Nace plataforma para seguir el pulso al asesinato de líderes sociales y el futuro de excombatientes

hace 1 hora

El Boxing Day, la emblemática tradición del fútbol inglés

Cada 26 de diciembre la pelota rueda en el país británico. Los jugadores lo abominan, los entrenadores se quejan, pero los aficionados lo adoran.

Partido de fecha 17 de la Premier League entre el Manchester City y el Arsenal. / AFP

Inglaterra es un país a menudo orgulloso de sus tradiciones y el Boxing Day es una de ellas: cada 26 de diciembre hay fútbol en el país, un día después de la celebración navideña, cuando el resto de grandes campeonatos europeos se toman un respiro.

En la historia del Boxing Day ha habido momentos muy intensos, teniendo en cuenta que muchas veces han sido derbis para evitar a las familias largos desplazamientos.

Estos son cinco de los partidos jugados en un Boxing Day que perduran en la memoria de los buenos aficionados:

. 1970: el espíritu navideño

Derby - Mánchester United 4-4

Estamos en la 'edad de oro' del fútbol inglés. Estrellas (Law, Mackay y Gemmill), leyendas (George Best, Bobby Charlton), un campo en pésimas condiciones bajo la nieve y un Baseball Ground lleno a reventar. Todo ello para asistir a una tormenta de goles.

En la historia del Mánchester United el duelo queda como el del adiós de Wilf McGuinness, despedido después del partido, y el regreso al frente del equipo del mítico Sir Matt Busby. En el imaginario popular este partido representa la quintaesencia del Boxing Day, un duelo mítico que se recuerda desde hace décadas.

. 1979: masacre vecinal

Sheffield Wednesday-Sheffield United 4-0

Ese día después de la Navidad de 1979, el Sheffield United se desplazó al campo de su vecino Wednesday siendo líder de la tercera división, pero recibieron un duro correctivo.

Un hombre permanece en la memoria de esta batalla en el barro: Terry Curran, que había aceptado bajar dos divisiones para jugar con el club que idolatraba siendo niño. Marcó un gol y abrió una racha de 16 partidos sin derrota, gracias a la cual el Wednesday subió. El United, en cambio, sólo fue duodécimo.

Con 49.309 espectadores, el partido ostenta el récord de asistencia en esa categoría.

. 1991: los rebuznos de asno

Oldham-Mánchester United 3-6

Dos hechos marcaron ese partido inolvidable y plagado de goles.

Primero, el defensa irlandés Denis Irwin rompió un tabú del fútbol inglés, al celebrar casi enloquecido sus dos goles contra su anterior club.

Por otra parte, el Boundary Park se rió al principio de la entrada en juego de un joven de 17 años desconocido, que saltó al campo para disputar la segunda mitad. Tras fallar el primer control, los rebuznos de asno se escucharon con muchísima intensidad. En el Oldham no podían ni imaginar que ese adolescente torpe y aparentemente negado para el fútbol iba a ser una superestrella, Ryan Giggs.

El galés, después de esos minutos catastróficos, pudo vengarse en la recta final del partido, firmando el sexto y último tanto del United.

. 2007: ajuste de cuentas en Stamford Bridge

Chelsea-Aston Villa 4-4

Goles, tarjetas (5 amarillas y 3 rojas), golpes y un final eléctrico.

El Aston Villa se adelantó 2-0 y luego se quedó con diez. Andrei Shevchenko aprovechó para igualar con un 'doblete' y luego Alex puso al Chelsea por delante. El Aston Villa empató en el 72.

Ricardo Carvalho fue expulsado y poco después Michael Ballack puso a los Blues por delante en el 88.

¿Sentenciado? No. Ashley Cole paró un balón con la mano dos minutos más tarde. Como resultado de ello, fue expulsado y concedió un penal que los de Birmingham no desaprovecharon (4-4).

Stamford Bridge vivió el partido al borde de un ataque de nervios.

. 2008: la humillación pública

Mánchester City-Hull 5-1

Todo comenzó mal para el Hull y al descanso perdía ya 4-0.

A Phil Brown no le gustó nada y al descanso el técnico del Hull les pidió que se colocaran frente a la tribuna visitante del City of Mánchester Stadium, dándoles públicamente una bronca descomunal.

Los 'Tigers' acortaron distancias en el 80, antes de recibir un quinto tanto dos minutos después.

El discurso del poco conocido Brown no sirvió por lo tanto de nada, pero el 'speech' del técnico, que ahora entrena en la tercera categoría, ha pasado a la historia de curiosidades de la Premier League.