El dilema de James Rodríguez en la banca del Real Madrid

Esta temporada, el colombiano es uno de los jugadores que menos minutos ha estado en cancha (750), tan solo supera a Mariano, Coentrao y Casemiro.

James Rodríguez, mediocampista del Real Madrid. Foto: AFP

Las palabras sobran, los hechos lo prueban: el colombiano James Rodríguez tiene destino de suplente en el Real Madrid que hoy conduce Zinedine Zidane. A pesar de que el estratega francés resalte que es un futbolista importante o que le incomoden las preguntas de los periodistas sobre su ausencia en el campo de juego en los partidos claves del primer equipo, salta a la vista que no es su primera opción. Por eso, a sus 25 años, por estos días concluye para él su peor temporada desde su inicio en el profesionalismo hace 10 años. (James, líder en asistencias del Real Madrid)

Entre 2014 y 2016, James Rodríguez probó que tenía condiciones para participar en el primer equipo. 78 partidos en diferentes torneos con 25 goles y 28 asistencias fueron suficiente evidencia de su talento. Pero desde que Zidane tomó las riendas del club ha jugado 14 veces, no siempre los 90 minutos. Y para un jugador que a su edad ya pasa de 300 juegos oficiales, debería pensar si le conviene más pasar a otro equipo de categoría en Europa, donde tiene ofertas, o sacrificar este momento siguiendo en la banca del Real.

No se trata de que Zidane lo quiera o no, como suelen manifestar muchos hinchas en Colombia, sencillamente por ahora no encaja en su modelo de equipo. Pero en la vida de un profesional de su categoría, 25 años no son para ser suplente porque ese destino aminora el rendimiento de cualquier deportista de alta competencia. Se le ha notado en los últimos partidos con la selección de Colombia en la eliminatoria a Rusia 2018. Sin ritmo ni liderazgo. No es el mismo James Rodríguez ni en lo físico ni en lo anímico.

En el pasado clásico entre Real y Barcelona, cuando el azulgrana parecía llevarse la victoria, Zidane se la jugó por Casemiro, Marco Asensio y Mariano. El primero tiene 24 años, el segundo 20 y el tercero 23. Todos menores que James. Habitualmente juega Isco, con 24 años. También menor. Es decir, no suele optar por el más experimentado. Al menos no lo hizo en un momento que apremiaba el empate. En esos términos, a no ser que suceda algo remoto, no hay razón para creer que la situación inmediata vaya a cambiar.

No es el primero ni sería el último profesional del fútbol que decida si su tiempo está cumplido en el Real Madrid. Le sucedió al brasilero Kaká, al inglés Owen, a los holandeses Robben y Sneijder, al italiano Cassano. Unos se demoraron mucho, ganaron dinero, pero dejaron pasar momentos claves de su juventud en el fútbol. Otros migraron a tiempo y recobraron su nivel en diferentes divisas. Es una decisión  clave y con seguridad que James Rodríguez puede ser jugador importante en Inglaterra, Italia o Francia.

Nadie le va a quitar lo bailado. Ya triunfó en el Real Madrid durante dos años, de alguna manera cumplió su sueño de integrar ese equipo, pero debería pensar si se va a pasar el año 2017 en el banco, mientras su equipo pelea los torneos nacionales con el Barcelona, o los internacionales con los clubes más importantes de Europa. Como Juventus, donde Cuadrado es titular, después de un breve paso por Chelsea de Inglaterra donde no pudo. O Falcao que jugando en el Mónaco, está recuperando su nivel goleador.

A sus 17 años, James Rodríguez fue campeón del fútbol argentino con Banfield. A los 20, campeón internacional con el Porto. A los 23, goleador del Mundial Brasil 2014. ¿Se justifica que a sus 25 esté destinado a ser suplente? Ante el Borussia Dortmund en la Champions League, fue titular y figura en el empate a dos goles. En un mes se abre el mercado de pases en el fútbol europeo y su nombre suena. El presidente del Real, Florentino Pérez y el propio Zidane, dicen que se queda. ¿Para seguir en la banca? Un dilema que Colombia sigue con preocupación porque se sabe lo que está en juego para todos con un futbolista de sus condiciones.