Esta Sudamericana es nuestro gran sueño: Sherman Cárdenas

Nacional visita el Morumbi con ventaja 1-0 sobre São Paulo, en el juego de vuelta por las semifinales de 'la otra mitad de la gloria'.

Sherman Cárdenas, una de las figuras de Atlético Nacional. / EFE

“Olé, olé, olé, olé, Sherman, Sherman”. Ese cántico, que hoy es habitual en los partidos de Nacional, parecía imposible de escuchar en enero de 2013. En ese momento, la llegada de Sherman Cárdenas no fue bien recibida por los hinchas, que le exigieron resultados en el equipo verdolaga desde el primer minuto.

Pero él, con la disciplina y convicción que le inculcaron en casa, decidió cerrarse a las críticas y hablar en la cancha, con fútbol, para ganarse el cariño y el respaldo de la hinchada y del cuerpo técnico.

Desde muy pequeño el mediocampista santandereano ha dado pasos de gigante. Empezó a jugar a los ocho años en el equipo que su familia tenía en el barrio, pasó a la escuela Atlético Santander y rápidamente se instaló en la primera C del Bucaramanga.

En ese entonces subían dos jugadores a la semana para entrenar con el primer plantel y luego regresaban. Sin embargo, cuando llegó el turno de Sherman, su caso fue diferente.

Se presentó un martes a entrenar y el jueves se acercó una periodista a preguntarle por su debut el fin de semana. “Esta vieja está loca: cómo así que voy a debutar si nadie me conoce”, pensó de inmediato Sherman, quien jamás imaginó que eso no era un disparate de la periodista sino una dulce realidad. Con sólo 16 años, el técnico Nelson Reyes le daría la oportunidad de ser profesional.

“Ese día el técnico confirmó la nómina y me dijo que me tenía en cuenta para el partido del domingo. Llegué a mi casa como un loco a contar y no me creyeron hasta que lo escucharon en radio. Mi mamá lloró, todos se emocionaron”, recuerda el santandereano, con un brillo especial en los ojos.

Este miércoles, ante São Paulo, el talentoso mediocampista será una de las alternativas de Juan Carlos Osorio para lograr la clasificación a la final de la Sudamericana.

Antes de viajar a territorio brasileño, Sherman habló con El Espectador de su evolución en el conjunto verdolaga y los sueños que tiene en su carrera.

Su primer gol como profesional fue ante el equipo en el que hoy es protagonista. ¿Qué recuerda?
Fue un gol que me marcó. El estadio estaba lleno y fue por televisión. En esa época pasaban pocos partidos, así que era un todo un honor. El gol llegó en el minuto siete: recibí el balón, le pegué fuerte al arco y anoté. Fue una locura. Recuerdo que duré varios segundos quieto, hasta que reaccioné y pude expulsar la emoción.

Usted siempre celebra los goles de la misma manera. ¿Qué significa?

Siempre señalo el número tres, que representa a mi familia. Mi esposa Angélica y mis dos hijos, Sherman Andrés y Shenoa. El apoyo que ellos me brindan, y lógicamente el de mis padres, ha sido indispensable para estar donde estoy ahora.

¿Qué fue lo más difícil de su llegada a Nacional?
Al principio fue complicado por todo lo que se decía, pero desde que llegué dije que iba a demostrarlo en la cancha y que ahí era donde iba a hablar. Eso fue lo que hice y gracias a Dios todo ha salido bien, se han conseguido logros importantes y eso alegra a los hinchas.

¿Por qué cree que lo criticaron?
Porque no tenía mucha continuidad en Júnior y todos sabemos que a Nacional siempre llegan jugadores que están pasando por un buen momento. Entonces para la gente fue difícil creerme. Ahora todo ha cambiado. En lo personal y en lo futbolístico he crecido mucho.

¿Qué tanto influyó Osorio en su rendimiento?
El trabajo con él fue importante porque nos ayudó a potenciar nuestras condiciones. Yo llegué y sabía que debía confiar en lo que tenía y seguir luchando, porque lo más importante es lo que viene.

Y lo que viene es un partidazo ante São Paulo...
Es uno de esos partidos que uno nunca se quiere perder, por lo que significa. Nosotros sabemos la clase de jugadores que tienen ellos, pero también llegamos en un buen nivel, y una copa internacional siempre ha sido nuestro sueño, así que vamos a dar todo para conseguir esta victoria.

Si se cumple ese sueño, ¿a quién preferiría en la gran final?
Por ahora sólo pensamos en el difícil partido con São Paulo. Los tres equipos que nos acompañan en esta instancia han sido campeones en múltiples ocasiones, así que es lindo enfrentar a cualquiera.

En Boca y São Paulo han jugado dos de sus grandes ídolos de infancia...
Siempre me ha gustado Riquelme por su técnica. Y a Kaká, ahora en São Paulo, también lo he seguido y admirado. Para nosotros es bueno enfrentar equipos de este nivel. Anhelamos lograr la Copa y, por qué no, la Liga.

¿Cree que la Liga colombiana ya está perdida?
No es un secreto que nuestro mayor objetivo es la Sudamericana, pero también pensamos y luchamos por la Liga. Conseguir cuatro campeonatos seguidos sería histórico para el fútbol colombiano y representaría algo importante para nosotros.

Varios de sus compañeros lograron la convocatoria a la selección de Colombia. ¿Ve posible la suya?
Mi sueño siempre ha sido poder vestir la camiseta de la selección, pero para eso tenemos que estar en un buen nivel y seguir mejorando. No es fácil llegar por los jugadores que están. Casi todos juegan en Europa y son protagonistas, así que hay trabajar fuerte para lograr esa meta.

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