La encrucijada de Diego Costa

El brasilero, que juega en el Atlético de Madrid, es tentado por su país y por España para jugar el Mundial de 2014.

Mientras sus compañeros estiraban al finalizar el entrenamiento en el Cerro del Espino, Diego Costa practicaba en solitario el lanzamiento de penaltis; falló uno en el último partido disputado en el Calderón ante el Celta. Un ejercicio más en su intento por centrarse solo en el fútbol ahora que copa la actualidad de las selecciones de Brasil y España. No habla Costa y será complicado que lo haga en los próximos días porque en el Atlético prefieren mantenerle al margen en busca de la tranquilidad necesaria para que siga compitiendo al mismo nivel que ha disparado su cotización y los deseos de una selección y otra de contar con él.

Los últimos días están siendo duros para un jugador cuya explosión mediática ha sido reciente y, de un día para otro, se ha visto en medio de una disputa entre su país de nacimiento y en el que reside por contar con sus servicios como jugador internacional para el próximo Mundial. El entorno de Costa mantiene que quiere jugar con España, e interpreta que Scolari, seleccionador brasileño, solo está tratando de cubrirse las espaldas en su país con sus últimos movimientos y declaraciones, pero alrededor del jugador reclaman protección por parte de la Federación Española de Fútbol (FEF) porque la decisión que ha tomado no es fácil con su familia viviendo en Brasil. Costa, de momento, no ha cambiado de opinión, con respecto a lo que le dijo a Del Bosque en la reunión que mantuvieron recientemente: desea jugar con La Roja.

La intención que tiene la FEF es que el jugador mande una carta a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) solicitando no ser convocado por Scolari para los amistosos de noviembre. Eso no es precisamente algo que vaya encaminado a esa protección ante la opinión pública brasileña que demandan las fuentes cercanas al futbolista. En la Federación aseguran, sin embargo: “En ningún momento vamos a forzar al jugador cuando hablemos con él en los próximos días”. El propio Del Bosque aseguró tras el partido contra Georgia: “Si finalmente no juega con España, seguiremos siendo amigos”.

El escrito que mandó la CBF certificando que nunca había jugado con Brasil un partido oficial en ninguna categoría, lo que da vía libre a Del Bosque para convocarle previa solicitud de cambio de Asociación del jugador, más las declaraciones de Scolari insinuando que está en una lista premundialista de 45 futbolistas, han encontrado respuesta inmediata en la FEF. Del Bosque y el secretario general federativo, Jorge Pérez, viajaron a Las Palmas y allí van a tratar el asunto Costa. Si Del Bosque sigue con la idea de convocarle para los dos próximos partidos amistosos de noviembre, la intención de la Federación es convencer a Costa para que mande ese escrito a la CBF renunciando a ser convocado con Brasil. En la FEF están seguros de que Scolari le va a llamar en noviembre y pretenden evitar una doble convocatoria.

En el cuerpo técnico de la selección española tienen claro que la decisión ya solo corresponde al jugador. “Nosotros el paso que teníamos que dar ya lo hemos dado”, explican. En la reunión que mantuvieron hace 10 días en Las Rozas, el seleccionador le aseguró a Costa que al nivel que está rindiendo su presencia en el Mundial estaría asegurada. “La decisión ya está tomada y la solución la debe tomar la Fifa”, dijo entonces Costa en referencia a su decisión de jugar para España y a la resolución que debe tomar la Comisión del Estatuto del Jugador cuando recibiera su solicitud de cambio de Asociación.

Scolari, por el momento, solo ha insinuado que está en una lista de 45 jugadores con posibilidades de acudir a la gran cita futbolística del verano de 2014. Su delantero de referencia es Fred, ahora lesionado, y a sus costados tiene previsto que jueguen Hulk y Neymar, con Lucas Moura, Pato y Jo Alves como alternativas.

El componente emocional de que Costa juegue en Brasil para España no parece ser un inconveniente para los técnicos de La Roja, que piensan que no sería la primera vez que algo así sucede y que, en el caso de que se diera un enfrentamiento entre las dos selecciones, “ya se trabajaría con él en este aspecto”.

La explosión de Costa ha coincidido con un momento en el que la mayoría de delanteros con los que ha venido contando Del Bosque no pasan por su mejor momento, a excepción de Negredo. Costa sería el último en incorporarse al grueso de jugadores que manejan los técnicos. “Será difícil que se vean nuevas caras en estos tres partidos amistosos”, aseguran desde Las Rozas. “La lista para el Mundial nos la va a marcar el rendimiento en competición de aquí al final de temporada”. Y si, cuando llegue la hora, Costa sigue en el nivel que está ahora, España le llevará el Mundial. Esa es la gran baza que juega a favor de la selección.

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