Cristiano Ronaldo se cura en Europa

El portugués, que llevaba semanas desconectado del equipo y tres partidos sin marcar, recupera la sonrisa con un gol y una asistencia. “Ha nacido para marcar”, dice Ancelotti.

Cristiano Ronaldo tras el partido del Real Madrid contra Schalke 04. Foto: AFP

El nuevo año se le había hecho muy cuesta arriba a Cristiano Ronaldo. Desde aquel grito de guerra en el palco de Zúrich con el que recogió su segundo Balón de Oro seguido a principios de enero, el portugués se había quedado en la trinchera. Expulsado en Córdoba por agredir a un rival, fue sancionado con dos partidos y jugó los demás deambulando. Parecía un fantasma en el campo. Fuera, generaron polémicas unos festejos —con gorro y bailes incluidos— después de la humillación (4-0) en el Vicente Calderón.

Cristiano no consiguió reivindicarse el sábado contra el Deportivo, pero sí lo consiguió anoche en la cita europea más importante del Madrid en lo que va de temporada. “Era necesario jugar un partido así, con actitud, y no era fácil después del periodo que hemos tenido en la Liga”, aseguró Carlo Ancelotti en el Veltins Arena. Los blancos acaban de imponerse por 0-2 al Schalke en la ida de los octavos de Champions.

Marcelo, con un derechazo por la escuadra, cerró el marcador que había abierto Cristiano en la primera parte. El portugués fue también el que le dio la asistencia al lateral. Es su sexto gol en Champions en lo que va de temporada (el 73 en su carrera) y gol número 290 en 280 partidos con la camiseta del Madrid. Se le volvió a ver sonreír anoche. Cerró el puño después del tanto de cabeza y miró al banquillo buscando la mirada cómplice de Ancelotti que en la víspera había dicho que al portugués sólo le estaba faltando el gol. Él también lo celebró cerrando el puño.

A Cristiano le estaban faltando más cosas que el gol. Alegría, velocidad, presencia en el juego, remate y conexión con sus compañeros. Cuatro tantos llevaba en los ocho partidos disputados en 2015, muy por debajo de su promedio normal. Anoche se reencontró con el gol, asistió y también volvió a sus cifras normales de remates (seis en el campo del Schalke). Le salieron bien incluso los regates. Y desaparecieron los gestos de reproche hacia los fallos de los compañeros.

Cristiano está bien, sonriente, así queremos verle los compañeros, queremos que transmita felicidad en el vestuario”, dijo Pepe. “Marca 60 goles por temporada y es normal que estas últimas semanas la gente haya especulado con que no está bien, pero el trabajo él siempre lo pone”, prosiguió el central que ayer volvió después de un mes de ausencia por un problema en la costilla y devolvió liderazgo a la zaga del Madrid.

Cristiano ha nacido para marcar goles. Entre nosotros no teníamos problemas si no marcaba uno o dos partidos. Tarde o temprano iba a hacerlo. Jugó bien, marcó y dio una asistencia. Está creciendo como todo el equipo”, comentó Ancelotti. Lleva semanas el técnico italiano arropando a Cristiano Ronaldo. Él siempre le ve bien físicamente, a tope, sin problemas en la rodilla y sin necesidad de rotar. Y, sin embargo, ayer el portugués no fue el único que se quitó un peso de encima con el gol al Schalke.