La desazón del 'niño malo' de Inglaterra

Wayne Rooney lleva siete partidos en los mundiales y no ha podido anotar. Asegura que su selección se jugará la vida ante Uruguay y la Costa Rica de Jorge Luis Pinto.

El inglés Wayne Rooney no ha podido marcar gol en un Mundial, tras competir en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. / AFP

Claudio Coutinho fue un entrenador brasileño considerado uno de los responsables de la europeización del fútbol de su país. De carrera militar y graduado como preparador físico, priorizó la disciplina táctica y el orden colectivo sobre el talento individual que predominaba en el balompié de Brasil en los años 70.

Querido y odiado por eso, murió ahogado en 1981 mientras buceaba en unas islas cercanas a Río de Janeiro, en donde el ejército construyó en su honor un estadio que lleva su nombre. Hasta allí, en la falda del cerro Pan de Azúcar y con el océano Atlántico de fondo, llegó El Espectador para presenciar el entrenamiento de la selección de Inglaterra que disputa el Mundial 2014.

En la delegación de los tres leones hay preocupación. Tras la derrota ante Italia en el estreno, el equipo que dirige Roy Hodgson necesita una victoria sobre Uruguay este jueves en São Paulo para seguir con vida en el torneo. Pero también se respira ilusión, porque el equipo mostró buenas maneras ante los tetracampeones, así su máxima figura, el delantero Wayne Rooney, el “niño malo” del fútbol inglés, siga sin poder marcar gol en la máxima cita del balompié, pues actuó en Alemania 2006 (cuando salió expulsado por agredir a Cristiano Ronaldo en cuartos de final ante Portugal) y Sudáfrica 2010.

El atacante del Manchester United, quien ha conseguido 39 goles en 93 encuentros con la selección inglesa, admite que está desconsolado y algo ansioso, pero no porque no haya celebrado en el Mundial, sino porque su equipo tiene complicado su paso a los octavos de final del torneo.
“Tengo malestar, obviamente. No creo que hayamos merecido perder ante Italia. Tuvimos buenos momentos y creamos mucho peligro, pero el fútbol es así”, señaló luego de la práctica de ayer, en la que, como es su tradición, fue el primero en la fila y se destacó por su entrega y por un nuevo par de guayos color naranja que le confeccionó especialmente su patrocinador y con los que espera volver al gol.

“Hemos hablado mucho y estamos optimistas. Como equipo funcionamos bien, pero está claro que hay que ser más efectivos, especialmente adelante. Yo, generalmente, no me preocupo por mí, sino por aportarle al grupo. Ahora debo marcar, pues lo necesitamos. Espero que contra Uruguay llegue ese momento”, agregó el jugador de 28 años, quien ha ganado 11 títulos con la camiseta del Manchester, al que llegó a mediados de 2009 proveniente del Everton, club en el que se formó y con el que se estrenó profesionalmente en 2002.

A pesar de la situación, Rooney se ve contento, alegre. “Sí, porque un torneo como éste es para disfrutarlo. Siempre he sido demasiado competitivo y eso me ha privado de gozarme cosas. Por eso quiero asegurarme de que ahora no sea así. Quiero estar un poco más relajado y pasarla bien”, aunque reconoce que “eso no será posible si no le ganamos a Uruguay y Costa Rica”.

Admitió que lo sorprendió el triunfo del equipo que dirige el colombiano Jorge Luis Pinto sobre la selección charrúa y eso “fue una muestra más de que todos los equipos que están en el Mundial tienen méritos y son de peligro. Nosotros perdimos un partido, pero tenemos un gran plantel, uno de los mejores de los que he hecho parte, así que vamos a luchar hasta el final”.

Por último, sobre su rol en el equipo y su aporte, dijo: “Siempre es un honor representar a mi país, me siento orgulloso de ello. Cuando puedo anotar es maravilloso, pero muchas veces uno ayuda en otros aspectos, con una asistencia a un compañero, un buen consejo a alguno de los nuevos talentos o una acción defensiva. Insisto en que la prioridad es y siempre será el equipo”.

De Brasil y del Mundial se limitó a decir que “se siente la pasión de la gente por el fútbol y también las complicaciones del clima, sobre todo para los europeos. Ojalá con el paso de los días podamos percibir mejor el ambiente, porque ahora mismo estamos concentrados en las dos finales que tenemos y que no podemos perder”.