El Porto con Jackson Martínez fue sorprendido por el Zenit

En el grupo G el Atlético de Madrid dio un paso importante a la clasificación tras vencer al Austria de Viena.

EFE

El Porto se vio sorprendido en casa tras perder con el Zenit de San Petesburgo 1-0 en una fecha donde el Atlético de Madrid dio un paso de gigante para clasificarse para los octavos de final de la Liga de Campeones tras ganar por 3-0 al Austria de Viena.

En Porto, un solitario gol del artillero ruso Aleksandr Kerzahkov (85), minutos después de ingresar en la cancha, dio el triunfo al Zenit.

Los locales pagaron la tempranera expulsión del mexicano Héctor Herrera, que vio dos tarjetas amarillas en apenas un minuto y fue expulsado al inicio del encuentro (6).

Raúl García (8) y el brasileño Diego Costa, con dos goles (20 y 53), el primero de ellos tras una excelente jugada individual, fueron los autores de los tantos colchoneros.

Tras esta jornada, el grupo G está encabezado por el Atlético con nueve puntos en tres jornadas, seguido por el Zenit con cuatro, el Porto con tres y cierra el Austria de Viena con una unidad.

El Atlético si vence en la próxima jornada al Austria en el Estadio Vicente Calderón de Madrid se clasificaría matemáticamente para los cruces de octavos, a dos jornadas para el final de la primera fase de la máxima competición continental.

El equipo entrenado por el argentino Diego Simeone reaccionó bien a la derrota del pasado fin de semana contra el Espanyol (1-0), la primera del Atlético en toda la temporada, y logró una tercera victoria en Liga de Campeones, algo que el club nunca había conseguido hasta ahora.

"Sabemos de las dificultades que tiene jugar la Liga de Campeones, sobre todo por tener que compaginar tres competiciones con esta plantilla", destacó Simeone.

"Es importante interpretar bien el juego en el campo y esperamos sellar la clasificación en nuestro estadio dentro de unos días", agregó.

El partido en Viena apenas duró ocho minutos, que fueron los que tardó el Atlético en abrir el marcador. A partir de ese momento, el encuentro fue muy cómodo para los españoles, que se mostraron enormemente superiores a su rival.

Simeone sorprendió al dejar en el banquillo a David Silva, sustituyéndole por Raúl García, mucho más defensivo, pero que fue el primer goleador del partido.

También decidió poner de entrada a Diego Costa, el jugador más determinante en este inicio de temporada para los madrileños, ya que arrastraba un golpe en el tobillo.