Italia y Francia pagaron caro la ausencia de sus dos emblemas

Italia extrañó la guía defensiva de Fabio Cannavaro y Francia la contundencia goleadora de Thierry Henry.

Ambos equipos, que protagonizaron la final del último mundial y llegaron a la Eurocopa como máximos aspirantes al título, fallaron en la primera prueba del fatídico Grupo C y complicaron su futuro en el certamen.

Los campeones del mundo cayeron sin atenuantes 3-0 ante Holanda en Berna, en la peor derrota de su historia en la competencia europea. Francia no pudo contra el cerco defensivo que le tendió Rumania y se fue masticando bronca tras el empate 0-0 en Zurich.

"Fue una victoria histórica. Es Italia el campeón del mundo", dijo tras la hazaña el técnico ganador Marco van Basten.

"Esto nos deja muy orgullosos y con una gran sensación. Lograr esto contra Italia ... nos da mucha confianza", consideró Wesley Sneijder, autor de uno de los goles.

Holanda, con goles de Ruud van Nistelrooy, Sneijder y Giovanni van Bronckhorst, dejó en ridículo a la otrora inexpugnable defensa Azzurra, que sufrió más de lo previsto la baja del capitán y líder Cannavaro, al que una grave lesión en el tobillo marginó del torneo a pocos días de su inicio.

Su reemplazante Andrea Barzagli y Marco Materazzi en la zaga central no dieron las mismas garantías.

Holanda, que ganó su único título importante en la Eurocopa 1988 con su actual entrenador Van Basten, dio una primera señal de estar dispuesta a dejar atrás una larga historia de frustraciones en los grandes torneos y dejó en la cuerda floja a Italia, que debe ganarle sí o sí a los rumanos el viernes.

"Debemos aceptar la derrota y mirar hacia los próximos dos partidos. Enfrentaremos a Rumania y tenemos que ganar para recuperar nuestro orgullo", afirmó el técnico italiano Roberto Donadoni.

Francia, campeona en 1984 y el 2000, cuando se convirtió en el primer equipo en conquistar en forma consecutiva la Eurocopa y el mundial (1998) , no pudo contar con Henry, su goleador histórico con 44 tantos, debido a una molestia en el nervio ciático que lo dejó relegado a la banca.

Nicolas Anelka reemplazó al delantero del Barcelona en el ataque junto a Karim Benzema, el goleador de 20 años. No fue lo mismo y el equipo no tuvo contundencia.

"Fue una pena porque pudimos hacer la diferencia y obtener los tres puntos. Hicimos lo que teníamos que hacer, pero no pudimos crear oportunidades claras. Ahora sabemos lo que tenemos que hacer ante Holanda e Italia", consideró tras el encuentro el volante Claude Makelele.

Aunque el técnico francés Raymond Domenech intentó quitarle dramatismo al empate, su equipo falló ante el rival que se suponía más accesible de la zona.

"Tal vez los franceses están aburridos de jugar en el máximo nivel y nos dejaron ganar un punto. Mis jugadores están exhaustos", aseguró el técnico rumano Victor Piturca, quien pese a las evidencias negó que su estrategia haya sido buscar el empate. "Personalmente quería los tres puntos", afirmó.

Francia tampoco la tiene sencilla tras la gran actuación de Holanda, a la que se enfrentará también el viernes en Berna.