El auge de la Superliga China

Aseguran los directivos de la Federación de Fútbol de China que en 20 años “pelearán” un título mundial. Y para lograrlo no están ahorrando esfuerzos.

El año pasado los 16 clubes de la Superliga de ese país gastaron 168 millones de dólares en refuerzos extranjeros y para la nueva temporada, que comienza en marzo, todo parece indicar que la cifra se superará. Este confirmaron las contrataciones del brasileño Ramires, proveniente del Chelsea inglés; y del colombiano Freddy Guarín, del Inter de Milán, ambos internacionales con sus selecciones.

El modelo parece copiado del de la MLS, la Liga de los Estados Unidos, que en su nueva etapa, desde mediados de los 90, le ha apostado a llevar estrellas del balompié mundial para promocionar su liga. Sin embargo, a diferencia de lo que hacen los norteamericanos, que han fichado a figuras en decadencia o cerca del retiro, en China lo hacen con jugadores en plenitud física y futbolística, lo que ha convertido al gigante asiático en el sexto mercado más importante del fútbol en la actualidad, tras los de Inglaterra, España. Italia, Alemania y Francia.

Eso ha sido posible gracias al respaldo financiero que tienen varios clubes chinos, propiedad de empresarios multimillonarios que han aprovechado la bonanza de la economía del país del dragón, entre ellos el Shanghái Greenland Shenhua, al que llega Guarín, y en el que juega hace varias temporadas el antioqueño Giovanni Moreno. Por el torneo de ese país han pasado ya nombres ilustres como Didier Drogba o Nicolás Anelka. El marfileño Gervinho, que en el Mundial de Brasil 2014 le anotó gol a Colombia, quien jugaba en la Roma de Italia, fue contratado la semana pasada por el Hebei Fortune y el actual goleador de la liga, el brasileño Elkeson, pasó del campeón.

Guangzhou Evergrande al Shanghái SIPG, por 25 millones de dólares. Este año jugarán además los brasileños Luiz Adriano y Robinho, el senegalés Demba Ba, el ghanés Asamohan Gyan, el australiano Tim Cahill y el boliviano Marcelo Moreno Martins.

El proyecto de los dirigentes chinos, cuya selección de mayores ocupa el puesto 82 en el escalafón de la Fifa, es promocionar durante cinco años el balompié y construir suficientes escenarios, pues esa es una falencia que ha dejado la poca tradición futbolística en ese país. Luego, cuando el juego se haya popularizado más, harán énfasis en las categorías de formación. A diciembre de 2015 la Federación tenía cerca de dos millones de jugadores afiliados, que no alcanzan a ser ni siquiera el uno por ciento de la población, cercena a los 1.300 millones de personas. Y para fundamentar a los entrenadores han llevado a varios de los mejores estrategas del mundo en los últimos años, como el brasileño Luiz Felipe Scolari, campeón mundial de 2002; el sueco Sven Giran Erikson; El italiano Marcelo Lippi, quien levantó la Copa Mundo en 2006; el español Gregorio Manzano, el argentino Sergio Batista y otro brasileño que pasó por la selección y por el Real, todos ellos atraídos por los jugosos contratos con los que aseguran su futuro y el de sus familias.

Esas cifras fueron las que sedujeron también a algunos otros futbolistas colombianos que han pasado por esa liga, como Ricardo “El Gato” Pérez, Yovanni Arrechea, Martín García, Carmelo Valencia Y Luis Carlos Ruiz, entre otros.