El único sobreviviente del 'Maracanazo'

Alcides Ghiggia tiene 87 años y fue el autor del gol decisivo que coronó a Uruguay campeón del mundo en 1950 en el Maracaná.

Alcides Ghiggia, autor del gol decisivo que coronó a Uruguay campeón del mundo en 1950 en el Maracaná (2-1), en un día de tragedia nacional para Brasil, es a los 87 años el único sobreviviente de las dos selecciones.

Las pocas filmaciones de ese 16 de julio de 1950 lo muestran emocionado, siendo alabado por sus compañeros tras el pitazo final del partido, con su célebre bigote finito entonces negro azabache. Buena parte de los 200.000 brasileños que llenaron el estadio, incrédulos, lloraban en silencio.

Esta es la entrevista exclusiva con AFP.

¿Cómo fue marcar ese gol decisivo que le puso el 2-1 a Brasil?

Son momentos difíciles, es algo inesperado. A veces en el último segundo tenés que decidir la jugada, cómo la vas a hacer. Tuve la fortuna, la suerte, de decidir justo de tirar contra el palo y hacer el segundo gol. Es una felicidad. En ese momento te viene a la mente el recuerdo de tu familia, de tus amigos. Ese es el recuerdo más íntimo que tengo de mi gol.

Usted es el único sobreviviente del ‘Maracanazo’, ¿cómo se siente hoy?

Es un recuerdo muy lindo, porque uno hizo algo por el país nuestro, que se conoce por el deporte, por el fútbol. Sobre todo en el extranjero siempre me han preguntado cómo es que un país tan chico tiene tantos títulos. El uruguayo vive del fútbol, le gusta el fútbol, desde la niñez empieza a jugar al fútbol, de ahí salen los jugadores. Por eso en un país como este no es nada difícil que aparezcan jugadores nuevos.

¿Cuándo se dio cuenta de que ese gol quedaría para la historia?
No en ese momento, era muy joven (23 años). Recién tomé conciencia de la magnitud unos años más tarde, cuando empezaron a escribir libros sobre el tema y me preguntaban sobre eso.

Ese gol lo convirtió en un héroe nacional y cambió su vida...

Un héroe no, soy uno de los que jugó. No jugamos solos, sino de a 11. Es verdad que ese gol cambió mi vida, porque me dio un nombre y porque en 1952 fui a jugar a Europa, a la Roma y al Milan.

Inversamente, el golero brasileño Barbosa fue maldecido durante décadas en su país.

Le echaron la culpa, pero son los 11 que ganan y los 11 que pierden. Y además, en Brasil son bastante fanáticos.

¿Cuál era el clima en el estadio tras el partido?

Hubo ese gran silencio, era sorprendente. Después del final del partido nosotros, los uruguayos, sentíamos alegría. Había silencio en el estadio y gente que lloraba.

Se habla mucho del ‘fantasma del Maracaná’. ¿Qué es? ¿Los brasileños le tienen miedo?

El fantasma del Maracaná lo crearon los periodistas, no yo (risas). ¡No sé si seré yo el fantasma del Maracaná o quién será! (risas).

¿De dónde salió su famosa frase: “Sólo tres personas hicieron callar el Maracaná: Frank Sinatra, el papa Juan Pablo II y yo”?

La dije la primera vez en una entrevista con la televisión Globo a mediados de los años 80. Fui consultado sobre el ‘Maracanazo’ y la frase me vino a la mente; no estaba preparada.

¿Cree que se puede dar otro ‘Maracanazo’ en este Mundial?

En realidad no se sabe lo que puede pasar, puede que se dé como que no se dé. Hay que esperar a ver cómo mejora la selección uruguaya...

¿Qué factores se tienen que dar para que haya un ‘Maracanazo’?

Hay que ganar, eso es lo principal. Si no ganas, quedas afuera. Ojalá que a Uruguay le vaya bien y que gane los partidos que le restan y llegue a la final.

¿Cuál es su favorito para la Copa del Mundo este año?

Alemania me parece la más indicada.

¿Tiene un mensaje para la selección uruguaya?

Espero estar ahí con ellos, espero que Uruguay gane y triunfe. Quiero ver a Uruguay salir campeón del mundo como hincha, como espectador.

¿Se siente orgulloso de su hazaña?

Sí, ojalá se dé nuevamente. Uno siempre tiene la esperanza de que Uruguay salga adelante. Hay que esperar.