Cuando Barros Schelotto se basó en goleada de Bayern a Barcelona para eliminar a River

El nuevo entrenador de Boca, que juega el domingo el superclásico del fútbol argentino, sobrepasó con Lanús los cuartos de final de la Sudamericana 2013.

AFP

El 2013 es quizás el año más importante en la historia del modesto Lanús, club del sur de Buenos Aires. Antes de consagrarse en la final de la Copa Sudamericana, tuvo que enfrentar al poderoso River Plate de Ramón Díaz en los cuartos de final, y el mellizo, Guillermo Barros Schelotto, por aquel tiempo entrenador del equipo granate, junto con su hermano Gustavo (asistente técnico), idearon una estrategia que funcionó a la perfección.

Tras el 0-0 en la ida, los Schelotto utilizaron un archivo audiovisual de meses anteriores para explicarles a sus jugadores lo que tenían que realizar dentro del césped del Monumental si querían superar la serie contra los de Núñez.

El partido referente sucedió el 23 de abril del 2013. Bayern Múnich recibió a Barcelona por la ida de la semifinal de la Champions League. El equipo que era dirigido por Jupp Heynckes vapuleó 4-0 y en la vuelta completó la faena con un 0-3; un 7-0 global que puso al club bávaro en la final del certamen de clubes más importante de Europa, el cual terminaría conquistando luego de vencer al Dortmund en el duelo definitivo.

En septiembre del mencionado calendario, previo al compromiso con los de la banda cruzada, los mellizos les mostraron a sus atacantes las imágenes de la primera goleada del cuadro alemán sobre el catalán.

“Los delanteros por afuera teníamos que prestar atención a lo que hacían Ribery y Roben, cómo volvían, cómo salían rápido. Yo me veo lejos de esa salida tan técnica y tan rápida. Pero salvando las distancias, la idea era copiar a Bayern Munich”, explicó Lautaro Acosta, después del encuentro con River. “Le hice ver videos de Bayern Munich a Melano y al Laucha para ver cómo se movían Robben y Ribery; y cómo le habían jugado”, reconoció Barros Schelotto.

Lanús, con ayuda de la táctica implementada por el Bayern Múnich, terminó imponiéndose 3-1 a River Plate, y a la postre levantó la otra mitad de la gloria tras ganarle la final al Ponte Preta de Brasil.