Una victoria al estilo Santa Fe

Con gol al minuto 93 de Dairon Mosquera, el conjunto cardenal venció por la mínima diferencia a Internacional de Porto Alegre.

Jugadores de Santa Fe celebran el único tanto del club contra Internacional. Foto: AFP

En la noche del miércoles, en El Campín, Santa Fe volvió a ser el de antaño. Olvidó el fútbol y la solidez que lo ha caracterizado en los últimos años y a punta de garra, corazón y entrega logró un agónico triunfo 1-0 sobre el Internacional de Brasil, en el juego de ida de la serie de cuartos de final de la Copa Bridgestone Libertadores de América, que se definirá el próximo miércoles en Porto Alegre.

Un gol de Dayron Mosquera, al minuto 92, fue el premio a un equipo combativo que nunca perdió la ilusión de regalarle un buen resultado a su afición, que salió emocionada e ilusionada con avanzar a las semifinales del torneo continental, a pesar de la dificultad que representa ir a Brasil.

Pero así no haya brillado, el equipo de Gustavo Costas va ganando la serie y llega con ventaja al duelo definitivo, en el que tal vez, ante la necesidad del rival, tendrá mayores espacios para jugar al contragolpe y liquidar, así como lo hizo ante Colo Colo, en Chile, o frente a Estudiantes de La Plata.

El gol, además, fue un justo premio a Mosquera, el lateral izquierdo que fue protagonista de tres de las cuatro opciones claras de gol que tuvieron los cardenales.
Santa Fe salió a imponer el ritmo y en los primeros minutos metió al Internacional en su propio campo. Sin embargo, poco a poco perdió el ímpetu y les cedió la pelota a los brasileños, que se cogieron confianza e incluso se acercaron a predios del arquero Leandro Castellanos.

Ómar Pérez no apareció, mientras que Wilson Morelo, sin espacios arriba, no pudo desequilibrar. Tanto así, que los locales no generaron ni una sola opción de gol en la etapa inicial, que resultó aburrida para los 18 mil hinchas que acompañaron al equipo albirrojo.

En el complemento Santa Fe tuvo mayor actitud. Anchico fue quien primero remató al arco. Luego Mosquera estrelló dos veces el balón en el palo y Cristian Borja, sólo frente al arquero, desperdició un excelente pase de Pérez. Yamison Rivera también exigió al golero Alisson. Las únicas llegadas de los visitantes las tuvo Nilmar, a quien le quedaron dos rebotes, pero no pudo superar a Castellanos, siempre atento y bien ubicado.

Hasta que llegó el agónico gol del triunfo, a los 92 minutos. Como no podía ser de otra manera. Ómar Pérez levantó un centro desde el costado oriental y Dayron apareció en el área chica y de golpe de cabeza puso a celebrar a todo El Campín.

La angustia se transformó en felicidad y los cánticos volvieron a retumbar en las tribunas. El equipo dejó en el campo de juego, en medio de los aplausos y los gritos de “sí se puede, sí se puede”. Ahora los rojos van por la hazaña a Porto Alegre y, aunque últimamente no ha sido el equipo confiable y sólido que acostumbra ser, anoche recuperó la garra que había perdido y que puede ser fundamental para cumplir el sueño de levantar la Copa.