"Deseo que a Colombia le vaya bien"

El argentino Juan Pablo Sorin, capitán en el Mundial de Alemania 2006, cree en el proceso de José Pékerman con la selección nacional.

Toca da Raposa, el complejo de entrenamiento de Cruzeiro, tiene una curiosa traducción al castellano: Escondite del Zorro. Ahí trabajan los jugadores de uno de los clubes más populares de Minas Gerais y en una sala contigua al campo de entrenamiento sus paredes están decoradas por aquellos ídolos que dejaron una huella en la historia del equipo de las cinco estrellas. Entre ellos está Juan Pablo Sorín, que aún hoy conserva esa melena tan característica.

Es que aquí, “Juampi” es mucho más que el propio Pelé. En una tierra prolífica de laterales, el argentino se transformó en héroe por esos cuatros títulos que conquistó con la camiseta azul. Por eso no sorprende verlo firmar autógrafos y tomarse fotos con cientos de torcedores que se acercan al móvil de ESPN Brasil.
Uno a uno atendió con amabilidad, disponiendo media hora exclusivamente a sus fanáticos. El Espectador fue testigo de la escena en el barrio Horto, donde la selección albiceleste brindó una exhibición para el público local.

Ahí está el exjugador de Argentinos Juniors y River Plate en su país, Juventus y Lazio en Italia, Barcelona y Villarreal en España, PSG en Francia y Hamburgo en Alemania. Aunque el capitán de la selección argentina en el Mundial de 2006 parece haber encontrado su lugar en el mundo en esta tierra erguida entre morros. Y en su rol de comentarista de la cadena norteamericana de deportes con sede en Brasil se transformó en una voz autorizada para el medio local.

También es una persona que puede hablar sin temor a equivocarse del técnico de la selección de Colombia, José Néstor Pékerman. A fin de cuentas comparten el origen en los Bichos de La Paternal. Y el estratega argentino que conduce los destinos del equipo tricolor es como un padre para Juampi. Por eso, el exmarcador de punta que llevó el brazalete del seleccionado celeste y blanco en Alemania dice: “Deseo que a Colombia le vaya bien en el Mundial por José, al que quiero mucho”.

¿Esta es una selección hecha a la medida de Pékerman por las características naturales de los jugadores colombianos?
Juega bien Colombia. Al equipo le gusta tener la pelota y después atacar. Consiguió ser vertical, lo que no es poca cosa. Colombia no sorprendía tanto, al menos, hasta que aparecía mi amigo Freddy Rincón, un gran jugador, un avanzado para su época.

Usted conoce el puesto. ¿Considera que Camilo Zúñiga y Pablo Armero serán la llave de la selección de Colombia en este Mundial?

Puede ser. Tiene jugadores a nivel individual que están atravesando un gran momento. Juan Guillermo Cuadrado y Freddy Guarín son extraordinarios. Adelante se le fue Falcao y habrá que ver cómo asimila esa situación, teniendo en cuenta que es un referente, más allá de ser un sensacional goleador. De todos modos, tiene a Jackson Martínez, Teo Gutiérrez, Ibarbo, Ramos... Carlos Carbonero, al que nosotros conocemos perfectamente en River Plate, es una opción muy importante por afuera. La principal deuda de Colombia es defender bien, que fue uno de sus puntos débiles históricamente.

Pékerman remarcó en Buenos Aires, antes de venir para acá, que fue la defensa menos vencida de las eliminatorias: le hicieron 13 goles, dos menos que a Argentina.

Sí, es cierto. Por eso José apostó a jugadores de experiencia. A Mario Yepes, a Faryd Mondragón, que yo creo que son jugadores muy importantes a nivel grupal. Colombia viene con ese estigma de que va a llegar hasta ahí no más, pero después no pasa a la siguiente ronda. José lo sabe, tiene mucha experiencia en mundiales, fue campeón con los juveniles, le deseo lo mejor, y no es demagogia.

Muchos creen que Colombia puede ser una de las revelaciones del Mundial. ¿Piensa lo mismo?

Bélgica es otra de las selecciones que puede andar bien. Y, por supuesto, siempre hay que tener en cuenta a Uruguay por su historia y por lo que ha hecho en la última Copa del Mundo, donde terminó en el tercer puesto.

¿Y cómo ve a la selección argentina?
Llegamos con mucho poder ofensivo. Por momentos, el sistema defensivo no da garantías, porque las líneas quedan partidas y nos preocupó a todos. De todos modos, lo fue afianzando a medida que avanzaron las eliminatorias. Por momentos jugó bien, en otros no tanto. Incluso, contra Rumania, en el último amistoso, quedó abierto. Yo creo que puede ser el Mundial de Argentina, aunque no me gusta vaticinar nada.

¿Cómo ve a Messi? ¿Llega en su mejor momento?
Lo veo feliz, muy enchufado, se pudo cuidar más que el resto de los jugadores que llegaron a la fase final de la Champions. Los entrenamientos que realizó la selección en el complejo de la AFA fueron fundamentales, se cargó de energía, lo veo bien. Ojalá que se le abra el arco y que la rompa toda.