) es el jugador con más campeonatos en el club. Su increíble nivel en la presente Libertadores ha sido fundamental para que el verdolaga haya clasificado a su tercera final de Libertadores. Las atajadas en Buenos Aires ante Huracán por los octavos y en Rosario frente a Central en las semifinales, se contaron como victorias. Y le sirvieron para ser una obsesión para River Plate y su técnico Marcelo Gallardo, pero Armani quiere seguir dejando huella en el elenco paisa y por eso decidió quedarse a defender el arco verde.  

Marlos Moreno y Orlando Berrío

El delantero de 19 años y que tiene un pie en el Manchester City inglés, fue pieza fundamental durante la fase de grupos. Sus gambetas y desbordes deslumbraron a todo un continente. Esto no sólo le valió para ser catalogado como una de las ‘perlas’ de la cantera verdolaga, sino también para disputar con la selección Colombia los juegos de eliminatorias y la Copa América Centenario.

Mientras tanto, Orlando Berrío fue el hombre de las fases de clasificación. En el partido de vuelta ante Rosario Central, con el marcador en contra fue el jugador que le cambió la cara y finalmente desatara la locura en el último suspiro del encuentro con la anotación que le daba el paso a la semifinal. Luego, ante Sao Paulo en Medellín detrás del goleador Miguel Ángel Borja, fue el mejor de la cancha. No lo pudieron detener los brasileros, ganó todos los mano a mano y colocó más de una pelota de gol.

Cerrar de local

Este privilegio se lo ganó por haber sido el mejor equipo de la fase de grupos. No cabe duda que el Atanasio Girardot jugó un papel importante en cada una de las series. A pesar de los escándalos al final de los partidos frente a Huracán y Rosario Central, ambos de Argentina, el hecho de tener un estadio lleno que empujaba los 90 minutos fue un aliciente para salir de apuros en los momentos que Nacional se veía en desventaja o necesitaba con urgencia un resultado a favor.

La pausa por Copa América y el posterior recambio

No cabe duda que las series de octavos y cuartos de final fueron las más apretadas para Nacional. Y que la semifinal, jugada después de la Copa América, más allá de haber sido superada sin apuros, se vio al equipo de la fase de grupos. Con la idea clara, bien parado y contundente. Esto también se debió al recambio que se tuvo con las nuevas contrataciones, especialmente la de Miguel Ángel Borja, al delantero le bastó con dos partidos para convertir cuatro goles y entregarle en bandeja de plata el tiquete a la final de la Libertadores. 
 

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