Santa Fe se complicó solito

El partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores será el próximo 16 de mayo en El Campín, desde las 8:00 p.m.

Ómar Pérez celebra el gol del empate transitorio de Santa Fe en Porto Alegre. Los rojos necesitan ganar  1-0 en El Campín para avanzar a cuartos de final.  /AFP
Ómar Pérez celebra el gol del empate transitorio de Santa Fe en Porto Alegre. Los rojos necesitan ganar 1-0 en El Campín para avanzar a cuartos de final. /AFP

Quedó la sensación de que Santa Fe hubiera podido liquidar de una vez por todas la serie ante Gremio. Anoche perdió 2-1 en su visita a Porto Alegre, en el juego de ida de los octavos de final de la Copa Bridgestone Libertadores, pero debió al menos empatar, porque cada vez que quiso generó peligro y se montó en el compromiso.

De hecho, a 10 minutos del final, tenía al equipo gaúcho medio noqueado, a su público en silencio y al técnico Wanderlei Luxemburgo con un pie afuera del club. El juego estaba empatado y los locales tenían un hombre menos en la cancha, pero además no llegaban a predios del arquero Camilo Vargas.

Pero en una acción aislada Yulián Anchico, de muy discreta presentación, rechazó una pelota a donde nunca se debe, al centro del campo, que Fernando aprovechó para impactar con potencia y anotar el segundo tanto de los azules del estado de Río Grande del Sur.

Y le tocó a Santa Fe remar nuevamente contra la corriente. Terminó sometiendo a los locales y pudo igualar con un remate desde 25 metros de John Valencia, que el arquero Dida envió al tiro de esquina.

Lamentablemente el resultado obliga a los albirrojos a ganar en El Campín, el 16 de mayo, cuando se disputará el duelo de vuelta, misión que no parece imposible porque en Brasil demostró argumentos futbolísticos para remontar.

Será importante hacer valer la altura de Bogotá, pero sobre todo asumir las riendas del partido, adueñarse del balón e imponer condiciones. No hay que seguirles el juego a los brasileños, que seguramente tratarán de imponer su corpulencia y jerarquía.

Un mal comienzo

A Santa Fe le costó meterse en el partido. Los primeros 15 minutos fueron de dominio total de los azules, que aprovecharon el nerviosismo de los jugadores cardenales y se acercaron en un par de ocasiones.

Pero poco a poco los albirrojos reaccionaron y comenzaron a agarrar la pelota. Pero justo cuando Gremio perdió el ímpetu, llegó la primera anotación. Un mal cambio de frente de Marino García, centro de Elano y cabezazo del chileno Eduardo Vargas para el 1-0 con el que terminó el primer tiempo.

Buena reacción

En el complemento Santa Fe volvió a ser el equipo que se ha visto en 2013. Salió a atacar, a buscar el arco rival y a manejar la pelota. De la mano de Ómar Pérez comenzó a aprovechar las bandas y a ganarles la espalda a los laterales locales.

Y en una incursión por el costado izquierdo Jefferson Cuero fue derribado en el área por Cris. Penalti y justa tarjeta roja. Después Pérez la mandó a guardar.

Pero en vez de seguir atacando, o al menos manejando las acciones, Santa Fe le dio la iniciativa al Gremio, que sin claridad trató de generar peligro, hasta que llegó el gol de la victoria de Gremio.

“Tenemos la clasificación en casa. El partido estaba controlado y les dimos alas para que se nos vinieran encima. Me voy dolido por la derrota, pero con la convicción de que podemos remontar. Ojalá la gente nos acompañe en El Campín y sigamos adelante en la Copa”, señaló al final del partido el técnico Wilson Gutiérrez. “Este es nuestro sueño, vamos a hacer respetar la casa y a ponerle todo el corazón, además del buen fútbol que tenemos”, agregó.