Colombia, nueve de nueve

Colombia le ganó 4-1 a Japón y con puntaje perfecto finalizó primero del Grupo C del Mundial de Brasil 2014. El próximo sábado, en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, enfrentará a Uruguay, en los octavos de final. Pékerman y sus muchachos siguen haciendo historia. James, goleador criollo en Copas del Mundo.

Jackson Martínez festeja su primer gol en el Mundial. Ayer le marcó dos a Japón, en la victoria 4-1 de Colombia. / AFP

Con titulares o con suplentes Colombia es contundente. Ayer, en la Arena Pantanal de Cuiabá, el equipo de José Pékerman venció 4-1 a Japón y terminó con puntaje perfecto su participación en la primera ronda del Mundial de Brasil 2014. Un gol de Juan Guillermo Cuadrado, dos de Jackson Martínez y uno más de James Rodríguez adornaron una discreta presentación del equipo nacional, que, ya clasificado para octavos de final, no jugó al ciento por ciento.

En la primera parte el equipo nacional sintió las ocho novedades en su nómina titular. De los inicialistas frente a Grecia y Costa de Marfil solo repitieron David Ospina, quien fue el capitán, Pablo Armero y Juan Guillermo Cuadrado. Y Japón, todavía con la posibilidad matemática de clasificar, salió a buscar la victoria.

Sin embargo, los nipones no tenían claridad y apenas se acercaron con peligro a los 13 minutos, con dos remates de media distancia. Casi de inmediato Colombia monta su primer contragolpe y Yasuyuki Konno derriba a Adrián Ramos en el área. Penalti que no dudó en sancionar el árbitro portugués Pedro Proenca.

Cuadrado cobró y anotó el 1-0, gol número 20 de Colombia en los Mundiales, el sexto tricolor en Brasil 2014, que ya es la edición en la que hemos sido más efectivos. Los jugadores le dedicaron la anotación a Mario Yepes, mostrando una camiseta con el 100 en la espalda, el número de juegos que ha disputado el vallecaucano con el equipo nacional. Entonces sí se sintió la mayoría de hinchas criollos en las tribunas de la Arena Pantanal, en las que no obstante había muchos seguidores nipones. A 31 grados de temperatura y con 30% de humedad, la fiesta era amarilla, azul y roja.

Claro que la selección no jugaba bien. De hecho Japón siguió imponiendo las condiciones ante la pasividad de los volantes de marca y la poquísima participación de Cuadrado y Juan Fernando Quintero, los llamados a adueñarse de la pelota y surtir a Ramos y Jackson Martínez.
Salvó David Opsina un fuerte remate de Shinji Kagawa. Luego Keisuke Honda remató cerca al vertical. Y Colombia desperdició un par de buenos contragolpes, el más claro en el que Jackson, totalmente solo de frente al arco y con tiempo y espacio para parar el balón, remató mal y desviado, justificando por qué es suplente. Entonces cobró Japón, que merecidamente igualó las acciones con gol de Shinji Okazaki, quien un con golpe de cabeza anticipó a Carlos Valdés y venció a Ospina.

Para la segunda mitad Pékerman mandó a la cancha a James Rodríguez y Carlos Carbonero, quienes de inmediato le dieron otra dinámica al equipo. El 10 le dio alegría al equipo y muy pronto eso se reflejó en el resultado. Una combinación con Santiago Arias le permitió al volante del Mónaco habilitar a Jackson, quien está vez sí acertó y decretó el segundo.

Japón siguió luchando y tuvo cómo empatar, pero Colombia supo aguantar los embates y demostró nuevamente que está derechito de cara al arco. James, otras vez clarito, le metió un pase preciso a Jackson, que al estilo Falcao enganchó con derecha y remató con zurda. La cereza del pastel, Faryd Mondragón, quien ingresó y se convirtió en el futbolista más veterano en actuar en un Mundial de Fútbol. Y un gol más, el de James, la gran figura, el goleador histórico de los Mundiales con la camiseta tricolor. Histórico, emocionante, sensacional, como todo lo que le ha pasado a la selección.

Después de la celebración de rigor y el encuentro con las familias, el equipo regresó anoche mismo a su concentración en Cotía, cerca a Sao Paulo, donde preparará el durísimo compromiso de este sábado contra Uruguay, seguramente ya con el onceno titular en pleno. Los únicos jugadores que por ahora no han actuado en el Mundial el arquero Camilo Vargas y el delantero Carlos Bacca, quien ha sufrido molestias físicas.

Después de una fase de grupos inimaginable, Colombia sueña ahora con lograr su mejor participación mundialista y acceder a cuartos de final. Para lograrlo cuenta con un plantel de gran calidad que está fuerte mental, física y anímicamente. Hay argumentos para ilusionarse, pero el camino no será fácil. Los charrúas, especialistas en finales, esperan imponer su tradición y jerarquía ante la tricolor, que parece, estuviera integrado por 47 millones de personas, todas, como casi nunca, tirando para el mismo lado.