Falcao y su año del desquite

Luego de un difícil 2014 en el que se lesionó y se quedó sin jugar el Mundial, el delantero colombiano comenzó con pie derecho marcando en el primer partido del año en la Premier League.

Así celebró Radamel Falcao García el gol que le marcó ayer al Stoke City. / AFP

Luego de marcar dos goles en el último partido en casa frente a Chile para la eliminatoria a Brasil 2014 y darle a la selección colombiana el cupo al Mundial, Falcao se perfilaba como una de las grandes estrellas de la máxima cita, uno de los jugadores que estaban llamados a ser protagonistas. Sin embargo, el 23 de enero de 2014 pasó lo impensado. Soner Ertek cruzó en el área al Tigre, le dio un duro golpe en la rodilla izquierda cuando la tenía apoyada sobre el piso y le causó una gravísima lesión: rotura de ligamentos, seis meses fuera de las canchas y adiós al sueño. Falcao se quedó sin Mundial.

El año que sería suyo resultó ser toda una pesadilla. Tras ser operado en Porto por el médico portugués José Noronha, viajó a Madrid para trabajar en su recuperación. Fueron cuatro meses en los que la única función del goleador colombiano era esforzarse para estar mejor e intentar jugar el Mundial. Cuando ya podía moverse por sus propios medios, madrugaba a caminar al parque El Retiro y luego iba a algunas sesiones con el fisioterapeuta Joaquín Juan, quien le exigía mucho y lo dejaba agotado. Tras descansar, por la tarde noche seguía pensando en su rodilla y por eso eran necesarias unas horas de piscina. Finalmente, con el abrazo de su esposa e hija se iba a dormir y luego, al otro día, repetía la rutina una y otra vez.

Ya en mayo, cuando el seleccionador de Colombia, José Pékerman, hizo una primera convocatoria de 30 jugadores, el nombre de Falcao estaba ahí. Se concentró con sus compañeros en Cardales, a las afueras de Buenos Aires, en donde hasta el último momento fue esperado por el cuerpo técnico. Sin embargo, la decisión final fue la que todos sabían pero nadie quería oír. El Tigre se quedó sin Mundial. Fueron momentos complicados de frustración total, claro que las ganas de seguir trabajando y recuperarse rápidamente nunca se fueron y por eso, incluso durante el Mundial, continuó con su rutina.

Sin él en la cancha, Colombia hizo el mejor Mundial de su historia. James Rodríguez, amigo de Falcao, fue el goleador y el que finalmente llegó al lugar soñado. El Real Madrid, aunque intentó fichar a Falcao, no lo hizo por su situación médica. Decían que primero tenía que demostrar que podía volver a su nivel. El 3 de agosto volvió a celebrar. Lo hizo en la Emirates Cup con la camiseta del Mónaco frente al Arsenal de Inglaterra. Quizás ahí nació el interés de Louis Van Gaal por llevarlo al Manchester United, equipo al que El Tigre llegó a mitad de año y en el que le costó adaptarse. Además sufrió una nueva lesión muscular que lo obligó a estar cerca de un mes sin jugar.

A mediados de diciembre, Falcao se consolidó como titular, junto a grandes estrellas como Robin Van Persie y Wayne Rooney. Hoy es ídolo del equipo de Manchester, ayer marcó en el primer partido del año en el empate 1-1 frente al Stoke City, en condición de visita, llegó a tres goles en 10 partidos y su nivel poco a poco vuelve a ser el de aquel jugador reconocido por la Fifa en 2013 como el mejor 9 del mundo. En este 2015 sus retos serán consolidarse en el equipo inglés y hacer una gran Copa América con la selección de Colombia.