Corea, obligada a ganar

La clasificación de los tigres asiáticos a octavos de final de Brasil 2014 parece una hazaña digna de una tragedia griega.

Hong Myung-bo, entrenador de Corea del Sur. / AFP

 El seleccionado coreano, que ha mostrado serias falencias defensivas y poca efectividad en el ataque, tendrá hoy que golear a Bélgica, primer clasificado del grupo H, y esperar una victoria de Rusia sobre Argelia por la mínima diferencia.

El primero en reconocer el gran reto que tiene por delante es el estratega Hong Myung-bo, quien dirigió un entrenamiento a puerta cerrada en su último día en Foz do Iguaçu, su sede de concentración, antes de viajar a São Paulo, al estadio Itaquerao. De momento se descartan sorpresas en la alineación inicial y se prevé que el equipo jugará como en el segundo tiempo contra Argelia, en el cual, más allá de la derrota 2-4, sorprendió a los africanos con pases cortos y avances rápidos por las bandas.

Por su parte, Bélgica afrontará el partido con tranquilidad, pero buscando asegurar el primer lugar del grupo que lidera con seis puntos. Se especula que Marc Wilmots, su adiestrador, les dará descanso a Vincent Kompany, Axel Witsel y Toby Alderweild, lo que, en teoría, facilitaría los planes de Corea.

“Aunque los primeros partidos hayan mostrado que a mi equipo le falta un líder, sigo creyendo que la victoria es posible. ¿Acaso la historia de Corea en los mundiales no está hecha de milagros?”, le preguntó Hong a la prensa.