El gol que provocó un sismo en Leicester

El júbilo de 32.114 aficionados tras el agónico tanto de Leonardo Ulloa al minuto 89 contra el Norwich City fue el epicentro del fenómeno.

Leonardo Ulloa celebra el tanto contra el Norwich City. Foto: AFP

Leonardo Ulloa llevaba 11 minutos en el campo en el partido en el que Leicester igualaba 0-0 en casa contra el Norwich City. Un resultado sorpresivo. El primero de la tabla no podía con el antepenúltimo y ponía en riesgo su liderazgo. Pero gracias a un centro de Marc Albrighton por zona derecha que terminó en la pierna zurda de Ulloa, se acabó el suplicio. Gol y triunfo.

El júbilo invadió a los 32.114 aficionados que ese sábado asistieron al King Power Stadium. El alborozo fue grande. Los saltos y la algarabía no pudieron contenerse. Esto generó un sismo de baja intensidad, un pequeño terremoto en la ciudad de Leicester.

Según el sismógrafo instalado por un equipo de investigación de la Universidad de Leicester cerca del estadio, el temblor fue de una magnitud de 0,3, causado por una repentina liberación de energía. "Unos días después de la instalación de nuestro equipo (de medición), cuando analizamos los datos registrados, vimos picos en el sismógrafo durante los partidos que tenían lugar en el estadio", declaró el estudiante de primer año Richard Hoyle.

El sismógrafo instalado por un grupo de estudiantes junto al Departamento Geológico Británico (BSG, por sus siglas en inglés) forma parte de un proyecto que tiene como finalidad detectar terremotos alrededor del mundo. Como parte del estudio, el equipo decidió identificar la fuerza que se generaba en un campo deportivo, por lo que eligieron un lugar cercano a la sede del equipo Leicester Tigers, uno de los principales clubes de rugby en Inglaterra.

"Observando con mayor atención, observamos una correlación entre el instante preciso del gol y las señales más fuertes. Concluimos que nuestro aparato registró un pequeño temblor de tierra producido por la energía liberada por la masa de espectadores", indicó el estudiante de la Universidad de Leicester.

El problema es que el sismógrafo no había podido detectar nada hasta el gol de Ulloa, según dijo Paul Denton, del Departamento Geológico Británico, a la BBC. "Te dice algo de la naturaleza del fútbol, que es tan intensa. Tuvimos cuatro o cinco segundos de una magia inesperada", cuenta.
 

 

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