Deben prohibir la amistad entre Messi, Neymar y Suárez: Sampaoli

El entrenador argentino afirmó que a diferencia de la delantera de Barcelona, el tridente del Real Madrid no se potencia; se neutraliza.

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Jorge Samapoli atraviesa por un momento complicado: quiere dejar el cargo como técnico de la selección de Chile (con la que conquistó la Copa América), pero no se ha podido concretar su salida por temas contractuales.

En una entrevista con El País de España, el entrenador argentino habló de su ideología futbolística, su situación en el combinado austral y de la actualidad del balompié.

Al ser preguntando por Pep Guardiola, el técnico afirmó que “es un revolucionario, un valiente, que trata de instalar su idea en cualquier sitio, incluso en Alemania, algo antinatural. Ese es el gran triunfo de Pep, no tenerle miedo a nada. Los valientes no abundan en el fútbol ni en la vida. Para mí es un ejemplo de vida; más allá de su manera de sentir el fútbol, por su valentía”.

Sampaoli se ha caracterizado por apropiarse de conceptos del DT catalán, así como de su compatriota Marcelo Bielsa, y sobre ellos dos advirtió: “Son los dos mejores del mundo porque logran que el jugador crea en ellos. Son ideas distintas: uno apuesta por la verticalidad y el juego directo y el otro te somete desde la posesión, trata de ahogarte, pero los dos piensan en lo mismo: atacar. Tengo enseñanzas de ambos. Con Chile entendí que éramos tan directos que al atacar muy rápido ellos volvían igual de rápido. No teníamos grandes especialistas defensivos, así que tratamos de defendernos desde la pelota, como hace Pep, y mezclamos bielsismo con guardiolismo. Entendí que el equipo no debía viajar en el tren, sino en un vagón. Y ganamos la final a la mejor Argentina de los últimos 15 años”.

Acerca de la diferencia que está marcando en la actualidad la delantera del Fútbol Club Barcelona con Messi, Suárez y Neymar, desveló: “La amistad entre Leo, Neymar y Suárez es de ‘lo peor’ que le ha pasado al fútbol. Leo, solo, gana un partido; si además potencia a Suárez y a Neymar, eso no vale. Deben prohibirlo. La diferencia con el Madrid, es que Bale, CR y Benzema, su tridente, no solo no se potencian entre ellos sino que se neutralizan. Juega Cristiano y termina Cristiano, juega Bale y termina en Bale. Benzema agarra las que quedan, por goleador, pero no generan cosas”.

Y continuando con Messi, pero en la selección Argentina, manifestó: “El problema de Messi en Argentina es que no lograron que sea feliz en la cancha. Hay que llevarle a su estado de amateurismo para que disfrute del juego. En Argentina es extremadamente molesto, juega con la obligación de ser diferente, falla un pase y se cae la cancha. En el Barça solo le piden que entre en la cancha y se ponga la camiseta. Es extremamente molesto. Cuando Leo esté contento en el contexto futbolístico de Argentina saldrá lo mejor de él. Pienso que no hay mejor equipo que Argentina, si hace feliz a Leo y encuentra el equilibrio”.

Al ser interrogado por una futura dirección técnica al frente del combinado albiceleste, dijo: “El sueño de cualquier entrenador argentino es dirigir a la selección, esté donde esté, en el Barcelona o en el Bayern. Por cultura, la selección es lo mejor. No sé si algún día me tocara”.

De su situación en la selección chilena, aseguró que “está complejo el tema, después de la corrupción de Conmebol, la renuncia del presidente, la filtración de contratos, se generó una situación de psicosis en relación con el directorio que está siendo investigando que nos salpicó a todos y resulta incómoda. En el cuerpo técnico de la selección, somos 14 personas, y no se merecían esto. Estamos por resolverlo, espero que de buena manera”.

Finalmente, a Jorge Sampaoli se le pidió que explicara la involución colectiva por la que tanto reclama y tiró: “El individualismo ha crecido tanto en el mundo que se hace muy difícil congeniar colectivamente e involucrar un sentido de permanencia. Al jugador se le hace muy complicado sentirse parte del club, y hay que volver atrás. La mejor versión del futbol se encuentra mirando atrás, cuando se sentía el escudo y se respetaba, cuando ningún jugador estaba por encima de la camiseta. Diego viajaba veinte horas con el tobillo destrozado para jugar con su selección. No se sabe cómo, llegaba y jugaba. Eso hay que retomarlo”.