El Real Madrid, radiografía de un frenazo

Los blancos, que se han dejado seis puntos en tres partidos y acumulan lesiones, sufren por la ausencia de Marcelo, la falta de juego y de reacción y los errores defensivos.

El atcante portugués del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, tras el partido ante el Eibar de la séptima jornada de la Liga de España. / EFE

"Algo pasa", decía ayer Zidane, que apareció por la sala de prensa del Bernabéu 45 minutos después de que se acabara el partido contra el Eibar. "Está claro que algo pasa, sí, y que algo está mal", decía también Pepe. Lo que pasa en el Real Madrid es que se ha dejado seis puntos en los últimos tres partidos de Liga. El de ayer fue el cuarto empate seguido, contando el de Champions ante el Borussia Dortmund. Zidane niega que haya crisis –"estamos en octubre"- y la clasificación parece darle la razón. Pero el frenazo del equipo, después de un buen arranque con seis victorias de seis, es evidente. Y muchas son las razones que lo explican. (Lea también: “Somos el Real Madrid de Colombia”: Enrique Camacho, presidente de Millonarios)

Errores defensivos

Se quejaba ayer Dani Carvajal de que al Madrid, con media ocasión, le marcan un gol. Ha encajado seis en los últimos cuatro partidos; tantos como en los seis primeros. Zidane sólo ha repetido línea defensiva tres veces desde el comienzo de la temporada, también debido a las lesiones. A Sergio Ramos se le ha visto muy torpe –ha provocado tres penaltis- y a Varane, inseguro. Carvajal también ha cometido errores –como el del segundo gol en Dortmund, cuando despejó con el pecho un centro desde la derecha que acabó en los pies de Schürrle-. Los despistes defensivos, que pueden ocurrir, están castigando al Madrid en la medida en que con poco le marcan mientras que los de arriba no consiguen remediar los errores de los de atrás. ("Mi ídolo es Peter Pan": Cristiano Ronaldo)

Falta de gol, la BBC lleva 11 menos

Contra el Eibar el Madrid sólo remató tres veces a puerta, el dato más bajo de la temporada. El equipo, normalmente, genera ocasiones –remata una media de 18,7 veces por partido y una media de 7 de esos remates van a puerta-, pero no las transforma. A estas alturas de temporada, el curso pasado, el Madrid llevaba un gol más a favor que esta (21 por 20); pero la BBC había anotado 19 (7 de Benzema, 2 de Bale y 10 de Cristiano) mientras que este año está parada en 8 (2 de Benzema, 3 de Bale y 3 de Cristiano).

Sin la mecha de Marcelo

Quizás la baja más importante del equipo no es ni la de Casemiro ni la de Modricsino la del lateral brasileño. Marcelo es el jugador de la plantilla capaz de desequilibrar los partidos cuando se atascan –como ayer-, de encender la mecha cuando el equipo está plano, de crear superioridad en el centro del campo y arriba con sus continuas incursiones, regates, centros y diagonales. Sin él faltan descargas eléctricas.

Sin capacidad de reacción

Zidane dice que al Madrid no le falta carácter, ni capacidad de reacción. Dice el técnico que en las segundas partes, el equipo siempre ha reaccionado. No lo suficiente. Sí le ha dado para empatar los partidos cuando los iba perdiendo, pero no para cerrarlos ni matar al rival. A falta de juego, los blancos siempre han sabido sobreponerse tirando de épica, orgullo y carácter. Ahora parece que el equipo ha perdido capacidad de morder. O eso transmite.

Lesiones y continuos cambios en el once

La enfermería de Valdebebas nunca ha estado vacía en lo que va de temporada. Zidane ha ido rotando también por eso. Tiene una de las mejores plantillas, pero hasta ahora le ha sido imposible encontrar un once tipo que juegue con continuidad. Coentrão, que llegó a la pretemporada lesionado, se ha resentido después de tres semanas de entrenamiento con el grupo. Marcelo tiene una rotura en el sóleo; la misma que sufrió ayer James en el calentamiento. Cristiano volvió a principios de septiembre por un esguince de ligamento en la rodilla, Benzema busca todavía su mejor estado de forma después de estar parado un mes por un problema en el sacro. Ayer se quedó en los vestuarios después de la primera parte por un pinchazo en la rodilla y hoy le harán pruebas.

Varane no pudo jugar la segunda parte contra el Eibar tras recibir un fuerte golpe en la parte posterior del muslo. Modric pasó ayer por el quirófano (le quitaron un trozo de cartílago que andaba suelto después de recibir un golpe de Diop contra el Espanyol) y estará mínimo un mes de baja. Casemiro también recibió una patada de Diop que le provocó una fisura en el peroné y le quedan algo menos de dos semanas de recuperación.

Danilo y Keylor Navas empezaron a trabajar con el grupo en septiembre después de sendas operaciones en el talón. Así las cosas, Zidane sólo ha podido repetir línea defensiva (la formada por Carvajal, Varane, Ramos y Marcelo) en cuatro partidos, tres de ellos (los tres primeros) seguidos. Su centro del campo ideal (Modric, Casemiro, Kroos) sólo ha jugado dos veces. Arriba, Bale, Benzema y Cristiano han jugado juntos cuatro veces.

Sin motor en el centro, no domina los partidos

Contras Las Palmas y en Dortmund, el Madrid no jugó mal. Sí lo hizo, por ejemplo, contra el Villarreal y el Eibar. Contra estos dos rivales no consiguió dominar y eso que jugó en casa. Zidane dijo ayer que no es un problema de falta de juego sino de falta de agresividad en los balones divididos y en los duelos. Es cierto, pero el Madrid no tuvo juego ayer, ni contra el Villarreal. Luka Modric no estuvo, casualmente, en ninguno de los dos partidos. Faltó claridad, pases en profundidad, alguien que acompañara las jugadas y se metiera por dentro –en teoría, la tarea de Isco-. No es casualidad que los dos partidos en los que no estuvo Modric (Villarreal y Eibar) sean los partidos en los que el Madrid más abusó de los centros: 54 contra los de Fran Escribá y 30 ayer.