El campeón de México 70 que vendió su medalla para comprar cocaína

Paulo César Lima “Cajú”, ex jugador de la selección brasileña, confesó en una entrevista para el canal Globonews las cosas que llegó a hacer para conseguir droga.

Tomada de Twitter.

Félix, Carlos Alberto, Brito, Piazza, Everaldo, Clodoaldo, Gerson, Rivelino, Jairzinho, Pelé y Tostao. El nombre de Paulo Cézar Lima “Cajú” no figuraba en el once de Brasil que recitaban de memoria los aficionados del fútbol y la selección campeona en el Mundial de 1970, pero este medio punta era el hombre de confianza de Lobo Zagallo, técnico en aquella cita. Como sus compañeros, levantó la Copa del Mundo el 21 de junio de ese año en el Estadio Azteca y recibó la medalla que le acreditaba como campeón, un preciado trofeo que años después vendería para poder comprar droga. El diario ABC de España reprodujo lo que dijo el exjugador brasileño en un reportaje presentado por el canal Globonews de Brasil.

Nacido en 1949 en una favela de Río de Janeiro, “Cajú” fue considerado el primer chico rebelde del fútbol brasileño. Los vicios acompañaron la carrera de un futbolista que reveló hasta dónde llegó su desesperación por culpa de la droga. Reconoció que tuvo que vender la medalla que se colgó en México para comprar cocaína. También una miniatura de oro del trofeo Jules Rimet. “Necesitaba la droga. Pierdes la noción total de lo que estás haciendo. No tienes equilibrio”, explicó. Y es que las drogas fueron para él un calvario personal y un tormento económico. Le generaron cuantiosas deudas. Entre otras cosas perdió tres apartamentos para poder pagarlas.

La adicción a las drogas, pero también al trago, acompañó durante muchos años a un exjugador que no es la primera vez que genera polémica con sus declaraciones. Ya lo hizo con otra sorprendente revelación. Después de jugar en equipos brasileños como Botafogo, Flamengo, Fluminense y Vasco de Gama, y jugar en el fútbol francés en el Olympique de Marsella, “Cajú” puso fin a su carrera en 1983 con la camiseta del Gremio. Aquel año conquistó el Mundial de Clubes en la final ante el Hamburgo. Un partido en el que, según destapó en un libro, “la mayoría del equipo jugó dopado”.

“No tienes idea ni del valor ni de lo que representó y representa: lo importante para mí era la cocaína. La medalla era lo de menos”, reveló el exfutbolista en el reportaje.
“¿Por qué fui a probar las drogas? No sé cómo. Yo, que nunca había sido drogadicto ni alcohólico, probé esa maldita cocaína y ese maldito alcohol. ¡No sé por qué!”, se pregunta Cajú en el reportaje. Y avisó: “A quien tiene hijos, a quien nunca probó, le digo: ¡No lo pruebe! Es duro, es duro, es duro”.

Ahora es un hombre nuevo. Esta rehabilitado y este sábado aseguró que, desde hace quince años, no prueba ni una gota de alcohol ni toma drogas. Bohemio y luchador dentro y fuera de los terrenos de juego, se perdió la Copa del Mundo de 1978 por pedirle a la federación brasileña mejores premios para los futbolistas. Su carrera en la selección, con la que estuvo presente en los Mundiales de México 1970 y Alemania 1974, se cerró con 78 participaciones.

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