El camino de Independiente Santa Fe hacia la novena estrella

El cuadro cardenal se coronó por novena vez del fútbol colombiano. Venció en la final 1-0 al Deportes Tolima.

Héctor Urrego marcó el gol que le dio el título a Santa Fe. Foto: Gustavo Torrijos

“Si logramos el título va a ser especial porque nos costó mucho llegar. Tuvimos muchos problemas en el camino. Nos costó levantarnos, que eso es lo que más valoro de mi equipo. El equipo se armó a mitad de torneo. Sufrimos mucho. Para mí, es una final muy especial. Resucitamos cuando todos nos daban por muertos gracias al grupo de jugadores que siempre dio 100% de sí”, dijo Gustavo Costas en la rueda de prensa previa a la final de este domingo en el estadio El Campín. Y sí, fue una temporada difícil para el cuadro cardenal, que inició el campeonato bajo la dirección técnica de Alexis García.

Para este semestre el cuadro albirojo sumó doce refuerzos:  Leonardo Pico (Patriotas), Kevin Salazar (Fortaleza), Carlos Arboleda (Rionegro Águilas), Javier López (Rionegro), Horacio Salaberry (Aucas, Ecuador), Juan Falcón (Al Fateh, Arabia Saudí), Jhon Fredy Salazar (Once Caldas), José David Moya (Cortuluá), Humberto Osorio Botello (Defensa y Justicia, Argentina), Joao Rodríguez (Sint-Truiden, Bélgica), Ánderson Plata (libre) y Jonathan Agudelo (Millonarios). Para estos seis meses la apuesta eran: la Copa Suruga Bank, la Recopa Suramericana, la Copa Sudamericana, la Copa Águila y la Liga.

El semestre comenzó complicado. En las cuatro primeras fechas de la Liga Águila Santa Fe no estuvo fino. Le ganó con lo justo a Chicó y Bucaramanga, mientras que cayó ante Millonarios y Júnior. Por lo que Alexis viajó a Estados Unidos a enfrentar al Sevilla por la Liga World 2016 sabiendo que tenía los días contados en el equipo de Bogotá. El partido amistoso Santa Fe perdió 2-1 ante el elenco español. Y el 20 de julio se confirmó a través de un comunicado de prensa la salida del entrenador chocoano.

Un día después se confirmó el regreso de Gustavo Costas. Y fue muy difícil para el argentino imponer un buen juego. Aún así ganó la Copa Suruga Bank, pero no pudo en la Recopa con River Plate ni en la Copa Sudamericana logró mantener la ventaja que logró en Bogotá ante Cerro Porteño y quedó eliminado en octavos de final. Después Nacional lo aplastó en la Copa Águila. Dos golpes duros “Hablamos constantemente con ellos y logramos levantarnos de esas dos grandes derrotas”, dijo Costas.

Así fue. La Liga Águila la terminó bien. Después del 11 de septiembre, día en el que perdió 2-0 con Patriotas, finalizó con nueve fechas invicto y avanzó en la cuarta posición de la tabla de posiciones. Gustavo Costas encontró la fórmula: defenderse bien y contragolpear. Le funcionó a la perfección de esos últimos nueve partidos, el único encuentro que ganó por más de dos goles fue contra Rionegro Águilas (4-0), las otras cuatro victorias que tuvo en ese lapso fueron por la mínima diferencia (tres 1-0 y una 2-1).

En las finales estuvo más certero. A Independiente Medellín le sacó los seis puntos. Ganó en el Atanasio Girardot 2-1 y lo venció 2-0 en el Nemesio Camacho El Campín. Después aprovechó que Nacional estaba concentrado en el Mundial de Clubes para sacar al cuadro antioqueño. A pesar de que empataron en Bogotá 1-1, golearon al cuadro juvenil del equipo verde para asegurarse en la final. Y contra el Tolima igualaron sin goles en Ibagué y ganaron 1-0 como locales ante un poco más de 34 mil espectadores para bordar la novena estrella. Cerraron el año con 15 fechas invictos.