El líder que llega a Brasil

Tras culminar una temporada llena de éxitos, un Cristiano Ronaldo más maduro lidera mañana, ante Alemania, el nuevo sueño de Portugal por ser un protagonista de peso en la Copa Mundo.

Los ojos del mundo nuevamente están atentos a Lionel Messi, su rival. Para ver si volverá la magia a su pierna izquierda, si esta vez se convertirá en el aquel líder de peso que los argentinos han estado esperando desde Italia-90 y si esta vez será el autor intelectual de un segundo —y más doloroso— ‘Maracanazo’. Sin importar lo que ha hecho en el último mes, Cristiano Ronaldo vuelve a quedar relegado.

Una injusticia para quien llega a Brasil 2014 con el Balón de Oro en las manos, el título de máximo goleador histórico de la Champions League y, en especial, el propio trofeo. Pero aunque los analistas reconocen que es una de las estrellas, pocos los ven disputando la final del Mundial.

Mucho tiene que ver la molestia en la rodilla izquierda que lo ha llevado a culminar los entrenamiento de Brasil con una bolsa de hielo. También que el estreno mundialista de Portugal sea contra Alemania, uno de los favoritos por el título, en el Arena Fonte Nova, de Salvador, con una temperatura que, se proyecta, rondará los 26 grados centígrados (11:00 a.m., por el Gol Caracol). Y, por último, que se crea a su selección la suma de talentos individuales que prevalecen sobre el juego colectivo.

Sin embargo, los primeros dispuestos a contrariar esa versión son los jugadores lusos. “También tenemos grandes jugadores. Ninguno está solo. Cristiano está, como todos nosotros, con la voluntad inmensa de ganar, de dar lo mejor, porque en eso creemos. Ronaldo es el mejor del mundo. Pero los demás equipos también tienen buenos jugadores y tenemos que estar listos para todo”, afirmó Eduardo, el arquero, que formó junto a la estrella del Real Madrid en Sudáfrica 2010.

Para sus rivales, el siete portugués es un jugador para preocuparse. “Si juega con ritmo y el balón en los pies, entonces es difícil impedir su juego”, afirmó Joachim Löw, estratega alemán.

Cristiano Ronaldo sabe muy bien que todo se demuestra en la cancha. Lo ha hecho desde 2001 en su debut en los campos de fútbol con el Sporting de Lisboa. Dejó muy claras sus capacidades entre 2003 y 2009 con el Manchester United de Inglaterra, y desde entonces lo ha ratificado en el Real Madrid. En especial en la pasada temporada, en la que dejó de ser el habilidoso volante que volaba por la banda izquierda y hacía muecas de dolor cada vez que le cometían una falta.

Un Cristiano Ronaldo más maduro, más líder en el campo, más letal a balón parado, más veloz en el uno contra uno y más fuerte a nivel psicológico llevó a Real Madrid a conquistar su décima Champions League. Él mismo buscará que la historia mundialista de Portugal brille con intensidad en Brasil 2014.