“Espero que Nacional imponga su jerarquía”: Reinaldo Rueda

El técnico del equipo antioqueño habla de la final de la Copa Libertadores, que comienza este miércoles en Quito (7:45 p.m.) frente al Independiente del Valle.

Reinaldo Rueda, en la práctica previa al juego de este miércoles por la ida de la final de la Copa Libertadores. / Luis Benavides
Reinaldo Rueda, en la práctica previa al juego de este miércoles por la ida de la final de la Copa Libertadores. / Luis Benavides

Una vez comenzó la temporada, Reinaldo Rueda dijo que el desafío de Atlético Nacional era ser nuevamente campeón de la Copa Libertadores de América. Y lo cierto es que hoy su sueño está muy cerca de convertirse en realidad, cuando este miércoles noche (7:45 p.m. Fox) juegue el primer parido de la gran final contra un rival inesperado, el Independiente del Valle, en la altura del estadio Olímpico Atahualpa de Quito.

Tras una larga espera de 27 años, cuando fueron campeones de la mano del técnico Francisco Maturana, Nacional está a punto de redondear una campaña excepcional en esta Copa Libertadores. Jugó 12 partidos, en los que los antioqueños marcaron 23 goles y sólo recibieron cinco. Fue el dueño y señor del grupo 4, terminando invicto (cinco triunfos y un empate) y derrotando luego al argentino Huracán, el peruano Sporting Cristal y el uruguayo Peñarol, otro múltiple campeón de la Libertadores. En la semifinal dejó en el camino a São Paulo, con su victoria 2-0 en el mismísimo estadio Morumbí, y cerró un 2-1 en el encuentro de vuelta en el Atanasio Girardot de la ciudad de Medellín, donde justamente cerrará la disputa del título, el próximo miércoles 27 de julio.

Al frente tendrá un rival sorpresivo, nuevo en esta clase de finales, que cumplió también una campaña estelar, tras eliminar a históricos como Boca Juniors y River Plate.

Antes de partir hacia Quito, el técnico vallecaucano, de 59 años de edad, habló así con El Espectador, a pocas horas de afrontar uno de los retos más importantes de su carrera y de hacer historia con uno de los grandes equipos del fútbol colombiano.

¿Qué se siente llegar a Ecuador, un país donde usted siempre fue ganador, a disputar la final?

Primero, la tensión, la ansiedad, las reflexiones que hace uno antes de una exigencia de esta magnitud, y segundo, que vamos a una plaza que nos brindó muchas alegrías, donde siempre dimos lo mejor de nosotros como cuerpo técnico y logramos cumplir con los objetivos trazados por las directivas y el pueblo ecuatoriano. Saber que enfrente tenemos un rival difícil, hacer un juego inteligente que nos permita sortear todo a favor y llegar con un buen porcentaje para la meta anhelada el próximo miércoles.

Usted jugó allí y tenía el respaldo del pueblo ecuatoriano. Ahora regresa en otras condiciones. ¿Cómo se imagina ese recibimiento de la hinchada?

Siempre quisimos dar lo mejor de nosotros como cuerpo técnico, cumplimos y no tenemos más que gratitud hacia ellos, el respeto y la admiración. Ahora vamos a trabajar por Atlético Nacional y uno recoge lo que siembra, y nosotros sembramos respeto, de modo que no vamos a tener ningún problema en ese sentido.

Con el conocimiento que tienen del fútbol ecuatoriano, ¿cómo preparó al equipo?

Manejando muy bien todos los estímulos de trabajo, conversando con el grupo y haciendo el análisis en todos los órdenes. Esperamos que Nacional imponga su jerarquía, su personalidad, que han hecho que sea distinguido en toda Suramérica, y que esto nos brinde el resultado que todos queremos.

¿Qué esperan de Independiente del Valle y qué van a hacer para contrarrestarlo?

Lo único que hay que hacer es jugar. Es la propuesta de siempre de Atlético Nacional, lo que sienten sus jugadores, lo que estimulamos desde el primer día. Somos conscientes de que al frente hay un rival muy fuerte, que tiene una gran motivación, que ha hecho un trabajo excepcional con equipos de toda Suramérica, y la única forma de contrarrestarlo es haciendo un juego muy intenso, de altísima concentración, de carácter, que nos permita traer un buen resultado.

Cuando estuvo en Ecuador, ¿qué nexos tuvo con este equipo y sus jugadores?

Muy cercanos, porque muchos de estos jóvenes estuvieron en procesos de selecciones nacionales, tanto sub-17 como sub-20, y algunos estuvieron en la convocatoria de la absoluta. Así que los conozco muy bien.

¿Cree que cambiará la estrategia de este equipo ecuatoriano, que siempre ataca y tiene mucho orden como local?

Es un equipo con mucha agresividad ofensiva por las características de sus hombres, porque tiene buen lanzamiento, son muy rápidos, y por un desdoblamiento tanto de Rizotto como de Orejuela, y lo que genera Júnior tanto en sus lanzamientos como en acompañamiento a los dos puntas, de modo que es un equipo que tiene esa vocación y tenemos que hacer un juego inteligente para neutralizarlo.

La duda de Nacional es el reemplazo de Alexánder Mejía. ¿Qué gana Nacional con Diego Arias o con Elkin Blanco si se decide por él?

Son dos jugadores importantísimos, por su trayectoria y por el conocimiento que tienen. Los dos cumplen muy bien. Diego ha venido creciendo, en los juegos que hizo frente a Huracán, y ahora en el torneo local tiene afinidad con el grupo. Es un profesional que hace una excelente preparación, aparte de que tácticamente es muy inteligente. Elkin está recién involucrado. Es un hombre que llegó a Nacional por sus características, con una huella de comportamiento en la altura de más de siete años, lo cual lo hace también importante para el duelo en Quito.

¿La altura no lo preocupa? ¿Guarne es similar a lo que se puede encontrar en Ecuador?

Por fortuna tenemos la ventaja de tener esa aproximación. Trabajamos a 2.150 metros y ellos están a 2.850. Nuestros jugadores tienen huella de comportamiento en la altura. Seguro que se mezclan varios factores. Vamos a minimizar el efecto viajando lo más cerca del partido.

¿Cómo maneja la presión de los jugadores por ser Nacional el favorito?

Conversando con ellos, haciendo un buen trabajo, conociendo al rival. Todo eso nos da argumentos para ver que enfrentamos un equipo difícil, que ellos han hecho todos los méritos, como nosotros, y que tenemos estilos similares en algunas situaciones. Ahora, seguro por la trayectoria de Nacional, estamos con esa presión, pero debemos regularla y plasmarla con juego y que eso nos brinde el resultado.

¿Contempló en algún momento esta final con Independiente del Valle?

Los partidos hay que jugarlos. Sabemos de la fortaleza de Independiente y de lo que ha hecho siempre en calidad de visita. Justamente llegaron haciendo un camino frente a clubes muy importantes del fútbol suramericano, y por eso eran una posibilidad. Siempre los seguimos, desde la fase de grupos, por el afecto que les tenemos, por el conocimiento. Esperamos que ahora que son nuestros rivales podamos descifrarlos y sacar el partido adelante.

¿Este campeonato sería la cereza del pastel para su carrera como técnico?

Seguro sería algo muy lindo, una bendición de Dios por lo que significa esta camiseta, por toda la historia, por lo que es Nacional y Antioquia. Es algo especial que la afición contagia, que compromete, y creo que queremos celebrar todos juntos.

¿Cómo analiza el momento del fútbol colombiano, con Santa Fe campeón de la Sudamericana y hoy Nacional ad portas de ser campeón de la Libertadores?

El fútbol colombiano crece cada día más, es muy competitivo. Estoy seguro de que tenemos para dar más y eso lo tenemos que ratificar. Es el premio a muchos años de trabajo en las ligas, en las divisiones formativas de los clubes.

¿Estar en una institución tan grande como Nacional le da tranquilidad por el respaldo, pero al mismo tiempo genera presión?

Es lo que uno siempre ha querido: tener esa exigencia, y por fortuna así lo estamos disfrutando ahora, por lo que le correspondemos a la institución y a la afición con este trabajo que nos ha permitido llegar a esta instancia.

¿Qué le dice a la hinchada?

Gracias, gracias, gracias. Es algo muy lindo. Ese entorno, esa atmósfera que se vive en el Atanasio, son únicos, y ese es el gran patrimonio que tiene esta institución. Es algo que motiva mucho y nos compromete, y queremos darle esa alegría a toda la afición y al pueblo colombiano.