Estadio de la inauguración del Mundial es entregado con obras pendientes

El Arena Corinthians recibirá seis partidos del campeonato, entre ellos el encuentro inaugural, el 12 de junio, que citará a Brasil y Croacia por el grupo A.

EFE

El estadio Arena Corinthians de Sao Paulo, donde se jugará el partido inaugural del Mundial y otros cinco del torneo, fue entregado por la constructora Odebrecht a pesar de que algunas obras están pendientes.

La constructora anunció que "concluyó" sus trabajos y en una ceremonia hizo entrega del recinto al club Corinthians para los últimos preparativos del Mundial.

Entre las obras todavía sin concluir se encuentra la instalación de las gradas temporales, con capacidad para 20.000 personas, que se usarán sólo durante el Mundial y que corren a cargo de la empresa Fast Engenharia.

Para después del Mundial se han dejado algunos aspectos menores como la colocación de una fibra de vidrio en parte de la cubierta, que durante el Mundial tendrá sólo la estructura metálica.

El responsable de la obra y expresidente del Corinthians, Andrés Sánchez, anunció que el primer partido oficial será el Corinthians-Figueirense, el próximo 17 de mayo.

Anteriormente se realizarán varios eventos menores, sin público o con público restringido.

El Arena Corinthians recibirá seis partidos del Mundial, entre ellos el encuentro inaugural, el 12 de junio, que citará a Brasil y Croacia por el grupo A, además de una semifinal y uno de octavos.

La obra fue iniciada el 30 de mayo de 2011 y ha dado empleo a cerca de 6.000 trabajadores, aunque el máximo de obreros que han participado de forma simultánea ha sido de 2.500.

Durante el Mundial el estadio tendrá un aforo de cerca de 68.000 espectadores, lo que incluye las gradas temporales, y después del torneo estas se retirarán y quedará con 48.000 asientos.

El presupuesto de la construcción del estadio es de 820 millones de reales (unos 375 millones de dólares), según el último balance del Gobierno brasileño.

El coste de las obras será pagado por el Corinthians, propietario del estadio, pero este se financió con un crédito blando concedido por el Banco Nacional de Desarrollo Ecobómico y Social (BNDES).

La construcción del estadio ha sufrido varios atrasos por dos tragedias, la primera ocurrida el pasado noviembre, en el que dos obreros fallecieron al caer una grúa, y otra el pasado marzo, en el que un trabajador perdió la vida al caerse de una altura de 8 metros, en una zona donde no había redes de seguridad.