"Falcao juega con el corazón"

El samario lleva al Atlético hasta el coliderato en la Liga de España con un tanto cada tres remates, con mejor promedio que Cristiano y Messi.

Falcao García, blanco de elogios por estos días / Archivo Agencias
Falcao García, blanco de elogios por estos días / Archivo Agencias

En la semana previa al partido del pasado domingo, Radamel Falcao García permaneció oculto en el gimnasio del Cerro del Espino, de Majadahonda. Diego Pablo Simeone acudió a la sala cada mañana a interesarse por su evolución. Aunque trabaja con el “partido a partido” en la cabeza, el técnico del Atlético tenía programada la reaparición del goleador colombiano frente al Málaga. Un rival directo y una prueba exigente para calibrar la dimensión real del equipo.

En el Atlético explicaban que los dos avisos que le había dado a Falcao el abductor eran lo suficientemente serios para aconsejar su reposo por temor a una rotura. Fue sustituido en el descanso del encuentro ante el Valladolid y a los 52 minutos del choque con el Betis y faltó ante el Espanyol y el Viktoria Plzen. Tan señalado tenía Simeone el partido del Málaga como mentalizado estaba Falcao para reaparecer el domingo, fresco y con el instinto afilado. Abducido por las charlas motivadoras del argentino.

A los cinco minutos ya había marcado de cabeza, por anticipación, en un escorzo a media altura y con las rodillas clavadas en la hierba que ha convertido en una especialidad. En los segundos finales volvió a aparecer para, según criterios, marcar o, por lo menos, contribuir con su presencia y hostigamiento al tanto de la victoria. Según el acta arbitral de Pérez Lasa, solo marcó un gol porque el segundo se lo adjudicó a Weligton en propia puerta. “Yo toqué el balón”, reivindicaba Falcao en la zona mixta. Las imágenes de ‘El Día Después’ de Canal+ disiparon las dudas demostrando que el gol lo anotó el defensa del Málaga con el colombiano en posición adelantada.

“Falcao, tiene una cosa muy buena que no se ve en muchos delanteros hoy en día: juega con el corazón. Es un consejo que su padre le dio cuando era pequeño y eso hace que en el área transmita mucha energía”, asegura ‘Juanfran’. En esa acción que subió al Atlético al coliderato en la Liga se explica esa fuerza interior que emanan todos sus movimientos que tienen que ver con el gol. También ese arrastre de piernas para meter la puntera le sale el aplicado jugador de béisbol que fue en Venezuela, donde vivió mientras su padre apuraba su carrera de futbolista. Ese arrastre resbalando por la hierba, rápido e instintivo, para llegar al balón antes que los centrales es muy similar al que se utiliza para ganar las bases. Esta misma temporada, ante el Betis (2-4), ya lo utilizó para lograr el tanto que supuso el empate a uno.

Con el acta en la mano, Falcao comparte el liderato en la tabla de goleadores con Messi y Cristiano con ocho tantos, aunque con mejor promedio, puesto que ‘El Tigre’ solo ha disputado 465 minutos, repartidos en seis partidos, por los siete de sus rivales.

Y mientras Falcao se concentra con la selección Colombia en Barranquilla, para el juego eliminatorio este viernes frente a Paraguay (3:30 de la tarde), este martes recibió la buena noticia por parte de la Federación Internacional de Historia y Estadísticas del Fútbol (IFFHS), que en su clasificación mundial de goleadores lo ubica en el cuarto lugar con 15 puntos, detrás nada más ni nada menos que del argentino del Barcelona, Lionel Messi (19); el brasilero del Santos, Neymar Da Silva (17), y del portugués del Real Madrid, Cristiano Ronaldo (16).

También su porcentaje de acierto en los remates es superior al de los dos grandes señores del fútbol mundial. El colombiano solo ha necesitado 25 para alcanzar esos ocho goles, un 32% de tino, que se elevaría al 36% si se le concede el segundo gol del domingo. Messi ha precisado 34 disparos, un 21%, y Cristiano 45, un 18%.

Aun sin ese segundo tanto ante el Málaga, la media redondeada de Falcao es demoledora: un gol cada tres remates. Una brutalidad para un delantero que acostumbra a definir en uno o dos toques y cuya progresión año a año no ha parado, según Mostaza Merlo, el entrenador que le dio la titularidad por primera vez en River Plate: “Ha evolucionado permanentemente. No es el mismo jugador que entonces. Tampoco es igual al que jugó en el Oporto. Simeone le agregó el sacrificio y la intensidad y lo ha hecho más determinante”.